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¡Perro mundo! La candidatura impregnada de polonio 210

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21/04/2018 03:19 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Crónica 7: El judas Errejón, el martirio de Bescansa, el regreso de Tania, el PP jaleando y Ciudadanos suma y sigue

Por Lope, el mejor amigo del hombre

Mi antiguo amo decía que casi nada es lo que parece, salvo yo, que era y parecía un cachorro abandonado. Tal vez se equivocaba en eso, o tal vez no. El caso es que mi nuevo amo piensa justo lo contrario. Está convencido de que casi todo es lo que parece, solo hay que hacer una lectura adecuada de los acontecimientos para verlo con claridad.

De eso iba el desayuno de hoy. Con cierta distancia, mi amo aseguraba que el supuesto documento de Carolina Bescansa era una conspiración contra ella. Considerando su nivel intelectual y trayectoria política —además del conocimiento  de Telegram y de la experiencia sobre la condición de los compañeros de partido—, era imposible pensar que ella hubiera filtrado un documento, en el que conspiraba abiertamente contra el jefe para ponerse ella. ¡Impensable que hubiera cometido una estupidez así!

Por otra parte —continuaba mi amo con su argumentación—, la aparición de ese documento había supuesto que Errejón dejara de tocar los huevos a Iglesias, montando una especie de confluencia madrileña, al estilo Colau, para acabar dando una patada en el culo al jefe. Aparecer en el centro de la supuesta conspiración contra Iglesias lo situaba en el ojo del huracán. No solo no podía exigir nada más, sino que lo único que le quedaba era arrastrarse y suplicar al jefe que lo creyera-perdonara para seguir con vida política.

En realidad, el judas Errejón no engañaba a nadie —según mi amo—, y estaba claro que Bescansa tenía un topo, o topa, en su equipo que le había hecho la jugarreta de filtrar desde su ordenador un documento que alguien le habría dictado desde la dirección del partido. ¡Matar dos pájaros de un tiro!, que suele decirse —bromeó mi amo—. Parecía bastante claro que Errejón había recibido una candidatura impregnada con polonio 210, al estilo Putin.

Cuando mi amo terminó de exponer su teoría, su hermana le aplaudió, acompañando las palmadas con un “bravo, bienvenido al mundo conspirativo de Pedro J. y Jiménez Losantos”.

Mi amo se rio y dijo que no tenía idea de que su tesis tuviera algo que ver con esos periodistas. Luego añadió que las conspiraciones existen porque hay gente que las urde, y eso es lo que parecía el “caso Bescansa’, una trama para dejarla fuera de la lista Errejón y fuera de juego en Podemos, además de servir para atarle las manos al candidato, que quedaba así a merced de Espinar y la dirección del partido. ¡El linchamiento de Bescansa saltaba a la vista!

Su hermana se rio de sus delirios conspiranoicos y dijo que Pablo se fiaba de Íñigo a pesar de que pudiera parecer que él había tenido algo que ver con el delirante documento de Bescansa. Carolina se creía con derecho a perjudicar al partido solo porque había sido cofundadora. ¡Una traidora resentida! Y después de lo que había hecho, lo más decente, por su parte, sería entregar el acta de diputada.

La lista de Errejón —prosiguió la hermana— era de unidad, justo lo que necesitaba ahora Podemos. Y Errejón, un candidato muy potente para ganar Madrid.

El padre de mi amo añadió que estaba de acuerdo con su hijo, bromeando con que eso no sirviera de precedente. Aseguró haber leído los tuits de Bescansa sobre la filtración del documento y le pareció sincera su explicación. El documento no estaba firmado por ella y lo habían enviado sus colaboradoras por error. Probablemente en los próximos días Bescansa daría más explicaciones sobre el asunto.

Su hijo apostillo que si se trataba de una conspiración, y todo apuntaba a que sí, sería ridículo que Bescansa se comiera el marrón que le habían colgado. ¡Una inmolación sin sentido!

La madre saboreaba el café y los observaba. No pudo evitar contribuir a la conversación aduciendo que habría que ver si el Judas Errejón llegaba vivo a las elecciones.

La hermana de mi amo —mirando molesta a su madre— insistió en que Pablo había escuchado a Íñigo y confiaba en él. En la derecha no hacéis más que frotaros las manos con el espectáculo que ha dado Bescansa —les espetó—, pero eso tiene poco recorrido. Sus días en política estaban contados —aseguro.

