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Pasiones ocultas

17/10/2010 07:41 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Cualquier persona puede ser presa o víctima de los deseos o de las pasiones ocultas de alguna persona ajena o cercana a nosotros

Pero cuando ésta persona es realmente alguien muy cercano a la víctima provoca una implicación mayor. Posiblemente la gente está más acostumbrada a escuchar historias en donde el padre ve de forma diferente a la hija o a las hijas cuando éstas se están convirtiendo en mujeres. A veces son tan recurrentes éste tipo de casos que pareciera formar parte de la cotidianidad, que a nadie llega a asombrar cuando ocurren. Algunas personas llegan a plantear que es debido a que son los hombres más sexuales y por ello comenten actos que ponen en peligro a las hijas sin importarles en gran medida el daño que ocasionan. Recuerdo el caso de una chica que me decía: cada año que crecí y me desarrolle ha sido mucho más difícil, la convivencia con mi padre llegó a un punto que se volvió imposible de tolerar. Convivir con mi padre, una vez que entré a la adolescencia, mi padre empezó a utilizar una forma muy peculiar de demostrarme “afecto”. Éste hombre lo que hacía es darle un beso en la boca, eso hizo sentir a la joven en un inicio algo incómoda ya que cuando era una niña jamás la había besado directamente a sus labios, pero un día al besar a su padre, éste no solamente la beso en la boca, sino que introdujo su lengua en su boca, esto la sorprendió y sintió una repulsión por el acto, porque además lo hizo intencionalmente. Cuando ella lo aparta y le reclama su actitud y la forma de besarla, como respuesta el le dice que no tiene nada de particular, que él quiere besarla de esa manera y que ella tiene que ceder ya que él es su padre. Sin saber que decir y cómo reaccionar, decide hablar a solas con su madre, para buscar apoyo, y lo que encuentra es todo lo contrario. Su madre le dice que por qué rechaza a su padre y que éste tiene todo el derecho de hacer con ella lo que le plazca que por eso es su padre. Ante ésta respuesta y ante la insistencia cada vez mayor de su padre por besarla constantemente, no le queda más remedio que buscar alternativas de protegerse ante éste tipo de acto que invaden su integridad y sobre todo su intimidad. En un inicio corta toda comunicación con él, trata por todos los medios de no quedarse a solas, hace lo imposible por mostrarse distante y en todo momento que es asediada por el padre, ella responde enérgica y molesta. Un día no le queda más remedio que buscar su propio camino, poniendo distancia para no seguir estando en esa angustia constante. Al final se separa de la familia y trata de llevarse lo mejor posible con todos. Lo que más le angustiaba se hace realidad, cuando un día platicando con su hermana mayor, ésta le confía que a ella también le hizo lo mismo su padre y que por eso había tomado la decisión de fugarse con su novio. El temor latente, me decía ésta chica, es que tengo hermanas menores y que alguna de ellas no pueda reaccionar como lo hicimos mi hermana y yo, que se quede y sucumba ante la pasión oculta que genera mi padre por sus hijas al verlas desarrolladas y convertidas en mujeres.

Es posible que las acciones de algunos padres antepongan sus deseos y pasiones ocultas bajo el artilugio de la afectividad sustentándolo a toda fuerza de autoridad de la paternidad.

Pero si ustedes pensaban que esto era solamente privativo del comportamiento de los varones hacia las hijas e inclusive hacia los hijos varones, en realidad están equivocados, porque este comportamiento también se da en muchas mujeres hacia los hijos. Recuerdo que apenas hace unos cuantos días, me llegó una conversación de un chico de 16 años, lo que a continuación les relataré es debido a que me pidió que lo haga público para que de alguna forma pueda encontrar una respuesta favorable a sus peticiones si es que lo leen sus propios padres. Así que ante la petición de éste joven me doy a la tarea de exponer ante ustedes los sucesos que lo tienen en un dilema.

