Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Estados Mexicanos escriba una noticia?

Rompe mujer tzeltal barreras para ser maestra en Derecho y diputada

07/03/2011 13:16 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La mujer indígena de la etnia tzeltal, María Gertrudis Hernández Hernández, sostiene que a pesar de discriminación prevaleciente en las comunidades indígenas, hay mucho que celebrar. Refiere que ha costado mucho, pero se han roto muchas barreras, y una muestra de ello es que “soy diputada”. Ex procuradora de la Familia y Adopciones, la ahora legisladora local por el PRD afirma que para ser lo hoy es se enfrentó a estructuras muy sofisticadas en su comunidad. Primero, para poder salir de su comunidad Nachig, municipio de Zinacantán, a estudiar a San Cristóbal de las Casas, donde se graduó como abogada, señala. Con vistoso atuendo indígena en color azul, la licenciada en Derecho prefiere no comentar mucho de su familia, pero sostiene que la mujer en las comunidades indígenas sigue enfrentando el bloqueo para salir a buscar el progreso. “Mi caso es una muestra de que es posible superar todo lo que se ponga enfrente y con ello”, dice, y por ello pide “a mis hermanas a que busquen la superación”. En el marco de la celebración del Día Internacional de la Mujer, la diputada insiste que aún falta romper muchas barreras, para que la mujer indígena pueda destacar más, a diferencia de las no indígenas. Entre esas barreras, cita el hecho elemental de procrear hijos en condiciones de más riesgo, más dificultad para acceder a la educación, trabajar más y ser susceptible de exclusión por ser mujer, indígena y pobre. La vicepresidenta de la Mesa Directiva del Congreso local afirma que la mujer indígena ya no tiene miedo, lo ha ido perdiendo, pero necesita denunciar más el maltrato y la exclusión de la que aún es víctima, aún hay temor a ello, debido a que por años ha prevalecido la fuerza del hombre. Al inicio de la actual administración estatal, fue funcionaria del Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia de 2007 a 2010, donde, dice, aprendió a defender a la mujer, a la familia, a la niñez, que necesita amor, protección, cariño, que alguien lo escuche y que respeten sus derechos. A sus 38 años, con maestría en Derecho Civil, narra que son muy pocas las mujeres indígenas que tienen las oportunidades de una formación académica, si bien a ella le gusta la vida de familia, tenía que salir en busca de mejores condiciones de bienestar y las encontró. Comenta que no le ha gustado cambiar ni su forma de hablar, ni su vestimenta, tampoco la opción por los indígenas, donde los hombres aun mantienen la cultura de la discriminación y la exclusión, donde la mujer trabaja más, lo mismo en el hogar como en el campo. Hoy preside la Comisión de Atención a la Mujer y a la Niñez, pero es también integrante de las comisiones de Pueblos y Comunidades Indígenas, Equidad de Género, Derechos Humanos, Juventud y Deporte y de Artesanías. Insiste en que el mayor de los éxitos en las comunidades indígenas es que la mujer poco a poco se ha involucrado en la política, es sujeto de derechos, aunque en muchos lugares aún no se le da la voz, ni el voto, menos el derecho a ser votada. “Lo que hacemos hoy en día es una defensa más integral de los derechos de las mujeres indígenas, se han tocado muchas puertas de dependencias gubernamentales de los tres niveles de gobierno, principalmente de la Procuraduría General de Justicia del Estado”, dice. De acuerdo con la diputada del PRD, le ha gustado la política porque se ha dado cuenta que así ha logrado resolver necesidades de muchas mujeres, no en el aspecto económico, pero sí en el de protección, en lo que se necesita hacer mucho más, y exige a los hombres indígenas respetar a su prójimo, su sangre. Menciona que lo que ha hecho mucho daño en las comunidades indígenas son los mal llamados usos y costumbres, que no permiten a muchas mujeres acceder a la participación democrática en la toma de decisiones. Refiere que en muchos lugares ha aumentado la violencia, en algunos ha disminuido, en otros se denuncia más, en otros aún hay temor a denunciar al agresor. Uno de los grandes avances, resalta, es que en cada uno de los 118 municipios de Chiapas existe una Procuraduría para la Defensa de la Familia, la Mujer y la Niñez. Añade que eso ha generado una campaña de promoción de los derechos humanos, donde los funcionarios hablan la lengua de la región, lo que ha ayudado a que cada vez más mujeres conozcan sus derechos y los hagan valer. Asegura que desde el Congreso del Estado busca la colaboración de las dependencias de los tres niveles de gobierno, para intensificar la promoción y defensa de los derechos de la mujer indígena, de la niñez, de la familia. Hay que empoderar a la mujer para que la discriminación se termine en las comunidades indígenas, demanda.


Sobre esta noticia

Autor:
Estados Mexicanos (36803 noticias)
Visitas:
160
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Organizaciones

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.