22:38 (16-05-2012)
Crisalida Perenne
Publicada el 25-10-2011 13:49 1 4

MUJERES CHINAS: Obediencia y abusos milenarios

Enviar a Twitter Enviar a Facebook Compartir en Questionity
El gigante asiático prepara una norma tras varios años de presiones de organizaciones feministas. El problema es tan generalizado como invisible y choca con la realidad de un país en desarrollo

En China, el problema de la violencia contra las mujeres es generalizado, invisible y asumido. Un estudio de la Federación de Mujeres de China denunciaba que más de un tercio de mujeres lo habían sufrido y que tan solo un 5% consideraba su matrimonio infeliz por ello. Las cifras son inexactas porque incluso se desconoce el concepto.

La armonía confuciana que vertebra el país descansa en la obediencia al padre, al marido y a la autoridad. Los hombres han crecido viendo a sus padres y sus abuelos pegar a sus esposas. Es imposible cambiar una mentalidad milenaria en dos días. Llevará mucho tiempo, no bastará con una generación.

Li Yang es una celebridad que ha enseñado inglés a 20 millones de chinos con libros, webs y giras en estadios abarrotados. Su estilo evangélico-marcial exige que las masas griten sus famosas proclamas. «Conquistemos el inglés para hacer China más fuerte», por ejemplo. Un tipo con imagen intachable.

Su mujer, estadounidense, colgó un texto recientemente en internet: «Me tiraste, te sentaste en mi espalda, me estrangulaste con tus manos y me golpeaste la cabeza contra el suelo». Añadía unas fotos con su cara amoratada, un chichón en la frente y una oreja sangrante. Li la acusó de sabotear su carrera y reputación aireando un asunto privado. Días después articuló algo más parecido a una disculpa. Su esposa le perdonó.

El asunto sirve para que se hable abiertamente, quizá por primera vez, de la violencia doméstica en China. Y próximamente aprobará una ley al respecto después de años de presiones de organizaciones feministas.

MUJERES SUMISAS QUE NO DENUNCIAN:

«En algunos pueblos sabemos que pegan a todas las mujeres, pero cuando les preguntamos por la violencia doméstica lo niegan porque no saben qué es», asegura Wang Xingjuan, octogenaria pionera en la defensa de las mujeres en China.

Treinta años atrás comprobó que el paro y la frustración agravaban el problema y fundó Maple Centre, organización para víctimas y agresores que cuenta con una línea telefónica de asesoramiento conyugal. De las 6.000 llamadas anuales, más de 300 están relacionadas con la violencia. «En China el hombre siempre ha tenido derecho a pegar a la mujer. Esta se siente avergonzada o lo ve normal, así que no lo denuncia».

La solución choca ante la realidad de un país en desarrollo, sin coberturas sociales y contados refugios. Por ello la organización recomienda a la víctima salvar el matrimonio con más insistencia de la que sería razonable en Occidente.

Mao aprobó una ejemplar ley igualitaria tras comprender que no podría levantar el país con solo la mitad de la población. Esa igualdad teórica ha impedido una ley de violencia doméstica dirigida a las mujeres. El concepto se recogió por primera vez en 1995 y solo está presente en un apéndice de la ley matrimonial.

FRUSTRACIÓN Y ESPERANZA POR NUEVA LEY:

Fan Zhang, abogada del sector, admite su frustración. «Solo puedo recomendarlas que vayan a asociaciones, que comenten el tema con vecinos o amigos, que intenten convencer a su marido». La policía puede encerrar preventivamente 15 días al agresor, pero solo en los casos más graves. Las heridas mostradas por la esposa de Li, por ejemplo, no serían suficientes.

Las agresiones van por la vía de la justicia criminal. El marco desincentiva la denuncia. No hay estamentos encargados de luchar contra la violencia doméstica. Policías y jueces suelen desentenderse por considerarlo un tema privado. Un viejo dicho asegura que «ni siquiera el juez más sabio puede meterse en asuntos familiares». Y la víctima está obligada a recoger las evidencias de la agresión y demostrar en juicio la culpabilidad ajena.

La ley es solo el primer paso hacia la resolución del problema, que aún es lejana también en Occidente. Sin embargo, cada día hay más chinas que se atreven a airear los abusos.

La nueva ley establecerá:

Obligaciones a jueces y policías. Estos quedan señalados directamente.

Deberán recoger las evidencias.

La carga de la prueba en el juicio girará hacia el agresor.

Se esperan medidas cautelares como el alejamiento forzoso.

«Es una buena ley que aúna prevención y castigo. Es urgente porque solo con ella cambiará la mentalidad. La gente se dará cuenta de que es algo malo. Así pasó en Occidente», juzga Fan.

Solo una cuarentena de países, casi todos desarrollados, cuentan con leyes de violencia doméstica. Pero también otros menos desarrollados de Asia, como Filipinas o Mongolia.

Fuente:

Http://www.elperiodico.com/es/

Añade tu comentario

Comentarios de MUJERES CHINAS: Obediencia y abusos milenarios

José (05-12-2011 14:24)

"«ni siquiera el juez más sabio puede meterse en asuntos familiares»"
Es sabiduría pura y deberiamos aprender de esto en Occidente.
Nombre: (opcional)
Añade tu comentario:
Inserta el código de verificación:
 
 

Sobre esta noticia

Autor: Crisalida Perenne (73 noticias)

Fuente:

Visitas de esta noticia: 334

Tipo: Suceso

Esta noticia se publica con licencia: Distribución gratuita

Regístrate en Globedia