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Sarkozy en el banquillo: su acoso financiero sobre la anciana millonaria Bettencourt y la financiación de Gadaffi le acusan

15/05/2013 13:30 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Las elecciones francesas del 2007 que llevaron a Sarkozy a la presidencia de la república francesa pueden costarle muy caras. Las investigaciones judiciales sobre los casos Bettencourt y Gadaffi faltan poco para finalizar

Nicolas Sarkozy fue acusado el 21 de marzo 2013 por abusar de la debilidad física y mental de la anciana Liliane Bettencourt para sacarle dinero para su campaña presidencial en 2006. Pero ese no es el único caso judicial en el que aparece su nombre. Hay cinco causas contra él pero Diaspora se limitará por razones de espacio y tiempo a dos de ellas: el caso de Liliane Bettencourt y la financiación del dictador Mohamar Gadaffi de su campaña de 2007. La cuestión de la muerte de Gadaffi no entra en ninguna acusación.

Nicolás Sarkozy fue imputado por un delito equivalente a “estafa con agravante” con “abuso de debilidad” ejercida sobre la multimillonaria Lilliane Bettencourt Schuller. La Justicia se pregunta si Nicolas Sarkozy se benefició o no de la generosidad de la heredera de L'Oreal, la mujer más rica del mundo (certificado por la revista Forbes), para llegar a la presidencia de Francia.

La noticia fue dada a conocer por la Fiscalía de Burdeos, en el suroeste de Francia, a través de un comunicado reproducido por el periódico “Sud-Ouest”, en el cual se indicaba que a Sarkozy “se le notificó la inculpación por abuso de debilidad cometido durante 2007”. De acuerdo con la Fiscalía, este caso lo llevan tres jueces especiales que dirigen una investigación “abierta” por delitos de abuso de debilidad y confianza perpetradas en perjuicio de una anciana”, heredera del gigante mundial de los cosméticos.

Estos tres jueces empezaron tomando declaración al exjefe de Estado francés Nicolas Sarkozy, y tras la lectura y examen del sumario la Fiscalía decretó la apertura del proceso. La primera impresión de la declaración que duró 12 horas y media no pareció ser muy halagueña para el expresidente y el pronóstico de los reporteros de la Cadena France- 2 y de los periódicos de Paris, era que sería procesado.

En la decisión de poner a Nicolas Sarkozy bajo investigación, el juez de instrucción Jean-Michel Gentil dijo que "la evidencia es seria y hay que corroborarla" en el contexto del espíritu del Código Penal francés y demuestra que el ex jefe de Estado pudo haber cometido un abuso de debilidad a expensas de Liliane Bettencourt al pedirle dinero para financiar su campaña. En noviembre pasado, Nicolas Sarkozy había sido puesto bajo la condición de “testigo asistido” a falta de pruebas concluyentes como para proceder contra él. Si los hechos son ciertos y se prueban, Nicolas Sarkozy podría ser condenado a tres años de prisión y 375.000 euros de multa.

La investigación en sí comenzó bastante antes cuando todavía Sarkozy era presidente de Francia. La octogenaria, según se sabe sufría desde octubre de 2010, una “demencia mixta” y síntomas del mal de Alzheimer. Su “estado era física y mentalmente serio.” Existía y existe una sospecha fundada de que Sarkozy trató de aprovecharse de su estado y de los problemas mentales de la anciana para sacarle dinero con que financiar su campaña a la presidencia. Porque su padrino en la UMP (Unión del Pueblo Francés), Jacques Chirac, no estaba satisfecho con su candidatura y Sarkozy ansiaba llegar al trono del Palacio Eliseo, por cualquier medio. Y se lanzó a la financiación con la ayuda de otros personajes importantes.