El proviene de una familia integrada por papá, mamá, y un hermano menor al cual le lleva escasos dos años. Al nacer su hermano después de algunos meses, su madre biológica muere y su padre se vuelve a casar, él relata que su infancia fue como la de cualquiera. Su madre adoptiva lo trató como cualquier madre trata a su hijo. Es hasta apenas unos años que la interacción que tiene ésta madre con él a cambiado, o al menos así lo ha percibido. Ella tiene por costumbre entrar a su recámara y aún cuando el se encuentre dormido, le quita sus cobijas completamente con el pretexto de despertarlo y tender la cama, lo que sucede, es que él a notado que a partir de su entrada a la pubertad, el tiene erecciones matutinas, cosa que no le preocupa, pero que si se siente incómodo por quedar expuesto ante su madre; últimamente la mujer no sólo se ha conformado con retirar las cobijas sino que ahora cuando menos se lo espera él, ella le está quitando la pijama de dormir y su ropa interior, cuando el le reclama de que no haga eso, ella simplemente le responde, que tiene que lavar su ropa. Ella se le queda viendo constantemente a su cuerpo desnudo, esto a él no le agrada lo hace sentir extraño, incómodo. También cuando entra al cuarto de baño a realizar las descargas de sus necesidades o bien a bañarse, aún cuando ponga el seguro por dentro, ella tiene llaves de todas las puertas de la casa y entra, se queda mirándolo bajo cualquier pretexto. En una ocasión, el se estaba masturbando en su recámara y en el preciso instante que él estaba teniendo su eyaculación, entró y se quedo ahí viéndolo, y le mencionó: espero hasta que termines para que pueda hacer tu recámara. En ocasiones, trata constantemente de tocar sus nalgas o materialmente lo nalguea, en otras, trata de tocarle el pene con la mano al pasar junto a él. Cuando le reclama ella dice que solamente está jugando, que no tiene nada de malo. Ha hablado en más de una ocasión con ella expresándole que no le gusta como es su comportamiento, ella le dice que ella lo quiere, que lo ama profundamente y que siempre va a ser su pequeñito y termina diciendo que no quiere seguir hablando del tema. Recurrió a una tía que es hermana de su papá y le contó todo. Como respuesta su tía le dijo que de que se asombraba, que ella también hacía lo mismo con sus primos, que no tenía nada de malo. No le quedó más remedio que hablar con su padre y exponerle su caso, esperando encontrar el apoyo para tener mayor privacidad, pero lo que encontró fueron acusaciones. Su padre le dijo con palabras altisonantes que él tenía una mente cochambrosa que era él quien tomaba las cosas diferentes. Revisando los cajones de su madre encontró que ella guarda ropa interior de él con rastros de semen. Al final lo que éste chico me preguntó, es acaso que ¿no debo sentirme mal por el comportamiento de mi madre? ¿Realmente soy yo quien está pensando las cosas de forma equivocada? Ha pensado poner distancia de por medio entre él y sus padres, ya que cuenta con su abuela, la madre de su mamá biológica, pero tiene dudas por los acontecimientos que puedan surgir ante ésta decisión, ya que tendría que explicarle a su abuela las causas y los pormenores de por qué quiere irse a vivir con ella. Su abuela es una mujer conservadora y sabe de antemano que puede causar una fricción fuerte, entre ella y su padre. Además está muy preocupado por su hermano, ya que éste tiene catorce años y su mamá empieza a hacer lo mismo con él. Ya puso en antecedentes al psicólogo de la escuela para recibir apoyos, pero aunque le han mandado citatorios a su madre, ésta simplemente responde con un “no tengo tiempo”. El chico ya no sabe que hacer y cada día se siente más vulnerable, a tal grado que piensa que puede ser víctima en algún momento de alguna violación por parte de su propia madre. Me preguntó directo, ¿me puede violar mi madre? ¿Y qué es lo que haría? La respuesta es afirmativa, las madres pueden violar a los hijos, entendiendo que toda violación es el acto en donde es forzada la persona a llevar a cabo actividades sexuales en contra de su voluntad, mediante la presión física o psicológica, utilizando amenazas reales o ficticias.

Ella dice que solamente está jugando, que no tiene nada de malo

Estos chicos y chicas son víctimas de abuso sexual, es probable que de no hacer nada y permitir estos comportamientos, cada vez avancen más y terminen en una violación. Muchas veces estos padres no se percatan al inicio, que empiezan a generar un comportamiento y deseos inadecuados, que de no pararlos estarán poniendo en peligro la estabilidad física y psicológica de sus propios hijos. Para finalizar diría que las autoridades y profesionales de él sector educativo, cuando conoce éste tipo de casos, deben recurrir a las instancias legales para apoyar y parar antes de que los casos se compliquen y lleguen a desencadenar sucesos indeseables. Estos padres requieren de apoyo y orientación terapéutica.

Escuchen al Dr. Guillermo Carmona, a la Lic. Tathiana Mora y al Psic. Gerardo Castañeda en el programa Sin Censura de lunes a jueves de 8 a 9 de la noche por: www.juventudenradio.com y los viernes a las 11 de la noche por el 12.50 de AM o por: www.radiotribuna.com.mx


Sobre esta noticia

Autor:
Dr. Guillermo Carmona (44 noticias)
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Reportaje
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