Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Emiro Vera Suárez escriba una noticia?

El lenguaje, mixtificación entre lo religioso y político

24/02/2018 05:41 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Habrán de ser los ciudadanos, como fueron los de la Sociedad Civil de Venezuela, quienes sean, de las cada vez más multitudinarias movilizaciones, Quienes deban actuar

 

El lenguaje que utilizamos en las Asambleas Evangélicas no pretende recibir una influencia del medio externo, porque los cristianos respetamos nuestro propio lenguaje y constitución que esta versada en Las Sagradas Escrituras. En este sentido, tenemos nuestra propia Constitución

Todos, los cristianos están en el deber de saber su propio lenguaje y demostrar con su testimonio que Jehovah es nuestro amigo y su única Misión es extirpar un conjunto de indisciplinados que siguen el camino de la rectitud. Nadie, debe imponerse. Menos invadir el testimonio de terceras personas.

 

Habrán de ser los ciudadanos, como fueron los de la Sociedad Civil de Venezuela, quienes sean, de las cada vez más multitudinarias movilizaciones, quienes deban actuar. Por ejemplo, acudiendo, junto con esos miles de personas que acudieron a la manifestación, en acaparo de sus derechos violados al Tribunal Constitucional y que éste sin ambages ni paños calientes los haga respetar y los restablezca allá donde han sido y son pisoteados.

Partiendo de que las lenguas no se crearon tanto para entenderse como para que no te entendieran los demás, los vecinos, los "otros", habrá que convenir en que la cooficialidad en Bolívar del castellano y del catalán, es decir, su convivencia armónica y enriquecedora, es algo que, por su extrema complejidad y su enorme importancia, nunca debió dejarse en manos de los políticos exclusivamente.

Dañaron, todo ese léxico hispanoamericano y, hoy es un lenguaje netamente vulgar.

 

La cooficialidad del castellano y el catalán, ambas lenguas españolas, romances, primas hermanas, tiene muy poco, según se ha desarrollado, de armónica, y mucho de segregacionista, para qué nos vamos a engañar. La convivencia de ambos idiomas en la vida oficial y en la ordinaria de las personas, que habría de ser cooperativa, de tanto monta, de  mitad a mitad", por corresponderse casi milimétricamente cada uno de ellos a la mitad de la población, se ha revelado artificialmente conflictiva por dejarse, como digo, en las solas manos de los políticos, de suyo inclinados, todos ellos, al sectarismo y a la anarquía, hasta llegar al vulgarismo chancletudo, no es racismo, es populismo del barato.

¿Tan difícil es que se entienda que la realidad, evangélica que no es otra que el castellano es el idioma del conjunto de la nación, o sea, de la nación, del estado, y las otras lenguas españolas, el catalán, el vasco, el gallego, el valenciano, venezolano o el bable, los idiomas propios de sus respectivos territorios, no puede violentarse, imponiendo unos u otros sobre los demás, sin esperar infaustas consecuencias? En Francia, sin ir más lejos, lo entienden perfectamente. ¿Por qué aquí no? Me refiero a Venezuela

En las escuelas venezolanas se debe enseñar a hablar bien, a expresar con precisión y decoro las ideas y los sentimientos, y pues se radican donde se disfruta de un envidiable bilingüismo de nacimiento, a hablar bien, y a escribir bien, y a leer bien, en los dos idiomas. En vez de velar por eso, los políticos han fabricado, todos, un agujero negro en la cultura y en el entendimiento.

Lo mismo sucede en Desaguadero, una caótica ciudad fronteriza entre Bolivia y Perú

El catolicismo, tiene su propio lenguaje.

Evidentemente, en Suramérica hay una diversidad de modismos en los cinco países liberado por nuestros Libertadores y es impresionante como el viajero observa los detalles, disfruta del encanto de las aldeas arrinconadas a las faldas de las serranías y, sobretodo entender los diversos modos de vida humana.

 

Viajar en bus tiene ventajas y desventajas. Es más barato, pero hay que ser paciente, soportar largar esperas, dolores en la espalda y los pies, miedo a los choferes temerarios. La recompensa es el disfrute de los maravillosos paisajes. En Mato Grosso del Sur, uno queda boquiabierto ante las inmensas llanuras, de un denso verdor, similares a la sabana africana, solo que, en lugar de leones y elefantes, se ven fincas con centenares de miles de bovinos, separados por edades y razas. A lo largo de más de 400 kilómetros, la llanura parece infinita, uno comprueba que Brasil es un vasto y rico país continente.

Todo parece hermoso y fascinante, los contrastes de paisajes estimulan la imaginación. El gran absurdo está en las fronteras.Resulta chocante pasar de Brasil, una de las diez economías más grandes del mundo, a Bolivia, uno de los países más pobres del continente. En la parte brasileña de Curumba, reina el orden y cierta holgura, taxis último modelo, buses de primer mundo, oficiales en uniformes impecables, trabajando según un protocolo.

Del lado boliviano, esperan unos policías malhumorados, dando instrucciones contradictorias, en instalaciones devoradas por la humedad, la suciedad y olores nauseabundos. La larga fila podría tardar horas bajo el sol ardiente y, luego, bajo la lluvia, los viajeros experimentados sacan sus paraguas, a otros no les queda más que soportar una ducha forzada. Nada parece estorbar la rutina y lentitud de los policías, quienes no se avergüenzan en dar preferencia a quienes ceden a la corrupción, pagando unos dólares.

. Los trámites de migración pueden convertirse en una pesadilla. Apenas uno entra a Perú, aromáticos platos invitan a calmar el hambre. Nadie puede resistirse a la alta gastronomía peruana.

En Venezuela, unos GNB y PNB, quitándoles comida y dólares a los pasantes, una vergüenza .Así es el lenguaje, político y religioso, nada que envidiar a Europa, solo que falta conciencia política  y espiritual A diferencia de otros viajeros, los venezolanos se veían cabizbajos y humillados, alineados en largas filas, a ellos les toca esperar varias horas para cumplir con los trámites de rigor. Resulta triste ver a tantos jóvenes con maletas buscando oportunidades en el exilio.

Debemos reflexionar y luchar por una mejor, Venezuela e ir a un verdadero cambio.

 

.

 

 

 

 


Sobre esta noticia

Autor:
Emiro Vera Suárez (507 noticias)
Visitas:
5748
Tipo:
Opinión
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Etiquetas

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.