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La Novena de Beethoven en el Centro Cultural Roberto Cantoral

02/07/2012 05:14 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

* Scott Yoo, conductor norteamericano invitado de la Filarmónica de México Por Carlos Olivares Baró La sala de conciertos del Centro Cultural Roberto Cantoral acogió -jueves 28 y sábado 30 de junio- los cuatro movimientos (Allegro ma non troppo, Molto vivace, Adagio molto e cantabile, Presto-Alegro ma non troppo-Alegro assai) de la primera sinfonía vocal que registra la historia de la música occidental. A 188 años de su estreno en Viena, su último movimiento sigue despertando entusiasmo en las audiencias. La Orquesta Filarmónica de México -bajo la batuta del estadounidense Scott Yoo-, el Coro de Cámara de la Escuela Nacional de Música -director, Samuel Pascoe-, María Luigia Borsi (soprano), Cassandra Zoé (mezzosoprano), Leonardo Villeda (tenor) y Jesús Suaste (barítono) fueron los protagonistas de un suceso único en los escenarios musicales de México. Sinfonía que precisa de un auditorio conocedor por las variantes armónicas de su estructura orquestal que fue recibida, sin embargo, con atención reconcentrada y evidente demostración de sensibilidad musical. Primer movimiento con dieciséis compases de quinta que los críticos de la época no entendieron, reflejo del estado desesperado de la humanidad. Sutileza cadenciosa de elementos tradicionales en un molto vivace inolvidable en el segundo movimiento. Ondulante adagio de sereno canto en el tercero. Fuerza exultante en el cuarto con el tema de la alegría como motivo. Resulta increíble creer que el compositor de esta obra maestra sonora ya estaba completamente sordo. Los asistentes a esta audición fueron testigos de uno de los más altos momentos de la música universal. “Me pareció excelente la ejecución. El director muy exacto en sus indicaciones; el barítono, en el ataque vocal cuando inicia la parte coral, en modulaciones muy técnicas y vehementes. El coro a la altura de cualquier orfeón europeo”, comenta Olga Aragón, estudiante de viola, amante incondicional de Beethoven. Conductor exigente que hizo que la Filarmónica de México se escuchara puntual y pujante. Coro de la Escuela Nacional de Música modulando los versos de Schiller desde inflexiones convincentes. “Escucha hermano / La canción de la alegría / El canto alegre / Del que espera un nuevo día”: Beethoven sigue causando asombro con su música de eternidad cabalgante. Ovación cerrada de un público satisfecho.


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