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Ojo con los ojos durante el verano

23/05/2013 09:43 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Ojo con los ojos durante el verano SyM - María Elena Moura

Temperatura elevada, cloro en piscinas, rayos del Sol y aire acondicionado son algunos de los factores que pueden ocasionar daño a los ojos durante esta temporada. ¡Tome las precauciones necesarias para no arriesgar el más preciado de sus sentidos!

Cuando se visita alguna playa o se permanece a la intemperie debemos procurar la aplicación de filtro o bloqueador solar, a fin de que nuestra piel no sufra estragos a causa de la radiación del "astro rey". Empero, no siempre tenemos en cuenta que otra parte de nuestro cuerpo puede ser objeto de maltrato a causa de agua, aire y temperatura.

Hablamos de nuestros ojos, a los cuales no solemos brindarles la misma atención por creer, erróneamente, que no necesitan cuidados semejantes para mantenerse saludables y evitar la aparición de diversos padecimientos que generan desde simples molestias hasta severas complicaciones.

Por fortuna, estos problemas de salud pueden evitarse con éxito cuando llevamos a cabo sencillas medidas preventivas y, sobre todo, si procuramos que cada integrante de la familia se apegue a ellas, sin importar su edad.

De todo tipo

Antes que nada, conviene describir aquellas enfermedades que nuestra visión puede desarrollar a causa de descuido:

  • Infecciones. El verano es época propicia para la transmisión de enfermedades ocasionadas por bacterias o virus, y esto sucede porque es más frecuente el contacto con agua, sobre todo en piscinas, la cual puede estar contaminada o tener alta concentración de cloro (desinfectante). Asimismo, es común manipular tierra, arena y superficies sucias, seguido del mal hábito de frotarse los ojos.
  • Conjuntivitis. La luz ultravioleta (UV) que proviene del Sol o se refleja en diversas superficies, puede desencadenar la inflamación de la conjuntiva (membrana blanca que recubre al ojo) y ocasionar síntomas como picazón, dolor y enrojecimiento. El problema parecer inofensivo, pero lo cierto es que, cuando la exposición es intensa y continua, puede producirse crecimientos anormales, como pinguécula (aparición de tejido blanco-amarillento en la superficie del globo ocular) o pterigion (formación carnosa en la conjuntiva).
  • Resequedad. Causada por elevadas temperaturas y uso excesivo de aire acondicionado, propicia fatiga ocular (irritación, dolor o cansancio de los ojos, visión borrosa, dolor de cabeza) y aparición de lesiones o cuarteaduras en la superficie del órgano (tardan de 1 a 2 días en recuperarse), las cuales que pueden infectarse.
  • Irritación. Suele ser generada por el contacto directo del agua de mar (salada) o piscina (con coloro) con el ojo, y en ambos casos el resultado suele ser similar al de la resequedad: aparecen lesiones en la córnea y globo ocular.
  • Fotoqueratitis. Es una quemadura de la córnea (estructura en forma de cúpula que protege al cristalino e iris, que es la parte que da color al ojo), puede sufrir diversas lesiones debido a la acción de los rayos UV; dicha complicación se manifiesta con dolor, lagrimeo, sensación de cuerpo extraño y, en casos extremos, fotofobia (molestia ante la luz) y hasta pérdida temporal de la visión. Por lo regular, los síntomas aparecen luego de exposiciones prolongadas, durante varios días.
  • Cataratas. El cristalino o "lente" que se localiza detrás de la córnea, absorbe la radiación UV, actuando como filtro que evita que aquélla llegue a la retina (tejido del fondo del ojo, donde se reflejan las imágenes observadas); sin embargo, excesiva exposición al "astro rey" puede desencadenar la opacidad del cristalino (catarata), lo que dificulta el paso de la luz y provoca visión limitada.
  • Degeneración macular. En esta enfermedad, la mácula o parte central y más importante de la retina se lesiona (se seca o se forma cicatriz), lo cual genera problemas para captar imágenes adecuadamente. A pesar de que su origen es desconocido, se ha observado con mayor incidencia en quienes pasan mucho tiempo a la intemperie.

Debemos subrayar que algunos de estos problemas, como pterigion, fotoqueratitis, cataratas o degeneración macular, no aparecen de inmediato, sino que casi siempre surgen después de prolongadas y repetidas exposiciones al astro. Empero, esto no es motivo para descuidarse, ya que el efecto de los rayos UV es acumulativo y los ojos tienen "memoria" de las condiciones a las que han sido sometidos años atrás; por ello manifiestan síntomas con el paso del tiempo, si el descuido persiste.

Consienta a sus ojos

La prevención es la mejor forma de evitar la aparición de afecciones, así que le recomendamos que siga estas sugerencias para mantener la salud de sus ojos durante el verano:

  • Utilice anteojos para el Sol que bloqueen cien por ciento los rayos UV, y cumplan las normas de calidad para la protección ocular. Tome en cuenta que las gafas negras ordinarias, en vez de ayudar, generan mayor daño porque favorecen la dilatación (apertura) de la pupila y, contrariamente a lo que se desea, incrementan el paso de la radiación.
  • Si utiliza cotidianamente anteojos para tratar padecimientos como miopía (dificultad para observar objetos lejanos), consulte con su optometrista la posibilidad de incorporar la corrección óptica a sus gafas para el Sol.
  • No se asolee con lentes de contacto y, si lo hace, asegúrese de que tengan filtro para rayos UV (hay lentillas desechables que cuentan con esta protección, mismas que puede adquirir para usar durante el verano). De cualquier forma, le recomendamos el uso de anteojos para el Sol.
  • En la medida de lo posible, evite asolearse entre las 11:00 y 17:00 horas, que es cuando la radiación aumenta.
  • Utilice gorra o sombrero.
  • Evite el uso de lentes de contacto al nadar, ya que esto aumenta el riesgo de contraer infecciones y sufrir resequedad ocular.
  • Vigile que los niños no se froten los ojos con las manos sucias, a fin de evitar infecciones.
  • No sumerja la cabeza en el agua si ha sido intervenido quirúrgicamente en los ojos en las últimas semanas.
  • Utilice gafas protectoras durante la práctica de deportes (frontón, tenis) para evitar golpes en los ojos o la entrada de objetos extraños.
  • Buena medida para reducir el contacto con el agua del mar y piscina es el uso de lentes protectores (goggles).
  • En caso de sentir resequedad e irritación, puede usar gotas lubricantes (lágrimas artificiales).
  • Cuando algún objeto extraño, arena o sustancia química entre accidentalmente al ojo, evite frotarlo y lávelo de inmediato con agua limpia.
  • Procure no permanecer mucho tiempo en ambientes provistos de aire acondicionado y, si dispone de este sistema en su habitación o lugar de estancia, no lo encienda continuamente, ya que reseca el ambiente y perjudica a los globos oculares.
  • Si el ojo está enrojecido, con dolor o secreciones, consulte al oftalmólogo a la brevedad; evite la autoprescripción.

Finalmente, es importante mencionar que la idea de que únicamente los adultos requieren anteojos para el Sol es errónea; al contrario, la visión de los niños debe protegerse tanto o más que la de los mayores, de modo que se debe fomentar que utilicen gafas con filtro UV, además de que es conveniente que acostumbren gorra o sombrero.

Tome en cuenta que estas medidas ayudarán a que los chicos aprendan a proteger su visión desde edades tempranas, lo que sin duda contribuirá a la prevención de padecimientos oculares futuros.

SyM

Última actualización: 05-2013


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Autor:
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Fuente:
saludymedicinas.com.mx
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