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Maíz, libre comercio, violencia e impunidad

02/06/2012 06:08 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

A finales de los años 80 el Estado mexicano inició una liberalización unilateral del sector agropecuario como parte de un ambicioso programa de modernización del campo. La apertura comercial, el retiro del Estado de la mayoría de las actividades económicas, la reducción de los subsidios, la privatización de la mayoría de las empresas estatales, caracterizaron la política agrícola de los últimos 25 años. El Tratado de Libre Comercio de América del Norte que entró en vigor en 1994, institucionalizó el modelo económico neoliberal y funcionó como el candado que impide dar marcha atrás a las drásticas reformas estructurales realizadas.

Los efectos de estas políticas han sido devastadores para la actividad de más de tres y medio millones de campesinos y productores agrícolas, mientras que sólo 450 mil grandes productores concentran los beneficios. En el medio rural de cada 4 familias 3 son pobres. Desde la entrada en vigor del TLCAN, 2.1 millones de personas han emigrado del campo a Estados Unidos, otros más se han trasladado a las ciudades para conseguir un empleo precario o engrosar las filas del desempleo.

Sujeto a las políticas neoliberales, entre 1994 y 2010 el sector agropecuario ha crecido únicamente a una tasa de 1.7 por ciento anual, por abajo del crecimiento de la economía (2.5%). También ha perdido importancia económica pues si en 1990 el PIB agropecuario y forestal aportaba el 6.2 por ciento al PIB nacional, para el 2010 únicamente aporta el 3.3 por ciento. La población económicamente activa dedicada a actividades agropecuarias paso del 22 por ciento en 1990, a sólo el 13 por ciento en el 2009.

Uno de los principales efectos de las políticas neoliberales y del TLCAN fue la penetración y el fortalecimiento de las agroindustrias transnacionales (1) que paulatinamente dominaron el sector agropecuario del país (2) con el beneplacito y apoyo del Estado.

Durante los primeros años de vigencia del TLCAN las agroindustrias transnacionales presionaron al gobierno de México para permitir la entrada de la oferta excedentaria de productos agrícolas de Estados Unidos sin ninguna restricción, a precios artificialmente bajos y apoyada por créditos blandos para la exportación (3). A partir de la fijación de los precios, del control de la comercialización y la distribución en el mercado doméstico, y de absorber parte considerable de los subsidios, las agroindustrias lograron bajar los precios de los productos nacionales, que son su principal fuente de abastecimiento (4). El caso del maíz es paradigmático pues es un ejemplo de la desviación del poder económico por parte del Estado.

El maíz es el alimento básico de la población, el cultivo que ocupa la mayor superficie sembrada y al que se dedican el mayor número de productores, principalmente campesinos con parcelas menores a cinco hectáreas, por eso en el TLCAN se había protegido con aranceles altos durante el mayor plazo de liberalización (15 años).

Sin embargo, a partir de 1996 el Estado permitió que ingresara al país un volumen de importación inusitadamente alto y más del doble de la cuota estipulada en el Tratado, sin pagar ningún arancel. Las beneficiarias directas de este dumping fueron las transnacionales –Cargill, Archer Daniels Midland ADM, Maseca, Minsa, Corn Products International, Arancia. Estas agroindustrias son las principales importadoras, las principales exportadoras, las mayores comercializadoras y distribuidoras del grano. También fueron beneficiadas las transnacionales que fabrican alimentos balanceados para el ganado y las propias agroindustrias pecuarias (5).

Esta acción estatal inundó el mercado interno con maíz importado y los agricultores nacionales tuvieron enormes dificultades para comercializar sus cosechas. A partir de entonces el maíz se mantuvo en el mercado abierto, sin ninguna protección y los precios al productor nacional se redujeron entre 1993 y el 2006 en cerca del 50 por ciento.

En paralelo el Estado desmanteló el sistema de comercialización estatal y dejó a los productores en manos de las transnacionales como únicas compradoras de sus cosechas. La crisis de la tortilla en el 2007 fue la expresión del ejercicio del poder monopólico de estas corporaciones quienes aprovecharon la escasez de maíz en el mercado internacional para especular con el grano mexicano y aumentar los precios de la tortilla, principal alimento básico entre un 42 y 67 por ciento.

La integración del mercado del norte de América a favor de las transnacionales es un hecho sin precedentes, que en todos los casos significó una transferencia de renta del sector campesino y empresarial a las agroindustrias transnacionales, con la mediación del Estado.

El Estado al apostar por las importaciones baratas de productos básicos profundizó la dependencia alimentaria. Para el 2010 importamos el 79 por ciento del arroz que consumimos; el 26 por ciento del maíz; el 48 por ciento del trigo; el 95 por ciento de la soya; el 24 por ciento del sorgo; el 13 por ciento de la carne de res, el 42 por ciento de la de cerdo y el 16 por ciento de pollo (6).

La balanza comercial agropecuaria y alimentaria han sido deficitarias durante todos los años del Tratado y para el 2008, año de aumento de los precios mundiales de los alimentos, el déficit asciende a 7, 449 millones de dólares. Además las ventas de alimentos en México asociadas con la inversión directa de Estados Unidos, ascendieron a 7 mil millones de dólares en el 2005, cifra mayor al de las exportaciones de alimentos de Estados Unidos a México (7). Las políticas de libre comercio provocaron la destrucción de la agricultura campesina y del tejido comunitario; la falta de rentabilidad de la agricultura para la mayoría de las unidades de producción pequeñas y medianas, inclusive empresariales; el desmantelamiento de la planta productiva agrícola; la cancelación de la soberanía alimentaria; la devastación del ambiente y la ruptura del tejido social. Las políticas neoliberales nos dejan sin presente y sin posibilidades de futuro.

* Participación de Alberto Gómez, UNORCA-Via Campesina Región Norte de América, en la Audiencia General Introductoria del TPP en Cd. Juárez

(1) USDA, ERS, Nafta at 15, Building on Free Trade, March, 2009

(2) Rubio Blanca, El sector agropecuario El sector agropecuario mexicano frente al nuevo milenio, UNAM, IISUNAM, Plaza y Valdés, 2004

(3) de Ita Ana, ¿Cuanta liberalización aguanta la agricultura mexicana?, Impacto del TLCAN en el sector agroalimentario. Cámara de Diputados, LVII Legislatura, Comisión de Agricultura, México, 2000

(4) Rubio Blanca, Op. cit.

(5) de ita Ana, Op. cit.

(6) Presidencia de la República, Quinto Informe de Gobierno Felipe Calderón Hinojosa, México 2011, con datos de Sagarpa e Inegi.

(7) Ibid, p. 10. Se venden en México las principales marcas de alimentos procesados de Estados Unidos.


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bionero.org
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