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El narcotráfico vive ya en imaginario colectivo: Villalobos

17/08/2010 10:47 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Orgulloso de su primera novela, “Fiesta en la madriguera”, el escritor mexicano Juan Pablo Villalobos aseveró que a pesar de ser el tema de narcotraficantes el que aborda, en realidad nunca le interesó recrear una historia real ni hacer un reflejo social del narcotráfico en México. Advirtió, sin embargo, que “tampoco quería ser ingenuo”. Mientras escribía la novela leía los periódicos de México para seguir las noticias sobre ese tema. Comenzó a escribir hace cinco años, cuando inició el “boom” de la violencia en las calles, con cadáveres completos o mutilados. “El resto de lo que acontece en la novela está en el imaginario popular, porque todos saben que esa gente, los narcotraficantes, tienen zoológicos privados, que viajan con identidades falsas y algunos aspectos más de su vida, todo lo cual ya está inscrito en el imaginario colectivo”, agregó el escritor. Durante una entrevista con Notimex, el autor apuntó con voz lenta y pausada, segura y convencida, que al ser ésta una novela breve, “acudí a recursos que el lector puede identificar, para que él complete la obra, pues no hay demasiados detalles en una novela breve ni describe tantas cosas”. Luego puso de relieve que en su novela, primera en su carrera, los personajes son definidos rápidamente y el lector tiene que identificarlos a través de sus prototipos, y de sus prejuicios si se quiere, “para completar la configuración de esos personajes y, consecuentemente, la configuración de la historia”. El entrevistado abundó más adelante al explicar que ésta es su primera novela, género al que pasó luego de escribir mucho cuento, así como varias crónicas de ficción y de viaje. “Este fue mi primer intento serio de escribir una novela, aunque ya existen otras que escribí antes, pero se quedaron en el camino”. Dijo que para “Fiesta en la madriguera” tardó más de dos años en hacer correcciones hasta lograr que la voz del niño protagonista fuera convincente y al final, cuando llegó a la versión que pensó definitiva, comenzó la búsqueda de una editorial. “Lo más difícil fue encontrar el tono narrativo y una vez hallado, la historia comenzó a caminar sola”, dijo, tras recordar que comenzó a escribir el libro cuando se enteró que su mujer estaba embarazada. Deseó dedicarlo a su hijo. La novela, dijo Juan Pablo Villalobos mientras tomaba refresco en una librería de la colonia Condesa, es sobre un niño que tiene un deseo inalcanzable, un capricho, pero a través de la historia descubre que no todo lo que quiere en la vida se puede tener. Este proceso fue un encontronazo con la realidad”. Conforme comenzaba a estructurar la historia y pensaba que este niño tuviera un deseo absurdo, como poseer un hipopótamo enano de Liberia, el escritor ideó que sería aun más interesante que el niño quisiera tenerlo… y pudiera tenerlo. ¿Quién podría ser ese niño? “Sólo el hijo de un narcotraficante”. Así es como surgió la idea de “Tochtli”, el hijo de un narcotraficante llamado “Yolcaut”, quien consigue para el hipopótamo enano de Liberia. El autor hizo ver que todos los nombres de la historia provienen del náhuatl, y corresponden a animales, lo que da a la novela una segunda lectura, una historia paralela. “Si el lector sabe cuáles son los nombres de los personajes y qué animales representan, se crea una metáfora sobre una madriguera que está llena de animales y donde “Tochtli”, el niño principal, es un conejo, y “Yolcaut”, el padre, es una serpiente de cascabel; otro personaje víctima es un venado”. En este segundo significado, destacó el escritor, a través de los nombres de los personajes “me hacen ver la novela como una caricatura o una novela gráfica, donde los personajes son animales”. La historia, empero, aborda el proceso de educación sentimental que tiene el niño para desenmascarar y descubrir quién es su padre. “El libro encierra una reflexión sobre la paternidad, que es el hecho de que todo hijo tiene que matar a su padre, metafóricamente, para poder afirmar su individualidad. Este libro es un regalo para mis hijos, al decirles que esto es México, y que esta realidad tan dura y terrible también forma parte de ellos”. Villalobos, dejó ver finalmente, escribió esta novela para lectores jóvenes, adolescentes que se pueden ver atrapados por la lectura, por ser una novela breve y de lenguaje sencillo. “Tiene una dosis de humor, a veces ácido, a veces crudo, pero a todo eso y más, estamos habituados los mexicanos”.


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