Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Cultura escriba una noticia?

Llegarán a teatro madrileño “Rigoletto” y “La Traviata” de Verdi

26/01/2012 03:36 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Dos de las más notables creaciones de Giuseppe Verdi, “Rigoletto” y “La Traviata”, serán interpretadas por la compañía Estudio Lírico y la Orquesta Filarmónica Mediterránea, en el Teatro Compac Gran Vía, de Madrid, España. Se trata de dos de los títulos más populares del repertorio lírico de Verdi, los cuales se presentarán del 1 al 5 de febrero y del 8 al 12 del mismo mes, respectivamente, como parte de la conmemoración del 111 aniversario del fallecimiento del más notable compositor de ópera italiana, acaecido el 27 de enero de 1901, en Milán. "Rigoletto", compuesta en tres actos, con música de Giuseppe Verdi y libreto de Francesco Maria Piave, es una de las más emblemáticas piezas operísticas italianas por su riqueza melódica y fuerza dramática; fue estrenada el 11 de marzo de 1851, en el teatro La Fenice, de Venecia. Por su parte, “La Traviata” aborda la historia de “Violeta”, distinguida cortesana parisina que se enamora de “Alfredo Germont”, con quien se va a vivir a una Quinta próxima a París. Sin embargo, el padre de “Alfredo” intenta que su hijo vuelva a la vida ordenada y, convencido de que el amor puede más que su autoridad, se humilla y va a rogar a la amada de su hijo que termine aquellas relaciones que tanto lo perjudican. Considerado el más grande compositor de ópera de todos los tiempos, el músico italiano Giuseppe Verdi nació el 10 de octubre de 1813, en La Roncole, Busseto; sus padres, quienes tenían una posada que hacía las veces de establecimiento de bebidas y ultramarinos, confiaron su educación al cura del pueblo. Pietro Baistrocchi, titular de órgano de la Iglesia, le tomó afecto y le enseñó sus primeras lecciones de solfeo, le adiestró a tocar el órgano y lo hizo tan bien, que a los 11 años de edad se convirtió en organista de su lugar de origen. Según sus datos biográficos, su ejecución era tan buena que el municipio le otorgó una subvención para que fuera a estudiar al Conservatorio de Milán, donde fue rechazado y decidió convertirse en autodidacta. De ahí que habiendo trabajado hasta el final de sus días en perfeccionar su técnica, se considera que nunca dejó de progresar. A lo largo de su fructífera vida, Verdi se dedicó a escribir óperas e hizo su debut en teatro en 1839, con "Oberto", que obtuvo un verdadero éxito en La Scala de Milán. Su siguiente ópera, "Un día de reinado", fue un fracaso, pero "Nabucco", de 1842, le valió un triunfo tanto musical como político. Y es que el coro "va pensiero sull´ali dorate" fue cantado muy pronto en toda Italia y el nombre de Verdi, militante activo de la Independencia de su país, se convirtió en una especie de símbolo. Su nombre era grabado sobre los muros de las casas y en los monumentos públicos, ya que V.E.R.D.I. podía traducirse como "Vittorio Emmanuele, rey de Italia". A partir de entonces, su éxito comenzó a propagarse por toda Europa; en Venecia el público aplaudió "Hernani" y en Milán y Roma "Atila", "I due foscari" (1844), "Juana de Arco" (1845) y "Macbeth" (1847). En Londres fue "I masnadieri"; en París "Jerusalén" y en Trieste "El corsario"; mientras que "Luisa Miller", en 1849, fue un éxito en Nápoles y, sobre todo, "Rigoletto", en 1851, en Venecia, que precedieron a "El Trovador", de 1853, y a "La Traviata", del mismo año, que aseguraron a Verdi la fama por el continente europeo. A partir de entonces Verdi cosechó grandes éxitos como "Las vísperas sicilianas", en 1855, en París; "Simon Boccanegra", en 1857, "Aroldo", en 1857, y "Un baile de máscaras", en 1859, en Italia. No obstante, Verdi no dejó de progresar y de ampliar su estilo, sin aceptar en absoluto las teorías y la estética que estableció Richard Wagner y que, según los críticos, tomó nota de sus aportaciones en materia de orquestación, tal como se advierte en "Aída", de 1871, y más todavía en "Otello" y en "Falstaff”. En homenaje a su amigo, el poeta Manzoni, Verdi le compuso un bello "Requiem", en 1874. De acuerdo con los expertos, la madurez del compositor se percibe en las obras que siguen a este período; como “Don Carlos”, que fue compuesta para la Gran Ópera de París; “Aída”, compuesta para la Ópera del Cairo, y “Otello” y “Falstaff”, con libreto de Arrigo Boito basadas en obras de William Shakespeare. En sus últimos años, Verdi compuso algunas obras no operísticas, como el “Himno de las naciones”, que incluye las melodías de los himnos italiano, francés, inglés y estadounidense, sobre texto del poeta Arrigo Boito (1862) y un “Cuarteto para cuerdas en Mi menor” (1873). Tras ser afectado por un derrame cerebral, Verdi falleció en Milán, el 27 de enero de 1901; su fortuna fue donada para el establecimiento de una casa de reposo para músicos jubilados que llevaría su nombre: Casa Verdi en Milán, donde está enterrado. Las crónicas de su entierro describen la gran conmoción popular que causó su muerte y cómo al paso del cortejo fúnebre, la gente entonó espontáneamente el coro de los esclavos de Nabucco ("Va pensiero sull'ali dorate").


Sobre esta noticia

Autor:
Cultura (17131 noticias)
Visitas:
71
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.