Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Cultura escriba una noticia?

Recuerda escritora chilena a Neruda como “gozador de la buena mesa”

12/11/2011 00:02 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El poeta chileno Pablo Neruda era un “gozador de la buena mesa”, a la que invitaba de manera generosa y en la que demostraba su “gran apetito”, afirmó la escritora Aída Figueroa, quien fuera amiga personal del Nobel de Literatura 1971. En diálogo con Notimex, la autora del libro “A la mesa con Neruda” recordó que comenzó a entablar amistad con el vate cuando lo recibió en su hogar en 1948, en tiempos en que era perseguido político por el gobierno de Gabriel González Videla (1946-1952). Señaló que conoció a Neruda y a Delia del Carril, su entonces esposa, cuando la pareja tocó de improviso a su puerta, “enviados por el Partido Comunista”. “Ese fue el primer contacto y el principio de una relación que se prolongó toda la vida, compartiendo vivencias, experiencias de la vida, las penas y alegrías, los dramas de una vida militante”, aseveró la también abogada. Al rememorar ese momento, Figueroa dijo que verlo frente a la puerta de su casa la dejó “sin habla”, pero aseguró que Neruda, “con unas patas (confianza) increíbles, entró y prácticamente se apoderó de la situación”. “Comencé a preparar comidas para darle el gusto a Pablo, que tenía muy buen apetito, y no bastaban los porotos (frijoles)”, recordó la también docente de la estatal Universidad de Chile. Explicó que su libro “A la mesa con Neruda” es parte de esta convivencia, nacida en esos momentos de vida inquieta, pero que siguió posteriormente cuando Neruda volvió al país, tras su escape por la Cordillera de Los Andes. “Era mi deber de contar, el vínculo de Neruda con el deleite del comer, de su manera generosa de compartir la mesa”, agregó la escritora al comentar su nueva obra, que presentó la víspera en la Feria Internacional del Libro de Santiago. Pero ahí era Neruda quien invitaba a la mesa, en sus diversas casas, como la “Michoacán”, en recuerdo de México, ubicada en el sector oriente de Santiago; “La Sebastiana”, en el puerto de Valparaíso, o la de “Isla Negra”, en el balneario central del mismo nombre. “Yo me voy embarcando en un desarrollo personal, que es decisivo en mi vida. No sólo desde el punto de vista político, sino que humanista, poético, ecológico y del disfrute, del goce”, declaró Figueroa. Subrayó que “la enseñanza del goce frente a los objetos, la enseñanza del estupor frente a la belleza, de la fraternidad en el reconocer al otro, al igual en el que va pasando, eso todo se lo debo a Pablo y a la Hormiguita (Delia del Carril)”. Aclaró que en su libro “yo traté de contar lo que estaba a mi alcance, porque yo no soy intérprete poética, ni crítica literaria, pero sí yo sé hacer comida, y me gusta mucho comer, y eso lo compartimos plenamente con Pablo”. “Yo aprendí a cocinar para darle gusto a él y este compartir de la mesa se prolongó desde que yo era una muchacha hasta que ya era una mujer de cincuenta años”, afirmó la escritora chilena. Sostuvo que en su libro “A la mesa con Neruda” narra “episodios cotidianos, de una relación que es indescriptible”, en formato de “recetas de cocina de lo que a Pablo le gustaba comer”.


Sobre esta noticia

Autor:
Cultura (17131 noticias)
Visitas:
67
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.