En 2010 la dama declaró a la policía que tres años antes el administrador de la familia, Patrice de Maistre, le pidió 150.000 euros en efectivo para entregárselos al entonces tesorero de la campaña electoral de Sarkozy, M. Eric Woerth. Este habría sido el destinatario que recibió el dinero en metálico procedente de la multimillonaria.

Auque en noviembre pasado Thierry Herzog definitivamente excluyó una acusación particular contra la familia, la causa siguió su curso: I. Gillot, la abogado del mayordomo de los Bettencourt, Pascal Bonnefoy, explicó por los micrófonos de la emisora Europe 1 por qué no estaba sorprendido de la acusación contra Nicolas Sarkozy. "Me escandaliza que se olvide que un expresidentes sea el centro de este caso y desde el principio dije que no me extrañó que hubiera una investigación judicial. Liliane Bettencourt, Patrice de Maistre y los íntimos de la dama fueron informados en su momento por el propio fiscal del progreso de la investigación. “Y luego, por supuesto, la grave sospecha de financiación ilegal de Sarkozy su campaña electoral de 2007, cobró certeza… ", explica la Gillot.

Pero la denuncia contra el entonces candidato no se basó en suposiciones sino en el testimonio de la antigua contable de Lilliane Bettencourt, Mme Claire Thibout, personaje clave en el caso. Esta afirmó haber entregado 50.000 Euros en efectivo a Patrice de Maistre que los pasó a Eric Woerth, acusado en febrero de 2012 por tráfico pasivo de influencias y albergar financiación ilegal de un partido político. Era tesorero de la campaña presidencial, encargado del presupuesto y Ministro del Trabajo en el gobierno de Nicolás Sarkozy.

Hubo dos entregas de 400.000 euros en efectivo a principios de 2007 de las cuentas suizas los Bettencourt, en que intervino como testaferro otro multimillonario sospechoso. Todo el personal de servicio de la casa Bettencourt coincidió al afirmar durante las declaraciones ante la fiscalía de Burdeos que vio en varias ocasiones al ex jefe de Estado visitando en su casa al matrimonio durante el periodo denunciado. A preguntas del ministerio fiscal los cuatro aseveraron que Sarkozy hizo por lo menos cuatro visitas y mantuvo prolongadas conversaciones con Liliane, añadiendo que fue a la casa para recoger varios sobres presuntamente con dinero. Aunque no tenían pruebas de esto último.

Sarkozy, en cambio, insistió que sólo había visitado a la anciana una vez, el 24 de febrero de 2007, y nunca pidió ni percibió nada de Lilliane porque su visita en esa sola ocasión tenía por objeto saludar a su marido André Bettencourt, amigo de su época de empresario y, ferviente partidario de “Nicolas Sarkozy un presidente del siglo XXI”. André murió el pasado mes de noviembre 2012.

En la comparecencia en el Palacio de Justicia de Burdeos, Sarkozy, bien arropado por sus asesores, lucía una cara muy pálida que parecía prolongarle la nariz, y se negó a contestar preguntas de los periodistas. Entre el público, estaba su esposa Carla Bruni, con quien se reunió tras una prolongada sesión de interrogatorio y careo. Se sabe que el careo con el mayordomo Pascual Bonnefoy y otras tres testigos, empleadas domésticas de Liliane Bettencourt, son importantes en la calificación fiscal de los hechos.

Así pues parece que del careo no salió nada en claro y había pasión en las declaraciones de los empleados de Lilliane así que los tres jueces decidieron abrir nuevas diligencias a cargo de la policía judicial en Suiza. Porque se da el caso de que entre 2007 y 2009 salieron de las cuentas suizas de Lilliane Bettencourt por lo menos cuatro millones de dólares. En esa época, la octogenaria sufría ya una demencia senil avanzada y el dinero manejado por sus testaferros pudo servir para financiar la campaña electoral de 2007 y el funcionamiento interno del partido de Sarkozy. Pero como no había nada probado, las sospechas no bastaban para procesar a Sarkozy.

