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Reportan todo listo para recibir en México a Jean Shinoda Bolen

12/06/2012 01:55 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La doctora Jean Shinoda Bolen, promotora de la 5ª Conferencia Mundial de la ONU, analista junguiana y profesora distinguida en la Universidad de California, llegará a México mañana por la noche para dar a conocer aquí el jueves su libro “Sabia como un árbol”. “Podemos aprender de la historia del mundo y prever lo que sucederá o cómo los árboles pueden ser nuestra salvación y cómo puede serlo otro de los grandes recursos de la humanidad, que son las mujeres y las niñas”, dijo Jean Shinoda Bolen, en declaraciones exclusivas para Notimex, ante su inminente vivista. “La idea que dio origen a este libro surgió al observar que hay ‘personas árbol’, y que yo soy una de ellas. Somos así quienes tenemos un sentimiento vivo hacia cada árbol individual y respeto a la empatía hacia ellos como especie. Nosotros tuvimos un encuentro con la naturaleza siendo niños o bien ya de adultos”. Shinoda explicó que como los cuadrúpedos que se retiran a lamerse las heridas, quizá siga sanando sus heridas emocionales refugiándose entre los árboles. “La ‘persona árbol’ entiende por qué decidiría una mujer pasar dos años subida a una vieja secuoya (árbol de madera roja) centenaria para impedir que la talaran”. La “persona árbol” puede hacerse activista en defensa de los árboles a cualquier edad, por ello, la autora del “best seller” titulado “Las diosas de cada mujer”, asegura que “delante de mi casa había un gigantesco pino de Monterrey. Noté su presencia antes de empezar a bajar la cuesta y cruzar la terraza de entrada de mi casa. “Jamás se me ocurrió que, por un simple voto de una asociación de propietarios, aquel magnífico árbol, que estaba allí desde mucho antes de que se construyera ninguna casa y crecía en todo su esplendor, pudiera desaparecer porque un vecino quería que lo talaran y había podido conseguir los votos necesarios”. Intentando salvar su árbol, descubrió la abismal diferencia que hay entre las “personas árbol” y las “personas no árbol”. “Las ‘personas árbol’ vemos la belleza de los árboles y tal vez los hayamos fotografiado o dibujado, aunque es posible que nuestros conocimientos botánicos sobre ellos sean muy limitados”. Explicó que las “personas árbol” pueden albergar una variedad de sentimientos hacia árboles individuales y también hacia determinadas especies. “Nosotros nos relacionamos con los árboles de un modo que las personas ‘no árbol’ nunca se relacionan”. Y para amarrar la idea ejemplificó las diferencias radicales que hay: Por un lado, recordó las palabras de Joyce Kilmer: “No creo que llegue a ver jamás un poema tan bello como un árbol”. Y por otro, citó la frase atribuida a Ronald Reagan: “Cuando ves un árbol lo has visto todo”. Ambas encierran una gran verdad. ¿Y cómo conectamos el trato de la mujer con los árboles? “Hace años que asisto a la reunión anual de la Comisión sobre el Estatus de la Mujer que organizan las Naciones Unidas. Ahí se habla sobre los derechos de la mujer y se buscan formas para protegerlas de la dominación mundial que se ejerce sobre ellas”. Dijo que la relación descansa en un sentido físico y en uno psicológico. “Cuando a una mujer o a una niña se le trata igual que si fuera una propiedad, esa mujer o esa niña es cómo un árbol, como un perro o un caballo, a los que se puede apreciar y querer, o explotar, golpear y vender”, puntualizó la también escritora. “Estos patrones de comportamiento están arraigados desde la infancia, y así, al crecer, los niños aprenden a identificarse con el agresor, mientras que las niñas consideran que ser sumisas es natural, pero estas son solamente distorsiones del crecimiento natural”, comentó más adelante la autora de numerosos libros. Un árbol que recibe el sol, la lluvia que necesita, tierra fértil para sus raíces y espacio para crecer se hace un árbol sano, maduro, un ejemplar magnífico, mientras que cuando las condiciones impiden el crecimiento, el resultado suele ser una versión nada más reconocible de una determinada especie de árbol, dijo. “Y si esto lo asociamos a los humanos, a menos que las señales de malnutrición o de abuso sean claramente visibles, el desarrollo atrofiado que resulta de la falta de amor, de nutrición, atención médica, educación y derechos humanos suele manifestarse como una atrofia psicológica, intelectual y espiritual en todos los afectados”. Sobre el concepto árbol-cultura, detalló que el árbol es un símbolo poderoso. “Aparece en muchos relatos de la creación, como “El fresno del mundo”, o “El Jardín del Edén”. Las religiones, y especialmente los druidas, han reverenciado a los árboles. El Buda alcanzó la iluminación sentado bajo una higuera sagrada y la Navidad se celebra con un abeto adornado; hay árboles sagrados en el mundo entero”. “Sabia como un árbol”, explica la autora, gira en torno al tema de los árboles, y el resultado es una serie de nociones que responden a las distintas perspectivas. “La mitología y psicología de los arquetipos son fuentes de información sobre el significado simbólico del árbol, mientras que la botánica y la biología lo clasifican y describen”, abundó. Aprender sobre árboles es apreciarlos como especie, advirtió, y dijo que las creencias basadas en árboles sagrados y en su simbolismo han formado parte de muchas religiones, “y han convertido a los árboles en víctimas de sus conflictos religiosos. Las consecuencias de talar todos los árboles de la isla de Pascua fueron desastrosas, y establecen un paralelismo entre estas y el destino del planeta”. Abonó que cuando más profundizaba en el mundo de los árboles, más se adentraba en una compleja selva de conocimientos, desde arqueológicos hasta místicos. “Me enteré de que, de no ser por los árboles, nosotros, los mamíferos y seres humanos de este planeta, no estaríamos aquí. La reforestación es lo que diferencia a las culturas que prosperan de aquellas que talan árboles y decaen”. “Sabia como un árbol” nació de la práctica habitual de Jean Shinoda Bolen de pasear entre grandes árboles, y de su dolor por la muerte de un pino de Monterrey que fue talado en su barrio, en San Francisco, California. El libro está sustentado en su experiencia como doctora en medicina, psiquiatra y analista junguiana, y se apoya en la sabiduría tradicional de todo el mundo y de todos los tiempos, en voces tan diversas como la de Hildegard, Buda, John Muir, Girl Effect, Greenpeace, Jung, Artemisa y el Tao, entre otras muchas más. Presentará su libro “Sabia como un árbol”, el 14 de junio a las 18:30 horas en un hotel del Paseo de la Reforma.


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