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Pasar al Ataque / Teresa Da Cunha Lopes

13/10/2013 13:55 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

imagePor Teresa Da Cunha Lopes

Tenemos que pasar al ataque contra el renacimiento del fascismo en tres frentes y nuestra plataforma tiene que ser la defensa de la Democracía y del Estado de Derecho

En Febrero del 2012, en un artículo de opinión intitulado " El Fascismo renace de las cenizas de Europa… 1"escribí : "Mirando las últimas imágenes de los enfrentamientos en Valencia y en Atenas, la predominancia de la reivindicación del símbolo de Anonymous como un referente de las movilizaciones anti-estado liberal, los discursos exaltados de los nuevos nacionalismos, el viraje al populismo de los candidatos de todos los colores(el ejemplo perfecto es el de Sarkozy), las legislaciones anti- migrantes y el contexto generalizado de crisis económica con tasas de desempleo galopantes, no puedo dejar de pensar en el paralelismo con el crack del 1929, las rupturas socialesy movilizaciones que provocó y en la consecuente emergencia del fascismo."

Ahora bien, cuando el 9 de octubre del 2013 (o sea hace tres días) se publica un sondeo de IFOP en la revista Le Nouvel Observateur en que el Frente Nacional (FN), partido de extrema derecha francés, "propiedad"de la família Le Pen, aparece en este momento como el primer partido de Francia en intención de voto ante las elecciones europeas de mayo de 2014, o sea, si las elecciones europeas fueran hoy, la formación de extrema derecha recibiría casi uno de cada cuatro votos: el 24%, dos puntos más quel a Unión por un Movimiento Popular (UMP, el gran partido de centro derecha), y cinco más que el Partido Socialista (PS), que se hunde hasta un 19%, es evidente que tenemos que hacer un paralelo con la emergencia de los fascismos en la primera mitad del siglo pasado.

El mismo ejercicío de repensar la historia en términos comparativos es evidente en el caso de los "camisas negras"de Amanecer Dorado en Grecia, producto de la fractura social y el deterioro del escenario político en el país y cuyas tácticas de provocación y de violencia como substitutos del quehacer político democrático culminaron con el asesinato político del rapero y militante antifascista Pavlos Fissas el pasado 18 de septiembre en Atenas.

Si a estos datos sumamos el hecho de que desde el 2009 veinte y dos países, con gobiernos legítimos y electos en las urnas han sido obligados a elecciones anticipadas (ej.:Portugal, España), a votos de confianza en sus parlamentos (ej.: Alemania, República Checa) y a renuncias espectaculares (ej.: Italia, Grecia)bajo la presión directa de los mercados financieros o han visto llegar al poder, a través del voto, a partidos de extrema derecha como en el caso de Holanda y de Hungría, entonces podemos temer y afirmar que estamos entrando en el área de alto riesgo para las democracias y para los Estados de derecho.

El problema fundamental reside en que no existe democracia plena cuando las familias tienen hambre, cuando el acceso a la educación y a la salud son deficientes, cuando la equidad de hecho y de derecho es omisa, cuando la decisión soberana del pueblo en las urnas es subvertida por las imposiciones de los mercados financieros transcritas directamente a las clausulas de la Troika, el trío formado por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional para controlar y colocar bajo tutela, extraterritorial y anticonstitucional, a los países rescatados de la zona euro.

En el siglo pasado, el keynesianismo -y sus proyectos consecuentes como el Estado de Bienestar y el desarrollismo- dieron a los dirigentes mundiales la oportunidad de salvar la democracia, cuya existencia llegó a verse amenazada debido al auge de las dictaduras ( fascismo, nazismo, estalinismo) producto de la incapacidad del liberalismo clásico de resolver la crisis de los años treinta.

No sin antes tener que pasar por una guerra mundial con costes de millones de muertos, factura terrible escrita en la sangre derramada en el Pacífico (Frente oriental) y en los campos de Europa y desiertos del Norte de África (Frente occidental) para erradicar los totalitarismos de derecha: fascismo italiano y nipónico y nazismo alemán .

Hoy, en un paralelo histórico asustador con la fragilidad de la República de Weimar, asistimos a la incapacidad política de los gobiernos para solucionar la crisis iniciada en el 2008 y para defender nuestras libertades cívicas y derechos políticos y sociales.

Y, la misma incapacidad es notoria en el campo económico.