Sr. Thierry Herzog, el abogado del ex Jefe de Estado, ha calificado la decisión como "inconsistente en la aplicación de la ley, e injusto además de incoherente en el plano jurídico"

"Voy a presentar un escrito ante la Sala de la Corte de Apelación de Burdeos para recurrir ante la decisión y pedir el sobreseimiento del caso, incluyendo la suspensión de inmediato de la investigación", exclamó.

Un punto de inflexión en el caso: esta acusación se produce después de cinco años de investigación que turbó la presidencia de Sarkozy, aunque no excluiría una posible vuelta de “Sarko” a la política.

Pero el juez Jean-Michel Gentil, que desde noviembre multiplicó las audiencias con el personal de la multimillonaria escuchó el testimonio de los que vieron a Nicolas Sarkozy en varias ocasiones en casa de Liliane Bettencourt.

Dieciséis personas han declarado ante el juez Gentil y sus dos colegas en dos años y medio, en este caso, que empezó de una denuncia presentada a finales de 2007 por Françoise Bettencourt Meyers, hija de Liliane, por abuso de debilidad contra su madre.

El expresidente francés, Nicolas Sarkozy, se ha librado sin embargo de una imputación definitiva en el caso Bettencourt. El edicto lo citó para dentro de mes y medio en calidad de “testigo asistido”. Un estatus propio de la legislación francesa y que está entre el de simple testigo e imputado.

El extesorero de la UMP, Eric Woerth, y el asesor financiero de Bettencourt, Patrice de Maistre, están considerados por la Justicia como los máximos presuntos responsables de las partes.

Los medios franceses, según se hallen de un lado o de otro del caso, han echado las campanas al vuelo para humillar a “Zarko” o han considerado que todo lo relativo al caso de Mme Bettencourt es ridículo. Pero aunque el hecho de ser “testigo asistido” deja la puerta abierta a una acusación posterior, aún falta mucho para que Sarkozy sea declarado culpable de corrupción como acaba de serlo su padrino (político) también expresidente de la República y alcalde de Paris, M.Jacques Chirac.

El juez Jean-Michel Gentil, recibió una carta en blanco con tres balas de pistola sin disparar lo que el comisario de policía consideró "claramente una amenaza de muerte". Esta amenaza simbólica -según el periódico Le Soir iría dirigida contra el UMP, el partido de Sarkozy, el poder judicial o el juez que encabeza el triunvirato que se ocupa del caso, y su familia. Naturalmente DIASPORA considera esto último una especulación periodística puesto que en la carta no había nada escrito y fue recibida por el juez en su bufete, según la dirección de la guía telefónica.

La información de esta amenaza calienta el clima que han producido por las reacciones virulentas cercanas al ex presidente protestando por la virtual absolución o la falta de cargos, el expresidente ha hecho por medio de la prensa una llamada a la moderación y "responsabilidad".

El padrino de Nicolas Sarkozy que no quería que este fuera el candidato del UMP resulta ahora que también ha sido condenado por corrupción

Jacques Chirac, de 79 años, se convirtió así en el primer ex jefe de Estado francés condenado por corrupción por la Justicia gala, por su relación con la creación de empleos ficticios en el Ayuntamiento de París con intereses partidistas cuando era alcalde. Y Le Parisien dice que probablemente no será el último (tiene in mente a Nicólas Sarkozy).

El expresidentes Chirac ausente de la vista oral por motivos de salud, se enfrentaba a una pena máxima de 10 años de cárcel, aunque la Fiscalía solicitó su absolución, ya que consideró que durante el juicio no se habían aportado pruebas de que Chirac tuviera conocimiento de los supuestos empleos ficticios.

Chirac fue el mentor de Sarkozy y quien le llevó de la mano a través de los caminos alambicados de la política francesa. Hoy están distanciados pero la sentencia firme en su contra no es ningún buen síntoma para el caso Sarkozy. Y la Espada de Damocles está en alto, ahora también sobre el actual presidente Hollande.