Te equivocas hermanita, si piensas que la defiendo o que su muerte política me preocupa, solo estoy aplicando la lógica y no me cuadra que Bescansa haya podido ser tan miserable y estúpida a la vez, como la estáis presentando.

La aparición de ese documento había supuesto que Errejón dejara de tocar los huevos a Iglesias, montando una especie de confluencia madrileña, al estilo Colau

¡¿Desde cuándo valoras tanto a Bescansa?! Todavía recuerdo cuando la pusiste verde por dar de mamar a su niño en el Congreso.

Aunque es una adversaria política, hermanita, reconozco los valores de la gente, y más si estoy hablando en familia, o sea, en confianza.

¡Menudo hipócrita! Estás encantado con el espectáculo, y tú lo mismo, madre, esperando que esto nos pase factura en las encuestas, ¿no?

¡Eso no lo dudes, hija mía! —intervino la madre—. El martirio de la pérfida Bescansa y el judas candidato servirán para que os despeñéis un poco más en intención de voto.

¡Cómo sois las mujeres! —exclamó mi amo—. No necesitáis verdugos masculinos. Os machacáis vosotras solitas.

¡Menuda chufla! —continuó la madre— Iglesias le da una abrazo de polonio a Errejón, como dice tu hermano, y este se lo devuelve poniendo de segunda en la lista a su ex. ¡Tania Sánchez vuelve al ruedo! Lo que tardará en reaparecer en la “Sexta Noche”. Veremos cómo le sienta a la primera dama Montero —añadió la madre con retintín.

Parece mentira, mamá, que seas tan… ¡machista! Tania e Irene no tienen ninguna rivalidad y están donde están por sus propios méritos. Hablas como el machirulo de Rafa Hernando. ¡Se os nota la caspa de serie, madre!

Hermanita —la cortó mi amo con ironía y mirando a su padre—, hay que reconocer que, gracias a Errejón, Gabilondo no tendrá problemas para pactar con vosotros. “El Erre” es socialdemócrata a tope con ganas de ponerse a disposición de Pedro Sánchez para que lo teledirija contra Iglesias.

¡Eres un cretino! —respondió airada la hermana—. Tu jefe sí que pierde el culo por sentarlo en la Moncloa. ¡Ya veréis cuando Mariano le dé la vuelta a las encuestas!

¿Pero en qué quedamos, estás con Podemos o con el PP? —le tomó el pelo mi amo y la terminó de poner a cien.

¡¿Pero tú de qué vas, capullo?! Habéis ganado las elecciones catalanas y sois incapaces de proponer una investidura por miedo a que el revolcón a la niña Arrimadas, como dice tu madre, descarrile el tren de Rivera a Moncloa. El voto útil que le habéis arrebatado al PP allí no ha servido para nada —continuó la hermana—. ¿Te crees que Arrimadas volverá a llevar a las urnas  a los inmigrantes andaluces de primera generación? ¡Ni de coña, tío! Esos no volverán a votaros.

Las únicas que volverán son las oscuras golondrinas, hijo —irrumpió la madre para machacar a mi amo con ironía calculada—. El voto del PP, volverá al PP. ¡No lo dudéis! Sobre todo si Ciudadanos apoya un gobierno de izquierda radical en Madrid.

¡Lo que me faltaba por oír! —intervino exasperado el padre—. ¡Gabilondo un peligroso izquierdista radical!

Gabilondo no sé —respondió su mujer—, pero sus socios de Podemos, con la anticapi de Ruíz-Huerta al frente, me da que sí, querido, ¡me da que sí! Ya sabes que todo se pega menos la hermosura.

La inteligencia tampoco se pega, querida —ironizo su marido—. Como bien sabes, quod natura non dat, Salmantica non præstat.

Su mujer se consideró aludida y le llamó de todo menos bonito, como dijo mi amo mientras cogía su cruasán y se abría rapidito, aconsejándole lo mismo a su hermana.

En unos minutos, el office acabó desierto. Lástima que yo tuviera mal la tripa y solo pensara en purgarme con alguna yerba del jardín. Y gracias a mi absentismo, mi colega se puso morado antes de que llegara la asistenta y lo corriera a escobazos.

 


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Autor:
Lope Lopez (13 noticias)
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