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Muchas gracias

15/01/2010 02:27 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Dar es amar... ¿y agradecer es?

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A menudo nos vemos exigidos de pedir a los demás. Situaciones sencillas y ocasionales, favores personales o laborales, e incluso caprichos que deseamos cumplir. Siempre buscando obtener un beneficio el cual nosotros consideramos necesario para continuar con nuestros planes, sueños y obligaciones.

En ocasiones, pedir causa la sensación de molestar a la gente que de la cual necesitamos, argumento que puede ser cierto o no, según la petición, las condiciones del caso – como la recurrencia o índole de lo buscado – y la percepción de la persona en cuestión. Así mismo, al ser los “afectados”, podemos reaccionar con entusiasmo de servir o la frustración de atender, si es que llegamos a hacerlo.

El haber obtenido o no lo que buscamos de alguien debe – a pesar de todo – terminar en el mismo punto, independientemente de si lo conseguimos o no: el agradecimiento. Ya sea como mero acto de humildad o reconocimiento del esfuerzo ajeno por ayudarnos, así como la empatía y comprensión cuando no nos vemos favorecidos.

Si pedir es complicado, dar las gracias puede resultarlo a un más. Tal vez por la costumbre de no hacerlo, el sentir de exigencia ante requerir de los demás su apoyo o simplemente la pena de hacerlo, pero muchas veces no hacemos lo correcto, dejando inconcluso el ciclo entre dar y recibir.

Las repercusiones de no hacerlo pueden llegar a ser absolutas. Aunque hay gente que tal vez ya se acostumbró a no recibirlas y no le da mayor importancia al hecho, hay quienes lo toman personal y no olvidan que su participación no se vio remunerada siquiera por un simple – aunque valioso – acto de agradecimiento.

Por otra parte, existe el espíritu de servicio, en el cual el acto de ayudar representa ya la paga, y con solo ver la satisfacción de los demás el proceso está completo. Tal vez esto se deba a un nivel cultural más elevado (como lo es bajo el que no agradece) o por un nivel de realización personal que va más allá.

A final de cuentas, el resultado es el mismo: cerrar el ciclo. La solución para seguir recibiendo es vivir agradeciendo.


Sobre esta noticia

Autor:
Fabio Geneva (10 noticias)
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1981
Tipo:
Opinión
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Distribución gratuita
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