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Periodismo, periodistas y poder político

20/05/2011 03:00 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El periodismo y el periodista deben reencontrar sus espacios. En este sentido se vale soñar y luchar de manera permanente para alcanzar los sueños

(Cuauhtémoc Mávita E./Periodista)

Llegué a la mesa de redacción por obra de la casualidad, la necesidad o el infortunio ¡Qué se yo! Lo cierto es que me atrajo el olor a tinta, el ruido de la vieja prensa marca Optimus y de los linotipos, así como el ir y venir del personal de talleres cargado con galeras de plomo, tipografías movibles y demás que caracterizaban a los periódicos de antaño. No se diga de los reporteros, jefes de información y directores que inundaban con su presencia los espacios físicos y le daban “un aire de no se que” a esta profesión, en aquel entonces un oficio, que, juraba, no cambiarla por otra del mundo.

Eran otros tiempos. El ejercicio del periodismo, y el periodista eran otra cosa. La mayoría estábamos comprometidos con nosotros mismos y una sociedad en cambio constante. Creíamos que para estar a tono con las transformaciones del mundo, debíamos hacer lo pertinente para participar activamente en ellas. Algunos ya entrados en años ingresaron como estudiantes a las universidades, otros se especializaron en un campo específico del conocimiento, y muchos –no por desinterés sino por falta de oportunidades y de recursos, la más de las veces económicos- continuaron adelante aferrados en el empirismo y su vocación de servicio. No eran los periodistas del ayer un dechado de virtudes, pero tenían algo: querían ser buenos periodistas y ganarse día a día el reconocimiento ciudadano. Es cierto también que un sinnúmero de ellos equivocaron el camino, amasaron fortunas y cosecharon el desprestigio y el rechazo social. Pero no por unos, en este caso, la llevan todos.

Lo cierto es que los buenos periodistas eran diferentes: les gustaba el oficio. Actualmente ser periodista o comunicador, salvo las excepciones de la regla, es cuadrarse, ponerse a “las órdenes” del político o de cualquier otro mecenas, y esperar su generosidad para sobrevivir, ya no vivir dignamente. Esa deficiencia o debilidad ha sido aprovechada por la vieja y nueva casta de políticos y demás, para mantener y reconquistar espacios de poder, más si se trata de comunicadores que continúan creyendo que ser periodista es armarse de una identificación de prensa, grabadora, libreta y pluma, y salir a la calle a buscar la nota.

Para muchos estudiosos del periodismo y los periodistas, excepto por la multiplicación de las áreas de oportunidad y el desarrollo de los medios de comunicación sustentados en las nuevas tecnologías, el ejercicio de esa profesión, ya no un oficio, se encuentra en un estado de crisis del cual le será muy difícil salir. Un alto porcentaje de los periodistas viven de las prebendas o canonjías provenientes del gobierno o de organizaciones políticas, de tal manera que se han vuelto cómplices de sus desaciertos y de la corrupción que golpea a la sociedad a diestra y siniestra. El periodista se está muriendo, amenazado por el mercantilismo y el poder del dinero.

Crecí con una visión absolutamente idealista del Periodismo, viendo el potencial liberador y educador de la profesión

Hace tres años el comunicador español Iñaki Gabilondo, subrayaba al recibir el Premio de la Fundación para un Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI) que hace años fueron arriadas las banderas del idealismo, en tanto que el viento que sopla, las ideologías dominantes, la nueva realidad que vivimos, en una forma más manifiesta, más descarada, están convirtiéndolo todo, y al periodismo también, en combustible para las cuentas de resultados. El periodismo ya no es lo más importante ni en los periódicos, el periodismo es lo más rezagado en el orden de valores; la cuenta de resultados es con mucho lo más importante. Se quiere contar lectores, oyentes, espectadores, y cuantos más sean mejor para nuestros objetivos ante la publicidad, las causas políticas, económicas y de cualquier otro tipo. Este estado de cosas nos hace ser escépticos y en más de una ocasión nos conduce a la conclusión de que todo está perdido. Se puede afirmar que el periodismo tal como se ejerce es un enemigo de la sociedad.

En los medios de comunicación se difunde generalmente lo que interesa a los que detentan el poder político y todo lo que este entraña. La sociedad, como tal, es un cero a la izquierda. Los periodistas nos hemos prestado a ese juego. El conocimiento, la preparación académica, la experiencia, nos permite tener una visión clara acerca del origen de los sucesos y de los actores, y sin embargo, las columnas políticas impresas, de radio o televisivas se saturan de frases aduladoras para los gobernantes o los políticos, muchos de ellos expertos en sembrar la discordia, la animadversión o el temor; ya no se diga de los editoriales, los reportajes o las entrevistas que son un culto a la personalidad del señor “x” o “z”. Nos convertimos en el “corre ve y dile” de las élites que gobiernan, no de la ciudadanía. Ni el empirismo ni la profesionalización están dando resultados para construir una sociedad tranquila, pacífica y solidaria con los que menos tienen.

Lo anterior es lamentable. Se necesita recuperar los consensos perdidos. El periodismo y el periodista deben reencontrar sus espacios. En este sentido creo que se vale soñar y luchar de manera permanente para alcanzar los sueños. Y me pregunto: ¿Podemos ejercer un periodismo que no ignore y aprecie la diversidad de culturas, tradiciones y creencias? ¿Es posible practicar un periodismo socialmente incluyente, es decir que de voz a le gente y no solo a los grupos de poder que la manipulan para salvaguardar sus intereses?

Decía Wallie, un periodista: “C recí con una visión absolutamente idealista del Periodismo, viendo el potencial liberador y educador de la profesión, al tiempo que disfrutaba de las historias de una generación de periodistas que, parecidos a Indiana Jones, exploraban la realidad compitiendo con sus compañeros de trabajo por ser los primeros en obtener su tesoro: ver, captar, presenciar, describir y publicar la noticia”.

Yo también.


Sobre esta noticia

Autor:
Cuauhtemoc Mavita E. (70 noticias)
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