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Organiza Fundación Juan Soriano exposiciones de mexicanos en Polonia

17/08/2011 04:12 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Dedicadas a artistas mexicanos amigos del pintor y escultor Juan Soriano y de Polonia, la Fundación Juan Soriano-Marek Keller, ha preparado en Varsovia un par de exposiciones, primero de Manuel Felguérez y después de Emilio Payán. El organismo creado por el artista tapatío, nacido el 18 de agosto de 1920, abrió el jardín escultórico con obra del creador, de la que sobresalen dos enormes figuras de toros, uno verde y el otro negro que embiste al torero que lo cita, así como sus pájaros. La galería de estas instalaciones abrieron sus puertas en 2010 a otros artistas mexicanos amigos de Soriano y de Polonia, Jorge González y Xawery Wolski, y en lo que resta de este año toca el turno a Felguérez y a Payán, aunque se desconocen las fechas de inauguración. Juan Soriano fue un artista plástico mexicano, llamado "El Mozart de la pintura", debido a que desde corta edad demostró grandes aptitudes para la creación plástica. Nació en Guadalajara, Jalisco, donde desde niño dio muestras de sus enormes dotes artísticas. Chucho Reyes, Roberto Montenegro y Luis Barragán se cuentan entre sus influencias iniciales. A los 14 años de edad montó su primera exposición colectiva, mientras participaba en el taller de Francisco Rodríguez. Lola Álvarez Bravo, José Chávez Morado y María Izquierdo acudieron a la muestra que había quedado resguardada por el propio Soriano. En el sitio preguntaron quién había pintado unos cuadros que les llamaron la atención, y el joven Soriano les dijo que él, por lo que de inmediato lo impulsaron a trasladarse a la Ciudad de México para mejorar su técnica, ya que calificaron a su obra como "interesante". Siendo adolescente, en 1935 se afincó en la Ciudad de México para estudiar artes plásticas, motivado por su talento y el aliciente de la compañía de su hermana Martha. Sus mentores fueron grandes exponentes de la plástica mexicana, como Emilio Caero y Santos Balmori, quien incluso lo invitó a integrarse a la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios (LEAR), en la cual permaneció apenas un par de años. No obstante, esta participación le permitió relacionarse con conocidos personajes del ámbito cultural, situación que le permitió ampliar sus horizontes intelectuales y plásticos. Entre las amistades que de esta manera cultivó se encontraban Octavio Paz, Rufino Tamayo, Guadalupe Marín, Xavier Villaurrutia, Elena Garro, Lola Álvarez Bravo, María Asúnsolo, Leonora Carrington, Carlos Pellicer, María Zambrano, Ignacio Retes, Salvador Novo, Frida Kahlo, Carlos Mérida y Antonio M. Ruiz, “El Corcito”, entre otros. A principios de la década de 1950 viajó a Europa, donde, conforme maduraba su obra, amplió su círculo de amistades internacionales, lo que contribuyó a que su estilo plástico se consolidara. De 1952 a 1956 retornó al país para retomar sus vínculos con intelectuales mexicanos, además que colaboró con Octavio Paz, Juan José Arreola, Héctor Mendoza, Juan José Gurrola y Leonora Carrington dentro del grupo "Poesía en Voz Alta". De 1956 a 1957 se estableció en Roma, Italia, para después, a partir de 1974, cambiar su residencia a París, la cual a la postre visitaría asiduamente, después de volver a afincarse en la Ciudad de México. Ahí conoció y trabó amistad con Antonio Saura, Julio Cortázar y Milan Kundera. Su obra se distingue por haber desarrollado un estilo propio, basado en el lirismo y una búsqueda constante, derivada de la inquieta personalidad del creador. Igualmente, experimentó con diversos materiales, géneros y estilos, lo que le llevó a incursionar incluso en el abstraccionismo y la creación de vestuarios y escenografías para teatro. En el plano anecdótico, se cuenta que cuando dejaba de tener otra superficie para pintar, lo hacía sobre las puertas de su casa, las cuales después vendía. Quienes lo conocieron personalmente, destacan su rebeldía, sencillez y espíritu libertario. Otros rasgos de su personalidad, no menos interesantes, lo definían como un hombre irónico, desenfadado e irreverente. Su sinceridad, excelente sentido del humor y gusto por la vida fueron memorables. No obstante, supo afrontar la muerte, pues para él significaba un premio, quizá el más grande, al no tener más pendientes ni preocupaciones. Autor, entre otras obras pictóricas, de “María Asúnsolo en rosa” y “Apolo y las musas”, también se interesó por la escultura monumental, que es muy reconocida a nivel mundial y entre cuyas obras se recuerdan “Pato”, “Pájaro dos caras” y “Pájaro con semillas”. De esta forma, en sitios públicos se encuentran sus piezas de grandes dimensiones “Paloma”, en el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey; en el World Trade Center de Guadalajara; “Luna” en el Auditorio Nacional y “Sirena” en Plaza Loreto, ambas en la Ciudad de México). En reconocimiento a su trayectoria, recibió diversos premios tales como el Premio Nacional de Artes y ciencias del gobierno de México en 1987, la Medalla de Oro del Palacio de Bellas Artes de México y la Condecoración de la Legión de Honor, en Grado de Oficial, de Francia. Igualmente, la Mención Honorífica en el Festival Internacional de Pintura de Cagnes-sur-Mer en Francia, la Orden al Mérito de la República de Polonia y el Premio Velázquez de Artes Plásticas de España. Fue Doctor Honoris Causa por la Universidad de Colima. El pintor y escultor mexicano Juan Soriano falleció el 10 de febrero de 2006, en la Ciudad de México.


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