Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Cultura escriba una noticia?

Hace reflexionar montaje “Axolotl” sobre la identidad del mexicano

01/03/2011 04:54 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La puesta en escena "Axólotl, el que no quería morir", escrita y dirigida por Guillermo León y actuada por Humberto Martínez Coronado, en la que se hace una revisión de la cultura mexicana, será estrenada el próximo 4 de marzo en el Museo Universitario del Chopo y en abril estará en el Museo Dolores Olmedo. Se trata de dos montajes: uno infantil y otro para adultos, de un monólogo que se basa en el texto "La jaula de la melancolía", de Roger Bartra, y se realiza con el apoyo del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca), la Fundación BBVA Bancomer y los recintos museísticos mencionados. En entrevista con Notimex, el actor Humberto Martínez Coronado, originario de Xochimilco, comentó que "nuestro objetivo es cuestionarnos, preguntarnos qué pasa con nosotros como mexicanos en este siglo, de dónde venimos y hacia dónde vamos, y reflexionar también sobre la vida de este animal que está en peligro de extinción”. Subrayó que fuera de México el ajolote (axolotl) es conocido, querido y respetado por todos y asombra a los científicos, mientras que en México se conoce muy poco, todo mundo lo confunde con el renacuajo o con el guajolote, entre otros animales. "Esta analogía es respecto a que el ajolote es un animal que está en vías de extinción en México, es una larva de salamandra y Bartra hace esta analogía comentando que el mexicano, tanto como el ajolote, son unas larvas que no terminan en evolucionar", afirmó el actor. El personaje se desdobla en un ser que puede habitar en las aguas del canal de Xochimilco, en una pecera en el Jardín des Plantes de París o en un aséptico laboratorio de Tokio, explicó. Añadió que en la obra se desarrollan las características de la mitología del ajolote, que tiene una evolución biológica irregular, comparándola con la idiosincrasia del personaje principal. Señaló que ha sido difícil interpretar a un personaje así, "honestamente me resulta algo complejo, ya que es el cuestionamiento de identidad de uno, sobre todo después de un viaje de cuatro años fuera de la República Mexicana y siempre cuestionándome que era ser mexicano fuera de México". Refirió que “como actor es difícil, porque tendría que salir con una botarga del ajolote, pero tratamos de buscar principalmente el movimiento gestual del animal, y aquí me apoyé de la técnica de danza balinesa y utilizo esa técnica para buscar el movimiento del ajolote, que es un movimiento muy acuático, que de pronto estalla, es como demasiado rápido y de pronto puede estar estático y se puede quedar quieto por minutos, tal vez horas”, apuntó. Explicó que ese animal prefiere estar debajo del agua, en el fango, para que nada lo perturbe ver pasar el tiempo, que nada lo moleste y que pasen los años, “el doctor Bartra hace el mismo cuestionamiento con los mexicanos, que preferimos estar inmóviles, ver pasar solamente el tiempo y que nada nos perturbe. "Inmóvil viendo pasar el tiempo y de pronto se mueve, comentan los científicos que por la mañana los ajolotes está prácticamente inmóviles, se mueven unos cuantos centímetros y en la noche llegan a recorrer hasta 25 kilómetros; es principalmente como lo que tratamos de buscar, el movimiento del ajolote para buscar esa metáfora del animalito", señaló. Buscamos hacer una dramaturgia de riesgo, cuyas características empatan en el ensayo escénico, por lo que se requiere de ensayos y concentración para lograr la tranquilidad en el cuerpo. Pero al mismo tiempo “estar como el capitalino, con un ritmo siempre bastante acelerado, corriendo entre los carros, del Metro al trabajo, de la escuela a la casa, siempre estamos corriendo, (y entonces) cómo hacemos para encontrar esa tranquilidad y movilidad”, se preguntó. "En esta obra queremos dar a entender que el ajolote es un animal eterno, que ve pasar el tiempo y no que no hace nada, vive en su silencio encerrado en su jaula de melancolía", subrayó el histrión. Especificó que en los dos montajes que presentarán, uno para adultos y otro para niños y jóvenes, hay una diferencia en el manejo escénico, que más que gestual es textual. Ya que “las palabras que se utilizan en el montaje para adultos son palabras de nuestra cotidianeidad, entonces pueden resultar palabras altisonantes; no es una dramaturgia llena de grosería, para nada, no, pero sí hay palabras que cuestionan nuestra identidad y simplemente el puro tema de cuestionarse la identidad puede resultar o complejo o complicado para los niños”, aclaró. "Por eso preferimos hacer dos montajes, uno infantil, para que los niños conozcan este animal que está desapareciendo, y (por otro lado) los adultos conozcan este animal y se cuestionen nuestra identidad como mexicanos", acotó. Comentó que la producción de esa pieza les llevó más de un año, pero el montaje se hizo en tres meses. Humberto Martínez Coronado nació en Xochimilco, Distrito Federal; es egresado del Colegio de Literatura Dramática y Teatro de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México. Es creador y realizador del proyecto comunitario e itinerante Manovuelta-Teatro, con el que ha presentado obras en diversas comunidades de Argentina, Perú y Chile. "Axólotl, el que no quería morir", cuya duración es de una hora y 10 minutos, se presentará durante marzo, los viernes y sábados, en el Museo Universitario del Chopo. Para niños y adultos se presentará en el Museo Dolores Olmedo los sábados 9, 16, 23 y 30 de abril.


Sobre esta noticia

Autor:
Cultura (17131 noticias)
Visitas:
409
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.