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Con una obra de Mijail Glinka será reinaugurado el Teatro Bolshoi

31/05/2009 04:57 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El Teatro Bolshoi, que se encuentra en obras desde 2005, abrirá de nueva cuenta sus puertas el 2 de octubre de 2011, con una pieza del compositor ruso Mijail Glinka, quien nació el 1 de junio de 1804, anunció el pasado día 16 de este mes, el jefe de la entidad estatal responsable de esta reconstrucción. El edificio cerró sus puertas para su reconstrucción en julio de 2005, porque más del 70 por ciento del mismo se encontraba en mal estado y acumulaba una cantidad considerable de agua en su sótano. Yakov Sarkisov responsable de la reconstruncción, afirmó que este año se destinarán a las obras de restauración del teatro el doble de recursos que en 2008: así, si el año pasado la suma superó los tres millones de rublos (cerca de un millón 200 mil pesos), ahora alcanzará los 7.8 millones (3 millones de pesos aproximadamente). El primer estreno programado en el edificio principal del renovado teatro será la ópera "Ruslán y Ludmila", del compositor ruso Mijail Glinka, el 2 de octubre de 2011, dijo Sarkisov. La superficie del edificio renovado será el doble, tras su reconstrucción, al pasar de 40 mil a 80 mil metros cuadrados. El músico y compositor ruso Mijail Ivanovich Glinka, fue uno de los iniciadores del nacionalismo musical de su país, con obras como "Una vida por el zar" o "Iván Susanin" y "Ruslán y Ludmila", entre muchas otras, y nació en el pueblo de Novospasskoye, Oblast de Smolensk, Rusia. Glinka nació en una época en la que la música rusa era dominada por influencias centroeuropeas y las artes en general eran meros pasatiempos para la nobleza y los ricos. Desde temprana edad se esforzó por ser un músico influyente. Recordado como el primero en escribir una ópera con motivos populares rusos, contribuyó mucho al desarrollo de la música de su país. Además, creció en un tiempo en que era impensable para un joven ruso de la nobleza considerar una carrera como compositor o músico. Así, dedicó grandes esfuerzos para hacerse compositor, ámbito en el que a su primera ópera incorporó melodías populares rusas, con un tema nacional que trataba sobre campesinos, en vez de la nobleza, como se escuchaba en las casas reales y de la clase rica. De acuerdo con sus biógrafos, su tío mantenía una orquesta y Glinka pasaba gran parte de su tiempo escuchando música adaptada para varios instrumentos, por lo que fue de esta manera que desarrolló un gran amor por este arte siendo muy joven. A los 13 años fue enviado a una escuela de San Petersburgo, donde estudió música, pero solamente como parte de la educación de un noble. En esa ciudad también tomó clases privadas con el músico alemán Carl Meyer y el pianista y compositor irlandés John Field. No obstante su talento y a dedicar cinco años a sus estudios musicales, su familia se opuso a que se dedicara a la música, pues al pertenecer a una familia adinerada no tenía necesidad de preocuparse en sostenerse económicamente con un trabajo. Su salud no fue muy buena, por lo que fue su excusa para viajar a climas más templados del sur europeo para descansar y recuperarse. Entonces viajó a Italia, donde recibió lecciones de canto de Vicenzo Bellini, Gaetano Donizetti y Félix Mendelssohn. En Alemania conoció y tomó clases con el famoso teórico musical Siegfried Dehn, época por la que creyó que todos sus cursos de armonía, contrapunto e instrumentación le habían preparado lo suficiente para comenzar a componer y lo hizo. De esta forma emprendió la tarea de escribir una verdadera ópera rusa que probaría, a pesar de todo, ser una obra que influenciara a otros compositores de su país, de su generación y las posteriores. Comenzó entonces a trabajar en la obra que llamó "Una vida por el zar" -que durante el gobierno soviético sería conocida como "Ivan Susanin"-, basada en un campesino que se convierte en héroe nacional debido a que sacrifica su vida para salvar al monarca ruso, trabajo que fue bien conocido e identificó al compositor con su pueblo. La ópera, estrenada en 1836, fue pionera y condujo a la generación de una escuela musical nacionalista rusa y para 1880 ya había sido presentada al menos 500 veces. En los años siguientes Glinka compuso muchas obras, incluso otras óperas, un ballet, piezas orquestales, poemas sinfónicos, oberturas, una sinfonía, unas 40 obras para piano, varias partituras de cámara y canciones. Su segunda ópera fue "Ruslan y Ludmila" (1842), basada en una historia de Aleksandr Pushkin, y fue menos exitosa, no obstante contener escenas verdaderamente notables y originales, de acuerdo con la crítica. En ella, Glinka empleó de nuevo elementos folclóricos rusos, a los que mezcló con música oriental y danzas vienesas. Al no conseguir el mismo éxito que había logrado con su primera ópera, viajó con cierta desilusión a Francia y a España para conocer el folclore nativo y recuperarse. Entre sus partituras orquestales destacan el poema sinfónico "Kamarinskaia", que resultó de tremenda influencia para sus seguidores, así como las dos oberturas inspiradas por melodías españolas, "Jota Aragonesa" y "Noche de Verano en Madrid". Mientras tanto, su música de cámara y sus canciones combinaron el carácter ruso, elementos cosmopolitas y un interesante manejo de los instrumentos y de la voz. Después de diversos viajes a Varsovia y a París, llegó a Berlín para estudiar música coral y, sobre todo, la obra de Johann Sebastian Bach. Ahí contrajo una enfermedad bronco respiratoria que lo llevaría a la tumba el 15 de febrero de 1857.


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