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Era obligado ir al cine en Semana Santa para ver producciones alusivas

20/04/2011 14:37 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El Mártir del Calvario", "Jesús de Nazareth", "Los diez mandamientos" y "Jesús, el Niño Dios" fueron en su momento parte de la programación anual de Semana Santa en los cines de barrio en la capital del país, actualmente forman parte de la historia de la cartelera en las páginas de los diarios de hace décadas. Algunos cinéfilos que disfrutaron con los relatos bíblicos en las pantallas de 35 y 70 milímetros, ya fuera a color o en blanco y negro, cuentan sus experiencias a Notimex. Una cinéfila de corazón es Adriana Barraza, actriz nominada al Oscar por su papel en "Babel", de Alejandro González Iñárritu, quien dijo que cuando era niña veía estas películas bíblicas. "Me llevaban a ver 'La Pasión de Cristo', 'El Martir del Calvario', todas aquellas de romanos y cosas así. Eran sensacionales, y hoy las sigo viendo, pero en la televisión, por nostalgia o por gusto, pero las veo", platicó Barraza. Agregó que nació en Toluca, Estado de México, donde frecuentaba con su familia los cines "Rex", "Florida" y otro, "que por cierto, cuando lo demolieron se armó un borlote, porque nadie quería que despareciera". Gustavo García, quien es un reconocido investigador y crítico de cine, evocó los años en los que como espectador gozó de aquellos programas triples o dobles en cines como "Ermita", "Jalisco" o "Metropólitan", por mencionar algunos. "Había una programación indispensable durante la Semana Santa que se reflejaba en el 'Ermita' o 'Jalisco', este último destinado al cine mexicano o español de ese género", indicó. Explicó que en el "Jalisco" proyectaban "El Mártir del Calvario", "María Magdalena", "Jesús de Nazareth" o aquéllas en las que muchos actores españoles hacían de Jesús, y eran programadas anualmente. Luego, en los años 70, se incluyeron producciones como la trilogía financiada por Miguel Zacarías: "Jesús María y José", "Jesús el Niño Dios" y "Jesús, nuestro Señor", pero el cine "Ermita" estaba destinado para las grandes superproducciones de Hollywood, aunque también italianas y francesas. "Los exhibidores sabían su negocio, metían largometrajes de tono bíblico aunque no tuvieran nada que ver con la Semana Santa. Si les llegaba alguna copia de 'Los jueces de la Biblia' o 'David contra Goliath', ellos las programaban", comentó García. Destacó que eran días privilegiados para la exhibición y una buena oportunidad para el espectador, además de que las copias estaban en magnífico estado, lo que permitía disfrutar la película. Recordó que había salas de enorme capacidad, con pantallas grandes, buen sonido y butacas cómodas: "Eran en technicolor, resultaba un espectáculo, se apreciaba el arte cinematográfico, sobre todo si la gente las veía en un autocinema o en cines como el 'Metropólitan' y el 'Teresa', era una gran diferencia a presenciarlas en la televisión. "Era todo un ritual ir al cine, salas elegantes, gente que se ponía sus mejores galas para acudir al de su preferencia, a diferencia de verlas en televisión, con copias tasajeadas llenas de comerciales que quitaban las ganas", expresó. García dijo que valía la pena la entrada pues eran programas triples con filmes atractivos, grandes superproducciones y elencos de fama mundial. La gente entraba a las 16:00 y salía a las 22:00 horas, pero fascinado de ver milagros, cruces, mártires, intervenciones divinas, entre otros tópicos, que maravillaban e invitaban a la reflexión. García también comentó que los programas de Semana Santa en los cines solamente tenían comparación a cuando se celebraba el aniversario luctuoso de Pedro Infante. "La fila para comprar boletos daba la vuelta a la manzana, había multitudes, así de enorme era el impacto de los filmes de corte bíblico en las salas cinematográficas de barrio". Por su parte, Roberto Jurado Jiménez, ingeniero químico y profesor de matemáticas en el Instituto Politécnico Nacional, Unidad Zacatenco, recordó que los cines en los que disfrutó las películas relacionadas con la Semana Santa fueron: "Ópera", "Tlacopan", "Roxy" y "Majestic", en los que "era sensacional esperar la Semana Mayor para ver todas esas granes películas en todo su esplendor. "Como 'Los 10 mandamientos', 'Ben-Hur' y 'Cleopatra', aunque las mexicanas también provocaban que algunas personas lloraran, sobre todo, con las películas en las que aparecía Enrique Rambal", compartió. Agregó que junto al cine "Ópera" existe una iglesia a la que se iba a dar gracias los jueves de Semana Santa, pero el ritual era antes de las 16:00 horas, aunque había que dejar a alguien apartando lugar en la fila para comprar boletos, pues parecía que ese día toda la colonia quería estar en el cine. "Todos eran inmensos desde el 'Ópera', 'Tlacopan' o 'Majestic', eran cines con muchas esculturas, con relieves grandiosos y con butacas cómodas. Había que llevar dinerito para comprar los gaznates, palomitas, refrescos, sándwich", apuntó. Javier Ramírez Pastrana, jubilado´explicó que tanto él como su familia acostumbraban ir a los cines del Centro Histórico: "En ese tiempo íbamos al 'Mundial', 'América', 'Goya', al 'Teatro del Pueblo', eran cines cerca del Zócalo. Había otro en la calle de Madero, pero no recuerdo el nombre y en todos ellos pasaban ciclos de cine para Semana Santa". Agregó que aún no habían llegado, a finales de los 40, a las pantallas nacionales las superproducciones como "El manto sagrado" o "Ben-Hur". "Asistir al cine en Semana Santa era una tradición, podíamos ir todos. En aquellos años dependía de la sala que uno eligiera... la entrada costaba 25 centavos en galería y 75 en luneta, o un peso o un peso con 25 centavos", recordó. Comentó que las películas en Semana Santa atraían multitudes con películas como "La pasión de Cristo", "Las tres caídas", "El Mártir del Calvario", entre otros títulos. Además, era una tradición ir a ver a José Mojica y a Domingo Soler, sobre todo, de las abuelitas, las tías y las mamás que lloraban con sus actuaciones, sobre todo con Rambal. María de la Luz Tovar Vidrio, ama de casa, recuerda que la Semana Santa era el pretexto para ir al cine la familia completa, dado que en ese tiempo cerraban muchos sitios y la Ciudad de México era apropiada para dar un paseo. Comentó que año con año frecuentaban los cines "Olimpia", en la calle 16 de septiembre, en el Centro, y el "Diana", en Paseo de la Reforma. "Dijo que las películas que se programaban entonces eran "Quo Vadis", "Barrabás" y "Los 10 mandamientos", superproducciones que maravillaban a la gente en la pantalla grande, además se trataban de "salidas muy familiares".


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