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Fue Pancho Villa baluarte de la Revolución Mexicana

04/06/2011 07:01 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Con la exposición fotográfica titulada “Pacho Villa es la Revolución”, de Esbardo Carreño, inaugurada ayer en el Instituto Municipal de Artes y Cultura (IMAC) de Durango, se conmemora al luchador social cuyo nombre real es Doroteo Arango, quien nació el 5 de junio de 1878. En coordinación con el especialista en la figura de Villa, Esbardo Carreño, la muestra plasma la vida de “El centauro del norte” durante la lucha armada mexicana que inició en 1910. Doroteo Arango nació en la hacienda de Río Grande, jurisdicción de San Juan del Río, Durango, hijo de Agustín Arango y de Micaela Arámbula. Durante la lucha de la Revolución Mexicana fue llamado “El centauro del norte”. Campesino pobre, huérfano y con escasa formación, fue uno de los jefes de la Revolución Mexicana cuya actuación militar fue decisiva para la derrota del régimen del entonces presidente Victoriano Huerta. Fue Comandante de la División del Norte, caudillo del estado norteño de Chihuahua, el cual, dado su tamaño, riqueza mineral y también la proximidad a Estados Unidos, le proporcionó cuantiosos recursos. Villa y sus seguidores, conocidos como villistas, se apoderaron de las tierras de los hacendados para distribuirlas a los campesinos y soldados, así como de trenes y, como varios generales revolucionarios, usó dinero fiduciario impreso para pagar su causa. En 1912 fue encarcelado, al sospechar el general Victoriano Huerta que estaba implicado en la rebelión de Orozco en defensa de las aspiraciones sociales del campesinado, que Francisco I. Madero había postergado. Consiguió escapar a Estados Unidos y, tras el asesinato de Madero, regresó a México y formó un nuevo ejército revolucionario, la División del Norte, en 1913. Con ella apoyó la lucha de Venustiano Carranza y Emiliano Zapata contra Huerta, que se había erigido en dictador. Juntos le derrocaron en 1914; pero después de esta victoria Villa y Zapata se sintieron defraudados por Carranza y volvieron a tomar las armas, ahora contra él. En esa ocasión la suerte militar no estuvo de su parte: Álvaro Obregón derrotó a los villistas y Carranza se consolidó en el poder, logrando el reconocimiento oficial de su gobierno por parte de Estados Unidos. En 1913 y 1914 fue gobernador provisional de Chihuahua. El dominio de Villa al norte de México se rompió en 1915, a través de una serie de derrotas que sufrió en Celaya y Agua Prieta en manos de Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles. Después de su derrota militar, Pancho Villa se replegó a Chihuahua, desde donde fraguó un golpe militar que le serviría para atacar a Estados Unidos, después de que este país optara por dar su apoyo a Venustiano Carranza. En especial se dirigió contra Woodrow Wilson, por el uso que hizo Obregón de faros gigantes, alimentados con energía eléctrica estadounidense, para repeler el ataque nocturno de las tropas villistas al pueblo fronterizo de Agua Prieta, Sonora, el 1 de noviembre de 1915. Después del ataque de Villa a Columbus, Nuevo México, en 1915, el General John J. Pershing trató infructuosamente de capturar a Villa durante un año. Al caer Venustiano Carranza en 1920, se le reconoció el grado de general de división con haberes completos; el nuevo presidente, Adolfo de la Huerta, le ofreció una amnistía y el Rancho de Canutillo de 25 mil hectáreas, cercano a Hidalgo del Parral, Chihuahua, a cambio de cesar sus actividades y retirarse de la política. Villa aceptó y esa gran propiedad la convirtió en una “colonia militar” para su ex soldados. Tres años después Villa murió asesinado en una emboscada el 20 de julio de 1923, en Hidalgo del Parral, Chihuahua. Sus restos fueron profanados en febrero de 1926, cuando un estadounidense violó la tumba en donde descansaban y se llevó a su país la cabeza de “El Centauro del Norte”. Aunque no se le aceptó en el panteón "de los héroes nacionales", sino hasta 20 años después de su muerte, su memoria es honrada por los mexicanos. En 1967 se colocó su nombre, con letras de oro, en el recinto de la Cámara de Diputados, y el 20 de noviembre de 1969 se inauguró una estatua ecuestre con la efigie de Villa en la ciudad de México. Numerosas calles y barrios en México y otros países llevan su nombre en su honor.


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