×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
0
Posición en el Ranking
0
Usuarios seguidores
Sus noticias
RSS
  • Visitas
    73.471
  • Publicadas
    16
  • Puntos
    0
Veces compartidas
29
¡Consigue las insignias!
Trimestrales
Recientes
Visitas a noticias
23/05/2021

Opinión contradictorio de llamar solidarios a los impuestos

“Un bandido justo se sienta en el bosque. El bandido roba a los ricos para darles a los pobres. Aguarda la llegada del próximo noble que tenga la mala fortuna de atravesar el bosque”. Esta historia romántica, es una historia de justicia. Nadie puede negar la vara moral de este prófugo de la justicia, pero hay que comprender que nadie lo encarna en la realidad. Nadie les roba a los cobradores de impuestos excesivos. Los políticos se disfrazan de Robin Hood mientras actúan como el rey Juan sin tierra. Se llenan la boca de solidaridad, mientras cobran impuestos que llevan a los trabajadores a una situación de pobreza.

En esa historia ficticia, Robin les robaba a los que se enriquecían con el esfuerzo ajeno. El rey Juan era un ser corrupto, que aumentaba impuestos caprichosamente. La solidaridad en la historia era practicada por Robin, pero nadie lo forzaba a eso. Él decidió por libre albedrio oponerse a la explotación practicada por un estado enorme. A fin de cuentas, la solidaridad humana es una cualidad que solo puede practicarse si es por motus propio. Considerar que la gente es por definición egoísta es, además de triste, un error.

Comprender la característica fundamental de la solidaridad es entender que no puede ser impuesta. Nadie debe, para llamarse solidario, coaccionar a otro a que otorgue lo que se ganó con esfuerzo para dárselo a otra persona. La bondad no es tal si se practica a punta de pistola. El “solidario” mediante imposición solo es la victima de un robo inhumano pero legal. No hay que caer en la creencia de que quien practica ese robo es otro que nuestra Juana (aunque en su caso sí tiene tierras y demasiadas).

Pueden, malinterpretando estas palabras, acusarme de egoísmo, pensando que busco que nadie ayude al prójimo. Eso es una falacia, es atacar un argumento que yo no di y usarlo de bandera contra el discurso que defiendo. Con ese ataque irracional, que es un manotazo de ahogado, solo demuestran o su corrupción o su falta de fe hacia la humanidad. Después de todo, yo creo que la gente es solidaria por definición y que muchas personas darían lo que puedan dar si les sobrara algo para dar. Imponer la solidaridad es dejar a la gente sin la posibilidad ni la intención de ayudar.

En el famoso relato la injusticia se veía en el hecho de que la monarquía lucraba con el esfuerzo de sus súbditos. Al fin y al cabo, es completamente injusto que alguien, que se esfuerza y obtiene recompensa por ello, sea responsable de quien no quiera. Si recompensas la vagancia, la estas incentivando. ¿Quién va a trabajar si, además de ser visto como el culpable de la pobreza, puede cobrar por quedarse en casa?

En conclusión, solo se puede ser realmente solidario si se es libre. Los impuestos, los planes, los subsidios son una prueba de falta de moral. Premiar la falta de merecimiento no hace sino fomentar un sistema en donde la definición de solidaridad se malinterpreta. No existe el solidario por obligación porque la coacción es contraria al concepto de solidaridad. No es por egoísmo que se sostiene esta afirmación, es por simple humanidad. La solidaridad es tal si es voluntaria, no debe, bajo ningún concepto, ser impuesta porque pierde valor y significado.

Más antiguas de Matpaz

Fallos del discurso liberal

Dos fallos que pude encontrar en el discurso liberal, según mi opinión 11/05/2021

Discurso de odio

Legislar contra el discurso que uno mismo genera en los demás es hipócrita 14/05/2021

Mostrando: 1-5 de 15