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Llegó al Palacio de Bellas Artes el canto y sensibilidad que humanizan

06/03/2012 10:59 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Durante una emotiva ponencia, la cantante de Perú, Susana Baca, aseguró esta tarde, en el Palacio de Bellas Artes, que para ella, ser mujer, negra e intérprete, la confronta con la discriminación, los prejuicios y los temores sociales, y “entonces, uno no pasa desapercibida”. Lo anterior ocurrió durante la mesa “Cantantes”, coordinada por la mexicana Eugenia León, dentro del II Congreso Internacional “La experiencia intelectual de las mujeres en el siglo XXI”. “Quien no echa raíces no puede estar vivo en este mundo donde se vive con mucho trabajo y pocos frutos”, abundó la cantante. Las cantantes, comentó, tenemos el deber de hacer un arte compartido, en la perspectiva de que el canto se arraiga en lo auténtico, en las raíces. “Como cantante y mujer negra, creo firmemente que las sociedades marcadas por la inclusión y la discriminación dependen de nosotros, porque aportamos valores”, precisó. No quiso terminar sus reflexiones, sin señalar todos los desafíos que ella tiene como cantante. “Ojalá yo tuviera el poder de convocar al mundo para que las metas y logros de este congreso, no se queden en la sola calidad y emoción entre las conferencistas, sino que se tejan lazos de entendimiento”, subrayó. Baca puso de relieve que está convencida de que la música y las voces de las cantantes deben ser la guía de la hermandad. “Me alegro de este encuentro, porque juntas sabemos que no se puede comprar la vida”. Tras arengar “¡Que viva la América!”, se despidió cantando “tú no puedes comprar mi vida”. Cuando Eugenia León cedió la palabra a Cecilia Rosetto, cantante argentina, ella recordó tiempos pasados. “Cuando de niña, las grandes nos llevaban al parque. Ahí conocí y aprendí el humor, y a expresarme con el cuerpo. Ya en Buenos Aires, mi padre, me apoyó para seguir por el camino del arte”, evocó. Luego contó a los presentes que a la edad de 14 años estaba haciendo el magisterio y decidió entrar a la Escuela Municipal de Arte Dramático. “A los 15 años ya estaba yo haciendo obras de Tenesse Williams, aunque la vocación de actriz no la tenía clara y me preguntaba para qué servía ser una actriz”, comentó. Así llegó al Conservatorio de Arte Dramático, comenzó a cantar y se ganó la vida creando sus propios espectáculos. “La vida se me fue, con mucha felicidad, por toda América Latina y luego por Europa. Hoy no puedo revertir el destino que se me ha asignado, ni quiero, porque todo lo que he hecho ha sido para hablar de verdad y de justicia”, comentó. Finalmente cantó un poema musicalizado en el que habla de los anhelos de paz y de justicia en la América. Tal emotividad contiene el cántico, que Eugenia León, sensible a los problemas sociales, la acompañó discretamente. La interpretación, a capella, fue fuertemente celebrada por todo el público. Andrea Echeverri, cantante colombiana, presentó una selección de canciones y videos, en contra de la violencia hacia los niños y las mujeres y con ellas, rítmicas y contagiosas, invocó toda clase de castigos para quien piense en ejercer esa violencia, que es un azote en diversas naciones de América Latina. Ella lleva alrededor de 20 años cantando y tiene la inquietud de trabajar con y por la independencia. “Los niños, ni para el trabajo, ni para la guerra” y “las mujeres, sacerdotisas de la Madre Tierra, a cuidar a los hijos, a amar a sus cachorros”, fueron algunas de las frases de Echeverri, quien también está en contra de la hipersexualidad. La cubana Omara Portuondo cantó y animó a todos los presentes a interpretar la popular canción Guantanamera”, dedicada a las mujeres de Guantánamo, en la que se incluyen versos de José Martí “Yo quiero cuando me muera, con patria, pero sin amo, tener en mi tumba un ramo de flores y mi bandera…”. Eugenia León, anfitriona en la mesa que tuvo reflexiones de vida, canto y el recuento de exitosas carreras dentro del mundo del arte, agradeció con una canción con especial dedicatoria, dijo, a su amiga Dennys Dresser. Finalmente, cada una de las participantes cantó alguna melodía de su particular repertorio. Por último, las intérpretes y el público en general cantaron “Bésame mucho”, de la fallecida autora mexicana, Consuelito Velázquez.


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