Los economistas del B.M., del F.M.I (lo hemos visto en los últimos cuarenta años y con mayor incidencia desde el 2008, veáse el caso referencia de la señora Christine Lagarde y de su ineptitud frente a la crisis europea, carecen de perspectiva. Los economistas, de quiénes se podría esperar un macro análisis del sistema, de sus interacciones, de sus paradigmas y de sus puntos de ruptura, hace tiempo que han dejado de pensar en términos de los sistemas económicos, y por ende están intelectualmente paralizados frente a la urgencia de una reflexión sobre el capitalismo, como sistema, y a la necesidad de construir una visión integral(filosófica ) del mundo.

Durante el período de estabilidad del paradigma vigente (en términos kuhnianos), los economistas hacen mucho mejor su trabajo cuando abordan problemas bien definidos y delimitados. En esto siguen la opinión enunciada por Keynes, de que los economistas deberían ser más como los dentistas: "gente modesta que observa una pequeña parte del cuerpo, pero que elimina una grande cantidad de dolor".

Sin embargo, también existen desventajas en acercarse a la economía como un dentista, sobre todo, en períodos de acumulación de contradicciones al paradigma vigente (el capitalismo), en períodos de ruptura del sistema, cuando la pérdida de la visión de conjunto sobre el sistema impide la producción del nuevo paradigma.En la ausencia de visionarios poderosos capaces de hacer la refundación teórica necesaria del propio capitalismo, este no puede cuestionarse y por ende, ni evolucionar ni transformarse. Se introduce, entonces la "stasis", o sea la crisis, en que las diversas fuerzas presentes se anulan entre sí, imposibilitando la solución o salida de la misma.

Ante esta doble crisis, económica y política, la pregunta que coloqué hace más de un año se ha transformado en urgente:¿podemos vencer este nuevo fascismo, mucho más sutil, insidioso, que se adentra en los espacios públicos a través del doble movimiento en la calle y en los mercados, pero que no deja de ser tanto o más peligroso que el fascismo histórico para nuestras libertades individuales y para la supervivencia de la dignidad humana?

Soy optimista. Mi respuesta es PODEMOS.

Pero, tenemos que pasar al ataque contra el renacimiento del fascismo en tres frentes y nuestra plataforma tiene que ser la defensa de la Democracía y del Estado de Derecho.

Primero, tenemos que tomar consciencia, tal como lo explicó magistralmente Krugman de que :"las exigencias de una austeridad cada vez más radical, sin ningún plan de fomento del crecimiento que las contrarreste, han causado un daño doble. Han fracasado como política económica, al agravar el problema del paro sin restaurar la confianza; una recesión a escala europea parece ahora probable, incluso si se contiene la amenaza inminente de la crisis financiera. Y han provocado una irritación inmensa, con muchos europeos furiosos por lo que consideran, justa o injustamente(o en realidad, un poco ambas cosas), un despliegue de poder alemán sin miramientos."2

Segundo, tenemos que contrarrestar desde la Sociedad Civil a los grupúsculos que canalizan el malestar social como medio para promover un remake de una pesadilla ideológica sacada de los años treinta, pesadilla que es racista, xenofóbica, antimigrante, homofóbica, antigitanos, antisemita, autoritaria y violenta, creando movimientos basados en los Derechos Humanos, en la solidariedad colectiva, en la revalorización del trabajo y en la cohesión social. O sea, tenemos que revitalizar las ideologías del centro y la izquierda, reforzar la organización sindical, organizar la praxis política y recuperar los espacios públicos de la republica laica tanto en la calle como en las urnas.

Tercero, tenemos que colocar como central la cuestión de una economía a escala humana en que la teoría de la justicia "que puede servir de base para el razonamiento práctico debe incluir maneras de juzgar cómo se reduce la injusticia y se avanza hacia la justicia, en lugar de orientarse tan sólo a la caracterización de sociedades perfectamente justas"(Amartya Sen).La economía es una importante componente de la vida de cada uno de los seres humanos. Cuando se"recorta el gasto público", no se trata de una operación quirúrgica con láser que opera sobre un concepto abstracto. Se trata de eliminar diversos programas, como los de la seguridad social, los educativos y los de salud. Se trata en la realidad de lanzar a la miseria a millones de seres humanos.

El único ataque posible contra los nuevos fascistas tiene entonces que pasar por dos vertientes: la política y la económica, en que esta última componente es vital y debe ser enunciada como un problema que parte de la definición de "Justicia" y de "Equidad", no de una operación contable que elimina al ciudadano y lo convierte en una estadística.

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Notas

1http://radiarnoticiasmichoacan.blogspot.com/2012/02/el-fascismo-renace-de-las-cenizas-de.html 2http://elpais.com/diario/2011/12/18/negocio/1324216344_850215.html


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Autor:
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Fuente:
grupocronicasrevista.org
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Reportaje
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