La declaración del hijo mayor de Gadaffi además de insultante son claras. El último capítulo sobre como Sarkozy vendió a su amigo Gadaffi no se han invetigado todavía

Las cosas se complicaron para Sarkozy cuando Gadaffi le patrocinó las elecciones, sus relaciones con el dictador libio se deterioraron hasta la muerte de este

Si se probaba después del affaire de la multimillonaria Bettencourt, que Mohamar Gaddafi había contribuido al financiamiento de su campaña, Sarkozy comprendió que estaría acabado. Al respecto el diario Le Soir hizo algunos comentarios interesantes en diciembre 2012. Dijo que el empresario franco-libanés Ziad Takieddine había confesado tener pruebas de la financiación del gobierno libio a la campaña presidencial de Nicolas Sarkozy en 2007. A fines de marzo 2013, la fiscalía de París abrió una investigación penal contra “X” por "corrupción pasiva", "tráfico de influencias", "falsificación", "uso indebido de los activos de la empresa", todo bajo el epígrafe "El dinero, la complicidad y ocultamiento de diversos crímenes”.

Ziad Takieddine declaró en enero de 2013, ante un magistrado, que un hijo de Gaddafi pagó a Nicolas Sarkozy más de 50 millones. Según el empresario franco-libanés, antes de ese abono hubo varias reuniones entre el secretario privado del dictador libio y Claude Guéant, ministro del Interior francés.

Tras esas acusaciones, la Fiscalía de París abrió una investigación preliminar que le llevó primero a una comparecencia ante los jueces instructores del ministro Claude Guéant y Ziad Takieddine. "Yo no mencioné específicamente la campaña presidencial de 2007, pero si que hubo una financiación general de los hombres de la alta política de Francia", declaró el empresario franco-libanés." Después de lo cual, al parecer, fue el ministro del interior del gobierno de Sarkozy, el que dio a Bachir Saleh información necesaria para las transferencias bancarias ", ha dicho el juez.

Sin embargo, el juez o los jueces designados no parecen investigar el contenido de una noticia publicada en la primavera de 2012 por la web Mediapart, es decir, una presunta opinión atribuida a un ex funcionario del régimen de Gaddafi. En este trabajo se informaba del apoyo financiero de Libia a la campaña presidencial de Nicolas Sarkozy en 2007 por un total de 50 millones de euros.

Lo que hace falta saber es si el periódico digital Mediapart miente o no respecto al tan manido financiamiento de Sarkozy

Un documento de los servicios secretos libios confirmando la financiación que data del 10 de diciembre de 2006, el responsable de esos servicios secretos, Moussa Koussa, autorizó al director del gabinete de Gadaffi, Bachir Saleh, a efectuar el pago. En el texto, Koussa se refería a reuniones preparatorias entre Brice Hortefeux, entonces secretario de Estado de Colectividades Territoriales, hombre próximo a Sarkozy y director de la campaña que le llevó a la presidencia francesa en 2007. En la reunión de Hortefeux y Takieddine se acordó “el cuanto y cómo".

Gadaffi amenazó a Sarkozy con descubrirlo cuando éste encabezó la rebelión y la ofensiva contra Libia. Poco antes del inicio de esa intervención internacional en Libia que acabó con el régimen y la vida de Gadaffi, el dictador libio amenazó a Sarkozy, impulsor de la ofensiva, con sacar a la luz documentos que probaban que había financiado su campaña en 2007. Sarkozy consideró esas acusaciones "grotescas". La muerte violenta de Gadaffi e impidieron acusar a Sarkozy, pero su hijo mayor lo hizo por él.

Antes de desaparecer el hijo mayor de Gadaffi atacó a Sarkozy y a Francia por su actitud ambivalente contra el mundo árabe

El hijo predilecto de Mohamar Gadaffi, Saif al Islam, torpedeó el último y escaso crédito de Nicolas Sarkozy y de Francia en la región. Atacó la política exterior de Francia en el mundo árabe.

