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Representó Alfred de Musset un romanticismo intimista y pasional

01/05/2012 05:46 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Dramaturgo, poeta y novelista que renunció a sus estudios de derecho y medicina al descubrir que su verdadera pasión era la literatura, en la que sus poemas lo sitúan como uno de los principales escritores franceses del romanticismo, Alfred Louis Charles de Musset murió el 2 de mayo de 1857. El también dramaturgo nació en París el 11 de diciembre de 1810 en el seno de una familia de clase alta e involucrada en la literatura. Su abuelo materno fue amigo de numerosos escritores del siglo XVIII y su padre fue responsable de una importante edición de las obras de Rousseau. Desde joven dio muestra de un gran talento y de un futuro prometedor en el mundo de las letras. A los 17 años hizo su entrada formal en la literatura frecuentando a personajes importantes como Charles Nodier y Víctor Hugo. La muerte de su padre en 1832 dejó profunda huella en su obra posterior y marcaría diferencias en su concepción de la vida. En 1883 inició una relación primero de amistad, y luego de desbordante pasión, con la poeta George Sand, cuyo verdadero nombre era Aurore Dupin y quien vestía de hombre para poder entrar en los círculos sociales de los escritores de la época. De acuerdo con información del sitio en Internet Biografías y vidas, en los primeros momentos de esa relación De Musset escribió “Lorenzaccio”, obra de teatro que fue estrenada por Sarah Bernhardt. Tiempo después, luego de haber viajado a Italia, publicó su obra “Con el amor no se juega”. Pero fue en “Confesiones de un hijo del siglo” donde el poeta dedica muchas páginas a relatar la relación pasional que vivió con Sand en Venecia. En esta especie de autobiografía, se aprecia el desencanto artístico y los problemas existenciales que experimentó. El personaje protagónico de esta obra es un hombre libertino que buscó salvación en un gran amor y, al no encontrarlo, desilusionado, vuelve a ser presa de sus vicios y se resigna a la infelicidad. Sobre este mismo ámbito autobiográfico surgieron de su pluma textos como “Las noches”, vasto poema de cuatro partes que despliega los grandes ejes en los que se desarrolló su poesía: la aspiración poética y el dolor, la soledad, la falaz embriaguez del placer y el rescate del dolor en el sentido de la inmortalidad encontrada de nuevo. Estos ejes reflejan no sólo una ficción en sus poemas, sino que, son el resultado de los momentos de sufrimiento y la profunda crisis que atravesó De Musset, dando como resultado poemas que son considerados sus mejores piezas, los de aquella época. Su máximo periodo de producción duró de cuatro a cinco años, en el que destacan las obras “La espera en Dios”, “Barberina”, “El candelero”, “Nunca se debe jurar nada” y “Un capricho”. A partir de 1839 su producción se vio disminuida y poco antes de que cumpliera 30 años escribió la novela “El poeta caído”, de la que quedaron ocho fragmentos. Para 1840 su salud se vio afectada y cayó enfermo. Vivió una serie de recaídas y aun así, durante los 17 años siguientes escribió para la “Revue des Deux Mondes”, donde la mayor parte de su obra teatral fue publicada. El teatro se había convertido en su consuelo en esos momentos. Sus comedias se representaron en la Comédie Française y llegó a escribir nuevas obras, como “Louison”, “On ne saurait penser à tout” y “Bettine”. En 1852 fue elegido miembro de la Academia Francesa y publicó toda su obra poética en dos volúmenes, “Primeras poesías” y “Poesías nuevas”, mientras que al año siguiente lo hizo con “Comedias y proverbios”. Alfred de Musset murió en París el 2 de mayo de 1857, luego de un largo periodo de enfermedad. Al inicio de su carrera concibió al romanticismo como un arte que debía responder a las aspiraciones de un progreso político y social. Con el paso del tiempo y como consecuencia de sus vivencias, abandonó esa idea para volcarse en un romanticismo interior, que expresara los dramas de la conciencia individual y de la pasión amorosa, siempre presentes en la vida del literato francés.


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