Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Redacción Sociedad escriba una noticia?

La purpurina también brilla en Sao Paulo cuando es carnaval

23/02/2017 08:00 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

image

Qué es la tumba de la samba, que acá sólo se trabaja: en época de Carnaval la metrópoli de Sao Paulo se sacude su fama de ciudad seria y también se rinde al encanto de la purpurina.

La explosión de furor carnavalesco es reciente. Creció los últimos años de la mano del exalcalde izquierdista Fernando Haddad, que impulsó la ocupación de los espacios públicos en esta ciudad de millones de habitantes donde la diversión suele ser más bien privada.

Y los paulistanos acudieron al llamado.

"Cuando yo era niña el carnaval consistía en ver por la TV el desfile de las escuelas de samba de Rio de Janeiro, no mucho más que eso. Esto así, como lo ves ahora, no existía", dice a la AFP la médica Marilia Felicio, de 31 años, en medio de uno de los tantos 'blocos' de Carnaval que llenan las calles de Sao Paulo estos días.

"Siempre me ha gustado mucho el Carnaval de calle", añade, contando que muchas veces pasó esta fiesta en otras ciudades donde esta tradición es más fuerte.

Rio de Janeiro, también en el sudeste de Brasil; Recife y Olinda, en el estado de Pernambuco, o Salvador de Bahía, todas en el noreste, viven fiestas callejeras enormes con sus propias tradiciones.

"Por eso estoy muy contenta de que haya crecido tanto también en Sao Paulo", añade Marilia que, con la piel llena de purpurina, un sombrero divertido y la infaltable cerveza "ridículamente helada" como le gusta decir a los brasileños, sigue la fiesta junto a sus amigos por las calles de la mayor ciudad de Brasil.

- Crece la fiesta -

De acuerdo con la Secretaría Municipal de Cultura de la ciudad de Sao Paulo --la capital financiera del país-- se esperan unos 3 millones de participantes en el Carnaval de calle de este año, un millón más que en 2016.

image

El presupuesto también ha crecido: el año pasado fue de 10, 5 millones de reales (unos 3, 5 millones de dólares al cambio actual), con alrededor del 70% a cargo de la municipalidad y el resto de patrocinadores. Para este año el aporte de los privados subió a 15 millones de reales (unos 5 millones de dólares), "lo que permitió casi dejar en cero las inversiones públicas para esta fiesta", dice la Secretaría en una nota.

Los festejos se organizan en torno a los "blocos", grupos que desfilan al ritmo de tambores o atrás de camiones de sonido con algún tema específico, como el "Cásate Conmigo" o el dedicado a David Bowie; hay grupos militantes del orgullo gay y otros que se ríen del "Pequeño Burgués".

Uno de los grupos más emblemáticos de Sao Paulo es el "Bloco Baixo Augusta", fundado en 2009, que el domingo pasado convocó a más de 350.000 personas según cifras oficiales. Otro es el "Bloco Soviético", que reunió a miles vestidos de rojo, con gorros peludos de lejanas estepas y gritando consignas contra el presidente conservador Michel Temer al tiempo que bebían y bailaban.

"El carnaval de calle ya existía, pero a partir de 2013 la Municipalidad ayuda a organizarlo ofreciendo infraestructura, lo que da un incentivo", dice a la AFP Fernanda Ascar, jefa del área de turismo de Sao Paulo, que además espera 30.000 personas cada noche en los desfiles más importantes del sambódromo paulista.

- Más masivo, más desafíos -

image

En 2011 y 2012 desfilaron 30 blocos. Este año casi 400, sólo un 13% menos que en Rio de Janeiro.

"Haddad siguió la tendencia de otras grandes ciudades de fomentar la ocupación de los espacios públicos. No sólo con el Carnaval de calle, sino también en estimular el uso de la bicicleta, por ejemplo", dice a la AFP la publicista Agatha Kim, de 32 años.

"Hace muy poco que con mi gente dijimos que iríamos a pasar un Carnaval en Sao Paulo para disfrutar de los 'bloquinhos'", cuenta riéndose.

Pero ese crecimiento trae desafíos. El nuevo alcalde, el conservador Joao Doria, fue criticado por los fiesteros por restringir el paso por ciertas calles residenciales, pero muy aplaudido por vecinos que reclaman por el ruido y la basura que queda cuando se acaba la fiesta.

Estos días, Doria planteó que aún falta ajustar asuntos como la recolección de residuos o la organización del tránsito en una ciudad de 11 millones de habitantes.

"Pero es que antes ibas al sambódromo o viajabas y el resto miraba de lejos. Ahora tenemos este Carnaval callejero y no vamos a dar un paso atrás. Si no, ¡armamos una revolución!", dice un entusiasta participante del Bloco Soviético.


Sobre esta noticia

Autor:
Redacción Sociedad (16575 noticias)
Fuente:
AFP
Visitas:
3630
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Etiquetas

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.