"Fuimos nosotros quienes financiamos su campaña electoral francesa de 2007. Lo primero que debe hacer ese bufón Sarkozy es devolvernos el dinero", clamó el vástago del líder libio. El Elíseo lo desmintió de inmediato, pero un ejército de funcionarios se puso al instante a escudriñar en las cuentas de la campaña y las donaciones de origen ambiguo.

En una entrevista exclusiva concedida a Euronews, Saif al Islam se mostró amenazador. Interrogado sobre la actitud de Sarkozy durante el conflicto libio, insistió en que Sarkozy debía devolver el dinero a Libia y que sin su padre nunca hubiera sido presidente de Francia. Dijo que Sarkozy traicionó a su padre. “Estamos dispuestos a revelar detalles vergonzosos para él y los políticos de su país”. Y repitió varias veces el apelativo de bufón para Sarkozy.

En lugar de hacer oídos sordos, el Palacio del Elíseo lo negó todo a la agencia France Presse. Es algo que da una idea sobre el callejón sin salida en que se encuentran los portavoces de la política árabe de Francia, que en su día fue su orgullo.

El desmentido no ha impedido que una corriente de nerviosismo atraviese las mentes del grupo Sarkozy, cada vez más reducido, de fieles al ex-presidente. En primer lugar, porque la declaración de Saif al Islam ha llevado de nuevo a las webs francesas la fastuosa acogida que Nicolas Sarkozy, recién elegido en 2007, tributó Gadaffi en un París todo engalanado para la visita de estado del presidente libio.

En los últimos meses, Sarkozy había estado tratando de ocultar esos excesos pro-Gadaffi con otros excesos anti. Durante una semana, se convirtió en el más belicoso anti-Gadaffi, de los líderes occidentales, junto con los conservadores de Londres, y el único que dio reconocimiento diplomático pleno e inmediato a los rebeldes libios.

Otro elemento quizás adyacente de la declaración de Saif al Islam molesto para Sarkozy fue el empleo específico del término "bufón", que pegó fuerte en un sector de la opinión pública francesa. Porque basta con darse una vuelta por los barrios populares de Francia, la llamada “banlieu“, para darse cuenta de que entre sus habitantes está muy extendido el apelativo de "bufón" para calificar a Sarkozy. Es más, Saif al Islam, sin duda muy bien asesorado, utilizó una entonación y un volumen típico de la juventud francesa de la banlieu.

Un detalle más que preocupa al equipo de Sarkozy. Hace un tiempo, las aduanas francesas detuvieron en un aeropuerto de París al intermediario de contratos de armamento Ziad Takkiedine, procedía de Libia y se le encontraron millón y medio de euros en metálico. ¿Para que era esa cantidad de dinero?. Como ha estado ligado anteriormente con Sarkozy, sea por asociación de ideas o por documentos encontrados, su nombre aparece citado en papeles y periódicos sobre el atentado en Karachi en 2002 en el que murieron 11 ingenieros franceses. La declaración de Saif al Islam puso de nuevo a su persona sobre el tapete, y obliga a los colaboradores de Sarkozy a mirar con lupa todas y cada una de las aportaciones financieras a su campaña presidencial de 2007. De otro modo, un día u otro, puede que veamos a Sarkozy entre rejas.

En la muerte de Gadaffi parecen implicados los servicios de inteligencia franceses y presuntamente el que movió los hilos fue el propio Sarkozy

El presidente sirio, Bashar Asad, vendió a los servicios de Inteligencia franceses el número de teléfono vía satélite del dirigente libio Muamar Gadafi a cambio de que el Gobierno de Nicolas Sarkozy rebajara la presión política y militar sobre el régimen sirio por la represión de las protestas, según informa este lunes el diario británico 'Daily Telegraph'. Esa fue la forma como la “Sureté” francesa (Servicios de Inteligencia) consiguió localizar al exdictador.

