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Fue el poeta Paul Valéry gran partidario del simbolismo

19/07/2010 03:50 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El poeta, ensayista y crítico Paul Valéry, fallecido el 20 de julio de 1945, cuya obra prolongó la tradición de Stéphane Mallarmé‚ es considerado actualmente uno de los poetas franceses más importantes partidarios del simbolismo. El vate, quien fue dueño de una gran tolerancia y escepticismo, nació en Sette, Francia, el 30 de octubre de 1871, siendo hijo de Barthelmy Valéry y Fanny Grassi, descendiente de la nobleza veneciana. Creció en el seno de un familia con gran tradición Mediterránea, fue educado en su pueblo natal y en Montpellier. Estudió leyes en la Universidad de Montpellier, donde se graduó en 1892. Aunque fascinado por las matemáticas, no logró ingresar a la Escuela Naval por debilidades en su salud, así que resolvió mudarse a París y contactar la obra literaria de Stéphan Mallarmé‚ y de poetas dueños de gran tradición, incluso del autor estadunidense Edgar Allan Poe. La influencia de dichos poetas es palpable en su obra maestra “La joven parca” (1917) e inspirado por el pintor italiano Leonardo da Vinci, Valéry comenzó a escribir cuadernillos como “Cahiers”, que fueron publicados póstumamente en 1973. Después de una apasionada atracción por una mujer española, el poeta comenzó una crisis personal, que él mismo nombraba como una “violenta y relampagueante tormenta”. Este hecho lo convirtió en un ser libre de sentimentalismos, inspiraciones poéticas e irracionalidades. En 1892, durante su revolucionaria experiencia mental y sentimental en Génova, decidió escribir poesía para sí mismo, con el objetivo de maximizar el conocimiento y control de su intelecto, resolviendo que la escritura es un acto de vanidad. Durante esta etapa de silenciosa inspiración poética, Valéry publicó dos trabajos en prosa: “Introducción al método de Loenardo da Vinci” y “La velada con el señor Teste”, en 1895. En el primero sostuvo que “todo el criticismo es la causa del trabajo, como para los ojos de la ley el criminal es la causa del crimen”. La segunda obra fue la primera de numerosas piezas dedicadas a Teste. Posteriormente, Valéry fue contratado en Londres, Inglaterra, por la agencia “British South Africa Company”, para después trabajar en el buró de artillería de la Armada Francesa. En 1900 contrajo matrimonio con Jeannie Gobillard, sobrina del pintor impresionista Berthe Morisot, y ese mismo año fue secretario de Edouard Lebey, de la agencia noticiosa Havas, donde permaneció hasta 1922. Fue en 1912 que las especulaciones filosóficas y matemáticas de Valéry fueron interrumpidas por André Gide y el publicista Gaston Gallimard, quienes lo persuadieron de reunir sus trabajos poéticos escritos en la década de 1890. El resultado fue “La joven parca” editado en 1917, poema que le dio fama inmediata. Con la recopilación de sus poemas, Valéry aseguró su permanencia en la historia literaria francesa como uno de los artistas más significativos de la poesía contemporánea. En uno de sus poemas más famosos, “El cementerio marino”, el poeta medita en la percepción del panteón de Sette, donde yacen los cuerpos de sus padres y actualmente el de él. Si bien esta obra en un principio denota cierto amor y añoranza por la pasividad y tranquilidad de la tumba, al paso de las líneas el poeta concluye con las palabras que para la crítica, lo colocan en la inmortalidad: “El viento sopla...Deberíamos tratar de vivir”. Por un tiempo estuvo desempleado y vivió de la publicación de sus escritos, además de que redactó prólogos de antiguos y modernos trabajos, sin olvidar sus contribuciones a diversos periódicos. Sus melodramas “Amphion” y “Semíramis” fueron musicalizados por Arthur Honegger e interpretados en la Ópera de París en 1931 y 1934. Valéry fue electo por la Academia Francesa en 1925 y en 1933 fue jefe administrativo del Centro Mediterráneo Universitario. Posteriormente, fue admitido como miembro de la Academia, pero debía escribir una serie de elogios acerca de la Francia, con la cual él había roto, debido a la tradición y a las críticas poco convencionales. Asimismo, se declaró comunista y aunque no fue un pensador político, mucha gente se identificó con él e incluso, otros literatos franceses de la vieja escuela. En 1937 Valéry se dedicó a la enseñanza de poesía en el Colegio de Francia y en 1939 escribió un libreto para Germaine Taillefer, “Cantata de Narciso”. Paul Valéry falleció hace 65 años, en París, el 20 de julio de 1945 y sus “Cahiers” fueron publicados de manera póstuma, en una recopilación del Centro Nacional de Investigación Científica de su país en 1973, en dos grandes volúmenes.


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