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Llevan a la escena el drama de los niños solados

26/09/2011 07:39 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La historia de dos pequeños que emprenden la huida a una vida normal, tras ser maltratados física y psicológicamente como niños soldados, es narrada en “El ruido de los huesos que crujen”, de la dramaturga quebequense Suzanne Lebeau, que será estrenada el próximo jueves en la Sala de la Casa de la Compañía Nacional de Teatro. En conferencia de prensa, la dramaturga aseguró que esta coproducción de Le Carrousel de Quebec, el Théatre d´ Aujourd Hui y la Compañía Nacional de Teatro, surge a partir de un documental de un niño militar de 14 años, quien había pasado la mitad de su vida en el campo de batalla. “El documental me dejó trastornada, no podía imaginar que los niños vivieran estas situaciones tan difíciles, fue ahí que me di cuenta de que como adultos tenemos la obligación de mostrar esta realidad a los pequeños”, expresó Lebeau. Detalló que fue a 13 salones de escuelas a mostrar este material y cuestionar a los niños si querían conocer este tipo de temas, luego de la respuesta positiva y de entrevistar a dos pequeños soldados, se dio a la tarea de crear el texto de esta puesta en escena que, aseguró, escribió “pensando en los niños y en su manera de ver el mundo”. Por su parte, el director escénico Gervais Gaudreault señaló que para “El ruido de los huesos que crujen” era necesario que los actores vivieran la dramaturgia con los sentimientos “para entrar en el territorio de la tragedia humana, mi trabajo era hacer que los actores reflejaran con sus cuerpos esta lamentable historia”. Del trabajo artístico, el director apuntó “la iluminación, el vestuario y la música, entre otros, son elementos que sustentan el contenido de la obra”. Dijo que decidió que los personajes principales fueran encarnados por jóvenes y no por niños, pues debido a la temática que se aborda en esta puesta en escena era necesario un trabajo actoral profesional. “No me interesa trabajar con niños a los que sólo se les da un par de líneas, el texto implica el verdadero arte del actor, buscaba reproducir aquellos momentos que se encuentran en los ensayos lo cual es posible con buenos actores, además ellos no actúan como niños, sino que representan la infancia”, explicó Gaudreault. La actriz mexicana Luisa Huertas, quien interpreta a Angelina, la enfermera que recibe en el hospital a los que pequeños que huyen del campo de batalla, recordó que desde hace poco más de 10 años ha colaborado con la compañía canadiense Le Carrousel de Quebec, ya que “se ha generado un encuentro artístico maravilloso”. Mencionó que cuando conoció la obra de Suzanne Lebeau aceptó de inmediato “dije sí quiero y necesito hacer esta obra, no sólo como actriz, sino como persona”. Finalmente, la dramaturga subrayó que “El ruido de los huesos que crujen” fue pensada para niños mayores de nueve años. Sin embargo, “los adultos se encontrarán más conmovidos que los pequeños, pues se puede apreciar la impotencia por la situación que atraviesan los personajes, y aunque la obra es para niños de más de 10 años, el público ideal serían niños de 14”.


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