×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×

Enrique Garcia MieresMiembro desde: 11/12/11

Enrique Garcia Mieres

http://uncuentoviejo.blogspot.com/

0
Posición en el Ranking
0
Usuarios seguidores
Sus noticias
RSS
  • Visitas
    79.508
  • Publicadas
    20
  • Puntos
    0
Veces compartidas
34
¡Consigue las insignias!
Trimestrales
Recientes
Visitas a noticias
21/01/2012

imageEn el neolenguaje que practica el régimen cubano términos como Revolución, Cuba, Gobierno, Pueblo, Estado y sus respectivas conjugaciones son intercambiables según convenga al discurso demagógico que emana del poder, y a la necesidad que este tenga de diferenciarse o equiparse al sistema político vigente en otros países. Un recurso nominal para, por ejemplo, reclamar que en Cuba no existe una dictadura pero tampoco una democracia convencional. Otro recurso de la gramática revolucionaria para escamotear su esencia es la adjetivación, allí donde aparece dictadura "proletaria" pierde el sustantivo su significado peyorativo, y si agregan "socialista" a los derechos ciudadanos estos quedan acotados a los intereses del régimen. Con estos requisitos semánticos no es conveniente emprender un debate con los revolucionarios sobre la naturaleza totalitaria del Gobierno-Revolución-Estado-Cuba; así que probemos un enfoque diferente.

Las leyes cubanas, comenzando por la ley fundamental, la Constitución de 1976, están diseñadas para garantizar la supervivencia del régimen, desobedecerlas significa colocarse en la ilegalidad, fuera de la ley, dando por sentado que ilegal no es lo mismo que ilegítimo en el plano moral. Hasta aquí es igual que en una Democracia, salvando las diferencias de contenido en cuanto a libertades, obligaciones y garantías. En apariencia, para los revolucionarios, se trata de un asunto de interpretación, ya que Cuba usa sus propias definiciones, tal y como reflejamos anteriormente sobre el lenguaje revolucionario. En una Democracia el Derecho, la ley, es la base y el límite de la actividad del Estado. Fuera de la ley, del Estado, se encuentra el individuo libre, con la porción de libertad que no es necesaria comprometer en interés de la convivencia en sociedad, el tamaño de esa porción en la orilla del Estado es un indicador del margen de libertad que se tiene aún a pesar de una legislación opresora. Entonces cabe preguntarse cuánto Estado, Gobierno o Revolución hay fuera de la ley o cuánto espacio individual hay fuera del Estado.

La respuesta en el caso del sistema político cubano es evidente: hay muchísimo Estado fuera de la ley, mucho Estado fuera de los límites que tienen las democracias con Estado de Derecho. Sumado al de por sí enorme tamaño del Estado "legal" deja reducida la libertad individual poco más que a la intimidad, ya que lo colectivo propio de la sociedad civil es parte de ese otro Estado paralelo que también, y por ser frecuente en el uso coloquial cubano, podemos llamar la cosa "oficial". Ese Estado, sin jurisprudencia que lo avale, ordena y configura la vida de los ciudadanos, lo que tienen que hacer, pensar y decir para poder existir sin contratiempos, coacción o castigo.

En un Estado democrático, y aplicable a cualquier sistema político, existen dos formas conocidas de desobediencia a las normas jurídicas: la objeción de conciencia y la desobediencia civil. Ambas suponen la transgresión no violenta de una o varias normas sin pretender atentar contra el conjunto. La objeción supone substraerse al cumplimiento de la norma por entrar en conflicto con las convicciones morales o religiosas pero sin intención de derogarla, es un acto íntimo, mientras que la desobediencia es pública y manifiesta, con la vocación política de que se deroguen las leyes en cuestión. En las dos se suelen aceptar la sanción impuesta por la ley. Cuando la objeción de conciencia está permitida y regulada por la ley, más que objeción debería llamarse opción de conciencia.

Parece lógico pensar que si hay dos Estados en Cuba, discrepar o enfrentar al que está fuera de la ley no debería tener consecuencias legales, porque no se desobedece ni objeta una norma jurídica. ¿Qué utilidad tendría desobedecer o negarse a participar de ese Estado fuera de la ley, si aún queda el otro Estado con su jurisprudencia opresora? Cuantiosa, porque sería reducir el régimen a una burda dictadura policial sin que la sociedad civil le haga el trabajo sucio, porque meter en la norma jurídica todo ese otro Estado, hacerlo obligatorio, no se ha visto jamás en la historia del despotismo, y sobre todo porque la persona por fin podrá desarrollar su individualidad justo hasta la orilla de la ley, y no se tendrá allí, querrá cambiar la ley. Por algo hay que empezar y hacerlo fuera de la ley, no el sentido de ilegal sino sin consecuencias legales, para enfrentar a la parte del Estado que la sobrepasa, es posible y sin riesgo penal.

Más recientes de Enrique Garcia Mieres

Tics Argumentales: Retóricas de la Intransigencia

Tics Argumentales: Retóricas de la Intransigencia

Primero lo esbozó en la Universidad de Michigan con una conferencia en 1988 titulada Two Hundred Years of Reactionary Rhetoric: The Case of the Perverse Effect; y posteriormente con un libro: The Rethoric of Reaction (Retóricas de la Intransigencia, en su edición española) 25/01/2013

Una tipología para Cuba: Postotalitarismo.

Una tipología para Cuba: Postotalitarismo.

"Consentir al yo cualquier derecho frente al Estado Único sería lo mismo que mantener el criterio de que un gramo puede equivaler a una tonelada 06/01/2013

Otros códigos, misma dictadura.

Otros códigos, misma dictadura.

Último Jueves, espacio de debate de la Revista Temas.En las primeras décadas de la revolución toda persona que no respondiera al canon sobrevenido con la nueva ideología estaba en la cárcel o en campos de trabajo para "reformarse", miles de cubanos padecieron aquellas prácticas tan categóricas 09/12/2012

La Verdad Comunista De Una Mentira Castrista

La Verdad Comunista De Una Mentira Castrista

"Todo lo que sirve a la causa del Partido Comunista es absolutamente moral". Lenin 10/08/2012

Un presidente a salvo de los ciudadanos.

Un presidente a salvo de los ciudadanos.

Si el sentimiento de opresión en los paísestotalitarios es, en general, mucho menos agudo que lo que seimagina la mayoría de las personas en los países liberales, ello se debe a que los gobiernos totalitarios han conseguidoen alto grado que la gente piense como ellos desean que lohaga 12/06/2012

Mostrando: 1-5 de 19