Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Salud Y Medicinas escriba una noticia?

Robo de niños, prevenir para no lamentar

12/07/2013 16:47 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Robo de niños, prevenir para no lamentar SyM - Lorena Rodríguez

En todos los lugares del mundo sucede y es considerado una de las peores desgracias que pueden ocurrirle a una familia. Se trata del robo de niños, uno de los actos que ponen de manifiesto que el grado de maldad en ciertos individuos no tiene límites.

Definir al secuestro o rapto como la "industria del terror" resulta por demás acertado, pues los criminales se valen del miedo para extorsionar a los familiares, quienes temen por la vida de la persona que permanece cautiva, y el horror crece cuando el secuestrado es un niño.

En algunos casos existe la posibilidad de recuperarlo, ya sea pagando rescate o mediante acción policíaca; sin embargo, cuando un pequeño es raptado y no se conoce su paradero, ni se pide dinero por su devolución, la incertidumbre alcanza niveles increíbles y la búsqueda se convierte en terrible tormento que consume recursos, salud y, concretamente, la vida.

Para no pasar por esta cruel experiencia es indispensable que los padres se mantengan alertas y no pierdan de vista a sus hijos ni por un momento, ya que la más leve distracción puede convertirse en tragedia. Considere que las medidas de seguridad nunca sobran, por ejemplo, mantener siempre la casa cerrada con llave y no permitir la entrada a extraños, o cuando alguien acuda al hogar por motivos de trabajo (llenar el tanque de gas, reparar una tubería o revisar el teléfono) hay que vigilar al niño en todo momento.

Aunque siempre se esté al pendiente de los niños hay que considerar que nunca están exentos de tener desagradable encuentro con desconocidos que pretendan hacerles daño. Además, también debe tomarse en cuenta que la mayoría de los pequeños se dejan llevar por la curiosidad, y si algo llama su atención simplemente irán tras él; asimismo, suelen responder amablemente a aquellas personas que los tratan con dulzura.

Medidas de prevención

Mantener buena comunicación con los hijos es la mejor arma para protegerlo, ya que mediante el diálogo es posible hacerle entender que no toda la gente es buena. Para que lo anterior quede muy claro puede tomar como ejemplos personajes que le sean familiares, como los que forman parte de cuentos de hadas, donde siempre hay quienes pertenecen a algún bando: malos o buenos. A partir de los cuatro años se le deberá indicar lo siguiente: "No siempre voy a estar cerca de ti para protegerte, por lo que es necesario que sepas que no debes confiar en extraños, aunque parezcan personas dulces" y "si alguna vez estás solo en la calle, no permitas que nadie se te acerque o te toque, ni aceptes regalos".

A partir de que el chico ingresa a la escuela ya no es posible vigilarlo todo el tiempo, pero los padres, un familiar cercano o algún vecino de confianza podrán llevarlo al colegio y recogerlo después. Asimismo, es necesario indicarle al infante que nunca debe aceptar que un extraño lo lleve a casa; si percibe que alguien lo sigue debe caminar más rápido y tratar de perder a la persona; de no ser así, entrar a un lugar público y llamar a sus padres o algún familiar cercano. Para ello, es conveniente que al pequeño se le proporcione una tarjeta para hablar por teléfono y enseñarlo a usarla con responsabilidad, así como a memorizar los números para comunicarse al trabajo de los padres o con otro familiar.

En caso que el niño experimente acoso marcado por parte de un extraño deberá gritar para llamar la atención de los demás transeúntes con el propósito de asustar al agresor y, si existiera la opción, recurrir a un policía.

Cabe destacar que hace algunos años era común que los niños salieran a la calle a jugar, pero esto ha cambiado ante el peligro de ser raptados; por tal motivo, deberán ir acompañados al parque o sitio donde desarrollen alguna actividad deportiva. Aunque para algunos progenitores puede resultar tedioso observar una práctica de futbol o ensayos de ballet, valdrá la pena el sacrificio con tal de que sus hijos vuelvan a casa.

En caso que no puedan asistir, deberán delegar la responsabilidad en alguien de su entera confianza, de lo contrario será mejor no dejar que los pequeños asistan a un lugar público solos, sin importar que derramen lágrimas.

Cuando vaya al cine, teatro, circo u otros espectáculos, el niño deberá ir acompañado por los padres o alguien cercano a la familia, pues en estos sitios los posibles raptores encuentran terreno propicio para cometer sus fechorías. Incluso algo tan común, como ir al baño, puede convertirse en la mejor posibilidad para consumar un secuestro.

Es común que, por falta de tiempo o ánimo, se mande a los niños a realizar alguna compra, pero pocas veces se reflexiona sobre el peligro que esto representa. Por lo anterior, sólo se les debe destinar dichas tareas cuando están suficientemente grandes y pueden correr y defenderse ante un ataque y, además, no se les debe enviar a sitios muy lejanos, aunque esto también depende de la peligrosidad del rumbo en donde se viva.

Como puede ver, durante la infancia se corren muchos peligros, y uno de los más graves es el rapto; si el niño es vigilado en todo momento y se le enseña la forma de actuar en caso de emergencia, se reducirán las posibilidades de que esto ocurra. Recordemos una cosa: antes del secuestro se puede hacer mucho, pero después de consumado, casi nada.

SyM

Última actualización: 07-2013


Sobre esta noticia

Autor:
Salud Y Medicinas (358 noticias)
Fuente:
saludymedicinas.com.mx
Visitas:
42
Licencia:
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.