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Si se cree, simplemente se puede

12/08/2012 01:57 2 Comentarios Lectura: ( palabras)

El triunfo de la selección mexicana de futbol no fue nada fácil ni producto de la casualidad. Se prepararon para ello, pero también tuvieron una fuerte motivación para hacerlo

Cuauhtémoc Mávita E./Periodista

A propósito de deporte y no de política, aunque el deporte es impactado duramente por la política desde los partidos, la sociedad y el gobierno. Este domingo, como millones de mexicanos, me levanté temprano para ver el juego de futbol entre la selección olímpica mexicana y la de Brasil. Sabía que los nacionales tenían asegurada la medalla de plata, pero quería ser testigo si tenían el espíritu para luchar por conquistar el oro. Fueron 93 minutos angustiantes, pero creyeron que podían hacerlo y finalmente lo lograron.

Por supuesto que no fue nada fácil ni producto de la casualidad. Se prepararon para ello, pero también tuvieron una fuerte motivación para hacerlo. Luis Fernando Tena, director técnico de la selección, aseguró que el mensaje para motivar a sus jugadores era hacerles ver la magnitud de lo que significaría un logro como el conseguido esa tarde dominical tras vencer 2-1 a Brasil en Wembley.

“Yo le decía a los jugadores que no había mayor gloria deportiva que escuchar el Himno Nacional con una medalla colgada al pecho. Se lo merecen, es un extraordinario grupo en lo humano, en lo futbolístico”, expresó el director técnico.

Los jugadores, como Tena, no ocultaron su emotividad tras obtener el triunfo. Creyeron en si mismos, y se lo transmitieron unos a otros jugando en equipo.

Para Peter Senge, en La Quinta Disciplina, el trabajo en equipo es esencial para obtener buenos resultados, ya que contribuye a crear áreas de oportunidad para el diálogo y la discusión, y como parte del mismo proceso colocar las experiencias de aprendizaje en equipo en su contexto adecuado, en tanto que el conflicto es encauzado de manera constructiva por el camino correcto. Esto es aplicable a todo tipo de organizaciones y no solamente a la selección de futbol, como en este caso.

Por su parte, David I. Shwartz en Pensar en Grande, la magia del éxito, subraya que si creemos que tendremos éxito es muy probable que esto suceda: “Éxito significa muchas cosas maravillosas positivas. Éxito significa prosperidad personal; un lugar atractivo, vacaciones, viajes, cosas nuevas, seguridad económica. Significa ganarse la admiración y lograr el liderazgo, ser visto con respeto por los demás en la vida social y los negocios. Éxito significa libertad, liberarse de preocupaciones, temores, frustraciones y fracasos. Éxito significa triunfar”.

Si un hombre se siente inferior, actúa de esa manera, y ningún disimulo o alarde hará que lo oculte por demasiado tiempo

Pero para avanzar en esa dirección se necesita creer y tener fe. No en vano el Libro de los Libros precisa que la fe mueve montañas. Pienso, pues, que los seleccionados creyeron y tuvieron fe, además de contar con la motivación de su director técnico. Sin embargo, esta debe ser perdurable, es decir, parte de un proyecto de vida; cuando no es así termina por debilitarse y esfumarse como una nube sin agua que es movida de un lugar a otro.

Ante esa realidad, se afirma que uno es lo que piensa que es. Se trata, pues, de un tercer factor que es soporte de la creencia y de la fe: la actitud. La persona que piensa que es inferior, sin pensar cuales pueden ser sus cualidades reales, es inferior. Si un hombre se siente inferior, actúa de esa manera, y ningún disimulo o alarde hará que oculte por demasiado tiempo este sentimiento básico. Así, si uno considera que como ser humano no es importante, simplemente no lo es porque carece de la capacidad para hacer que los demás crean lo contrario.

Cita Rhonda Byrne, en El Secreto, que los pensamientos son magnéticos y tienen una frecuencia, de tal manera que atraen algo semejante. Sí se piensa negativamente, eso es lo que se puede esperar que se atraiga, pero si los pensamientos son positivos entonces lo que se atraerá será precisamente en esa frecuencia.

Quiero creer que el triunfo de la selección mexicana fue producto de todo lo anterior y de muchas cosas más, pero hay algo que todos quisiéramos vivir: triunfar y sentir y ver una medalla de oro colgando en nuestro pecho, y esta no precisamente debe ser material como la insignia obtenida por nuestros futbolistas o las que han conquistado los deportistas mexicanos en Londres, sino de otro tan preciado pero intangible como lo es el hecho de habernos esforzado por hacer las cosas bien y salir adelante.


Sobre esta noticia

Autor:
Cuauhtemoc Mavita E. (70 noticias)
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Opinión
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Filibustero (12/08/2012)

buen artículo felicidades al a utor

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Roberto Díaz Ramírez (14/08/2012)

Es un triunfo de ellos, que se van a querer atribuir las televisoras y alguno que otro directivo del futbol... Bien por ese esfuerzo dedicado a un país en donde las buenas noticias son la excepción y no la regla...