Según un ex agente de Inteligencia en Trípoli, Rami El Obeidi, espías franceses que operaban en Sirte, ciudad natal de Gadaffi y su último refugio, consiguieron tender una trampa al dictador tras obtener su número de teléfono vía satélite del Gobierno sirio.

"A cambio de esta información, Asad obtuvo una promesa de un periodo de gracia por parte de los franceses y menor presión política sobre el régimen, que fue lo que ocurrió", ha explicado El Obeidi, exjefe de los servicios de Inteligencia exterior de los rebeldes que derrocaron a Gadaffi.

¿Fue Gadaffi asesinado por un agente francés?

Esta información se conoció cuando el que fuera primer ministro durante el Gobierno de transición en Libia, Mahmud Jibril, reveló en una entrevista con la televisión egipcia que un "agente" extranjero" infiltrado estuvo mezclado en la operación en la que murió Gadaffi, si bien no reveló la nacionalidad. Coinciden en esta versión las fuentes diplomáticas, los espías galos infiltrados en las filas rebeldes, bajo las órdenes de Nicolas Sarkozy, decididos a eliminar al dictador en cuanto las circunstancias lo permitieran.

También, el diario italiano 'Corriere della Sera', citando contactos diplomáticos occidentales en Trípoli, coincide en creer que el agente infiltrado era "con casi absoluta seguridad, francés". Las fuentes consultadas por el rotativo sugieren que el entonces presidente galo, Nicolas Sarkozy, quería a Gadafi muerto porque éste -como hemos dicho- le había amenazado con revelar detalles del dinero que le donó para su campaña en 2007.

Versiones contradictorias sobre la muerte de Gadafi

Según la versión oficial de la OTAN de los sucesos que llevaron al fin del dictador, un avión de reconocimiento británico localizó un gran convoy en que el ex dictador intentaba huir del país árabe a través de su ciudad natal, Sirte. Varios aviones de la Alianza Atlántica bombardearon a los que huían, sin saber que entre ellos iba Gadaffi. A continuación, unos milicianos peinaron la zona y encontraron al dirigente libio escondido en una tubería, y lo apresaron. Tras lo cual Gadaffi se sabe que murió a manos de sus captores mientras era trasladado hacia Misrata, en el oeste del país.

Al parecer agentes de la Inteligencia militar de Turquía y de Reino Unido que estaban en Sirte en esos días fueron informados de los planes de emboscada de antemano, aunque aseguraron no haber participado en ellos, según El Obeidi.

Según la versión de El Obeidi, fue Francia la que orquestó prácticamente toda la operación, dirigiendo a los milicianos libios al lugar para emboscar el convoy de Gadaffi. Asimismo, según el 'Telegraph', el ex espía asegura que Francia no parecía interesada en el trato que recibiría Gadaffi una vez capturado, aunque animó a los milicianos a apresarle con vida. La Sureté (Inteligencia) francesa, explica, comenzó a seguir el teléfono satélite Iridium de Gadafi cuando éste llamó a uno de sus fieles, Yusuf Shakir, y a Ahmed Jibril, un dirigente miliciano palestino, en Siria. Como consecuencia de ello, determinaron su localización y comenzaron a seguir sus movimientos.

En este punto, las informaciones se vuelven confusas. Un vídeo difundido en Internet muestra al ex mandatario ensangrentado, aunque sin heridas de consideración, casi incapaz de andar, cuando era trasladado hacia un vehículo, siendo golpeado por los captores. Entonces se escuchan disparos y la imagen se vuelve borrosa. Los rebeldes argumentaron que Gadafi falleció en un intercambio de disparos, y no ejecutado.

FUENTE: DIASPORAweb ESPECIAL PARA GLOBEDIA


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