Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Cultura escriba una noticia?

Recuerdan a Robert Falcon Scott en el centenario de su muerte

28/03/2012 03:49 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El explorador británico Robert Falcon Scott, capitán de la Royal Navy y quien se convirtió en leyenda tras su fatal intento por ser el primero en llegar al Polo Sur, murió hace 100 años, el 29 de marzo de 1912, mientras permanecía en ese lugar. "Parece una pena, pero no creo que pueda seguir escribiendo. Por Dios santísimo, cuiden de nuestra gente", fueron las últimas líneas escritas por Scott, poco antes de perder la vida en el interior de la tienda donde descansaba junto con sus compañeros exploradores, rescata la página www.biografiasyvidas.com. Apunta que su bitácora de viaje, documentación personal y muestras que habían recogido, así como su diario, que permanecía intacto, fueron recopilados en la obra “La última expedición de Scott”, publicada en 1913. De acuerdo con la biografía publicada en el portal “south-pole.com”, Robert era el tercero de cinco hijos del matrimonio entre Hanna y John. Nació en Davenport, Inglaterra, el 6 de junio de 1868 y tras haber terminado sus estudios, por consejo de su padre, se enroló en la Royal Navy. Se unió a un buque de navegación marítima por primera vez en 1883. El HMS Boadicea era el buque insignia de la escuadra del cabo, y en él se desempeñó como guardia marina durante dos años, ganando por primera vez 30 euros al año. Falcon Scott fue considerado un excelente ejemplo de estudiante por la forma en que aprendió las lecciones, mientras escalaba a puestos mejores, partiendo de las posiciones más bajas de la Armada. Después de una breve estancia en el Libertad del HMS, sirvió un año en el HMS Monarca, cuyo capitán describió a Robert como un funcionario joven y prometedor. En 1886 se unió al HMS Rover y fue calificado como un joven inteligente y capaz, de costumbres moderadas. Una noche, Robert fue invitado a cenar con el capitán del HMS Activo, Albert Markham y su primo Clements, el cual estaba impresionado con la inteligencia, el entusiasmo y el encanto del joven, que más tarde diría: “Mi conclusión final fue que Scott era el hombre designado a dirigir la expedición a la Antártida”. En 1891, Robert superó los exámenes en el Royal Naval College, lo que le permitió ascender a teniente, siendo su próximo destino el HMS Amphion, como especialista en torpedos. Para 1892 alcanzó el grado de primer teniente a bordo del HMS Majestic que por aquella época era el buque insignia de la flota del Canal de la Mancha. Durante su carrera marítima, tuvo a su cargo dos expediciones a la Antártida que marcaron su vida. La primera comprende los años 1901 y 1904, realizada a bordo del Discovery, permitiéndole descubrir en el Mar de Ross la región que bautizaría con el nombre de Tierra del Rey Eduardo VII. La expedición que incluía a Ernest Shackleton, llegó más al sur de lo que nadie antes había logrado y Scott volvió a Gran Bretaña convertido en un héroe nacional. La segunda y más famosa se dio entre 1910 y 1912, a bordo del Terra Nova. Según información publicada en el sitio “bbc.co.uk”, el Terra Nova dejó Cardiff en junio de 1910 y la expedición partió de la base en octubre, con trineos mecánicos, caballos y perros. Sin embargo, los trineos y caballos no podían hacer frente a las condiciones climatológicas y del terreno, por lo que la expedición se llevó a cabo sin ellos, a través del mal tiempo y el terreno cada vez más difícil. El 17 de enero de 1912, Robert y su equipo, integrado entonces sólo por Scott, Wilson, Oates, Bowers y Evans, lograron llegar al Polo Sur, sólo para encontrar que un grupo dirigido por el noruego Roald Amundsen, les había ganado, llegando un mes antes. Empezaron el viaje de mil 500 km de vuelta. Evans murió a mediados de febrero. En marzo, Oates sufría de congelación grave y, a sabiendas de que estaba frenando a sus compañeros, salió a las condiciones de congelación para nunca ser visto otra vez. Los otros tres hombres murieron de hambre y de la exposición al frío en su tienda el 29 de marzo de 1912. Ocho meses después, un grupo de búsqueda encontró la tienda de campaña, los cuerpos de los exploradores y el diario que Scott escribía. El oriundo de la Gran Bretaña y sus compañeros fueron un ejemplo de estoicismo al enfrentarse a la muerte con los labios entumecidos, al tiempo que luchaban contra la aplastante fuerza de la naturaleza y la inclemencia del Polo Sur. Su historia se inmortalizó en películas, libros y una estatua de Robert Falcon Scott realizada por su esposa Kathleen, la cual se encuentra en la plaza Waterloo de Londres.


Sobre esta noticia

Autor:
Cultura (17131 noticias)
Visitas:
44
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Lugares

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.