Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Deportes escriba una noticia?

Muestran estadísticas disminución de goles en Mundiales desde 1970

22/07/2010 06:10 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

En el recién concluido Mundial de Sudáfrica 2010 se anotaron sólo 2.2 goles por partido, lo que confirma una tendencia a la baja en relación a lo observado desde hace tres décadas en que las líneas defensivas han cobrado una importancia creciente, por lo cual el equipo que anota primero tiene prácticamente asegurada la victoria. Con el paso de los años, los Mundiales de futbol se han transformado paulatinamente; los jugadores son más altos y atléticos mientras la asistencia al estadio es irrelevante y lo que cuenta es la televisión, sin contar que ahora caen muchos menos goles. Hasta 1958 había más anotaciones por partido (3.6 por ciento en promedio durante el torneo de ese año. Es la época heróica y fundacional del futbol mundial. A partir de 1970 comienza a bajar el número de goles promedio de manera constante, hasta llegar a la situación actual, en la que caen prácticamente sólo dos por encuentro. Esto se traduce en una tremenda ventaja para el equipo que logra marcar el primer gol. En el Mundial sudafricano, de 48 juegos que terminaron con ganador (sin empate), 44 los ganó la escuadra que anotó el primer gol, es decir, casi 92 por ciento. Aquí es donde entra Siméon-Denis Poisson. Desde hace años se discute en círculos especializados si los goles anotados en un partido de futbol pueden ser modelados, de hecho ser pronosticados, utilizando el llamado modelo de Poisson, instrumento ideado por ese prodigio matemático francés del siglo XIX. Poisson se interesó por sucesos poco frecuentes y su pronóstico -por ejemplo el número de soldados pateados por mulas en el ejército francés. Esto es lo que en la estadística se llama la Ley de los Bajos Números. Existen sucesos que son raros, que ocurren solamente de cuando en cuando. Las llamadas telefónicas a un particular, por ejemplo, son un fenómeno que se modela utilizando la llamada distribución de Poisson. Las compañías de teléfonos tratan de predecir de antemano la carga del sistema telefónico y calculan que en cada minuto específico (a las 10:01 horas, por ejemplo), sólo un muy bajo porcentaje de la población deseará hacer una llamada. Por eso cuando ocurre algún siniestro las líneas telefónicas se caen; simplemente no están diseñadas para cargas atípicas del sistema. Si tenemos pocos ejemplares de un evento (y eso en futbol son los goles), ¿qué podemos aseverar estadísticamente sobre este fenómeno? Poisson quizá se alegraría si supiera que su instrumento matemático se utiliza no sólo para cuestiones tan vitales como el diseño de centrales telefónicas, sino también para modelar patadas, no de mulas, pero sí de futbolistas. Sin embargo, el análisis clásico de Poisson se centra en procesos en donde la probabilidad de un suceso (una llamada por teléfono) no depende del minuto exacto, o no depende de la historia del proceso. Que mi tía me haya hablado hace una hora no hace más probable que más tarde me hable un amigo, a menos que se trate de un día muy especial. Por eso hay matemáticos que han estudiado la distribución de goles a lo largo de un partido. No es ocio, decimos, es interés profesional. ¿Caen los goles con la misma frecuencia al inicio, en medio o al final de un juego? ¿qué nos dice el Mundial de 2010? Resulta que los goles, aunque poco frecuentes, no siguen al pie de la letra la distribución de Poisson. Es decir, la frecuencia con que se anota varía a lo largo del partido. Si recopilamos cuándo cayeron los 144 anotados en 2010, dividiendo los 90 minutos del partido en seis intervalos de 15 minutos cada uno, veremos que en los primeros 15 minutos los contrincantes se examinan y hacen poco. El juego entra en su parte intermedia entre los minutos 30 y 45, para bajar un poco de intensidad al inicio de la segunda mitad. Los últimos 30 minutos, especialmente los 15 finales, son la parte del partido en que caen más anotaciones. Los futbolistas consumen sus últimas reservas, dan todo, anotan más. Quién sabe si Siméon-Denis Poisson estuviera satisfecho sabiendo que la llamada distribución estática que lleva su nombre no es completamente aplicable al futbol, sino sólo de manera aproximada. Lo que sí es claro es que si los equipos que contienden continúan mejorando la defensa, y si se hacen más y más similares, en 2014 o 2018 seguirá bajando el número de goles por partido, de tal manera que cuando un equipo anote primero el árbitro podrá pitar el final del partido sin remordimientos, sabiendo que la probabilidad de remontar el marcador es muy baja.


Sobre esta noticia

Autor:
Deportes (40198 noticias)
Visitas:
196
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.