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Montarán obra de Moliére en el Teatro Principal de Palma de Mallorca

14/01/2011 04:35 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Entre los principales atractivos que presenta la programación que ofrece para la primera mitad de este año el Teatro Principal de Palma de Mallorca, en España, destaca el montaje de “El avaro”, del padre de la Comedia Francesa, Moliére, nacido el 15 de enero de 1622, que se estrenará en abril próximo. Así lo dio a conocer la víspera el conseller insular de Cultura, Joan Font, quien habló también de los ejes principales de la oferta teatral del principal centro escénico de la gran isla, donde destaca la "gran calidad y variedad". Destacó Font que "encontraremos espectáculos en catalán y en castellano, ópera, música sinfónica, danza, flamenco, grandes clásicos, teatro infantil, música de vanguardia, poesía, etcétera". En el primer semestre del año en curso se presentarán piezas de autores como William Shakespeare, Tenessee Williams y Moliére, todas ellas montadas y realizadas por el Teatre Lliure y el Centro Dramático Nacional. El dramaturgo y actor francés, considerado uno de los más grandes comediógrafos de la literatura occidental, Jean-Baptiste Poquelin, mejor conocido como Moliére, nació en París, Considerado el padre de la Comedia Francesa, sigue siendo hasta la actualidad uno de los autores más interpretados. Fue despiadado con la pedantería de los falsos sabios, la mentira de los médicos ignorantes, la pretenciosidad de los burgueses enriquecidos. Moliére en sus obras exalta la juventud, a la que quiere liberar de restricciones absurdas, a la ves muy alejado de la devoción o del ascetismo, su papel de moralista termina en el mismo lugar en el que él lo definió: “No sé si no es mejor trabajar en rectificar y suavizar las pasiones humanas que pretender eliminarlas por completo”. Su principal objetivo, decía, fue el de “hacer reír a la gente honrada”. Puede decirse, por tanto, que hizo suya la divisa que aparecía sobre los teatritos ambulantes italianos a partir de los años 1620 en Francia, con respecto a la comedia: “Castigat ridendo mores” (Corrige las costumbres riendo). Fue hijo del tapicero real Jean Poquelin y Marie Cressé; se atribuye, sin que ello sea seguro, la razón de su interés por el teatro a sus tíos, que a menudo le llevaban a ver obras de teatro. En 1653 entró en el College de Clermont (actual liceo Louis-le-Grand). Sustituyó, posteriormente, a su padre (1669) como tapicero real de Luis XIII, y en esa época conoció y se relacionó con la familia de comediantes Béjart. De acuerdo con los datos biográficos, se sabe que el primer encuentro con la comedia en el teatro fue cuando falleció su madre, producto de una grave enfermedad. Fue su abuelo quien los llevó a él y a sus hermanos, a ver una obra de teatro callejera para que no se sintieran tan tristes por la situación en la que se encontraban. En 1643, Jean-Baptiste firmó con los Béjart el acta de constitución del Ilustre Teatro. La directora sería Madeleine Béjart, de la cual se enamoró. En 1644, le sucede él, ya con el sobrenombre de Moliére. Los inicios del Ilustre Teatro son mediocres. Tras varios fracasos, se acumulan las deudas y Moliére fue encarcelado por varios días. Dejó París y se conviertió en actor durante cinco años. En 1650 volvió a asumir la dirección de la compañía y entre 1651 y 1658 se formó en el oficio de actor y dramaturgo: escribió esbozos de varias farsas, así como sus dos primeras comedias, “El atolondrado o los contratiempos” y “El despecho amoroso”, en la que introduce al personaje de “Crascarilles”. Al volver a París, protegido por el hermano del rey, interpretó ante Luis XIV una tragedia, que aburrió, y luego una farsa, que divirtió. Moliére tenía un gran talento cómico: su voz y su mímica desencadenan las risas. Pronto la compañía alcanzó una reputación inigualable en lo cómico y el rey la llegó a visitar en el Petit-Bourbon, en donde actuaba alternándose con una compañía italiana de nombre Scaramouche. La primera de las grandes comedias de Moliére es “Las preciosas ridículas”, en 1659, con la que consiguió un éxito enorme y confirmó el favor del rey. Sin embargo, el Petit-Bourbon fue destruido para construir las columnas del Louvre, por lo que el rey instaló a la compañía en 1660, a un costado del Palacio Real. En 1662, Moliére se casa con Armande Béjart, hermana menor de Madeleine, que tenía unos 20 años menos que él. El mismo año aborda un tema poco corriente en su época: la condición de la mujer, en “La escuela de las mujeres”, que fue un gran éxito. Los devotos y beatos que consideraban a Moliére un libertino y temían la influencia que ejercía sobre el rey, declararon obscena e irreligiosa su reciente obra. Además, la protección del rey despertaba celos en otras compañías teatrales. Moliére contraatacó ridiculizando a sus adversarios en “La crítica de la escuela de las mujeres” y “El Impromptu de Versalles”. En 1664 fue nombrado responsable de las diversiones de la corte y puso en marcha “Los placeres de la isla encantada” y representó “La princesa de Élide”, en la que mezcla texto, música y danza y recurrió a máquinas escenográficas sofisticadas. Ese mismo año creó “El tartufo”, pieza en la que denuncia la hipocresía religiosa. El escándalo que se levanta entre los beatos fue de tal calibre que el rey prohibió durante cinco años la obra. A pesar de ello, Moliére llevó a cabo algunas representaciones privadas. En 1665 se representaron únicamente 15 sesiones de su obra “Don Juan”, inspirada en “El burlador de Sevilla”, de Tirso de Molina. Su agrupación, apoyada por el rey, se convierte en la Compañía Real. Durante los dos años siguientes, Moliére se enfermó y actuó de modo irregular, pero siguió escribiendo, en especial “El misántropo”, en la que expresa su amargura tras su separación de Armande, y “El médico a palos”. “El misántropo” introdujo un nuevo tipo de necio: un hombre de elevados principios morales, que critica constantemente la debilidad y estulticia de los demás y, sin embargo, es incapaz de ver los defectos de “Céliméne”, la muchacha de la que se enamora y que encarna a esa sociedad que él condena. Trató entonces de volver a representar “El tartufo” con otro título, pero al día siguiente fue prohibida la obra. En 1668 creó otras obras con aparatos: “Anfitrión” y “Georges Dandin”, así como “El avaro”. Se levantó la prohibición sobre “El tartufo” en 1669 y la obra alcanzó un enorme éxito. También escribió “Los enredos de Scapin” en 1671. Su última obra fue “El enfermo imaginario”, pues sufrió un ataque al corazón en el curso de la cuarta representación y murió a los 51 años de edad, en su domicilio, el 17 de febrero de 1673, sin renegar de su profesión de actor, considerada en ese entonces inmoral por la Iglesia. Bajo la ley francesa de aquel tiempo, no estaba permitido que los actores fueran sepultados en el terreno sagrado de un cementerio. Sin embargo, la viuda de Moliére, Armande, le pidió al rey que su cónyuge tuviera acceso a un funeral normal por la noche. El monarca accedió y el dramaturgo fue enterrado en la parte del cementerio reservada a los infantes no bautizados. Generalmente en las representaciones de teatro de sus obras, se decía que trae mala suerte vestirse de amarillo, dado que Moliére sufrió el ataque al corazón mientras estaba en el teatro vestido de este color.


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