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Sigue Dolores del Río vigente en el gusto popular por legado fílmico

10/04/2012 05:36 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

A 29 años de su muerte, Dolores del Río, una de las máximas exponentes de la Época de Oro del cine mexicano, y quien alcanzó fama mundial por películas como "María Candelaria", "Doña perfecta" y "Flor Silvestre", sigue vigente en el gusto del público gracias a la retransmisión de sus filmes. La primera actriz mexicana, quien murió el 11 de abril de 1983, fue motivo de inspiración para artistas como Joan Crawford, además de colecciones de moda como "Chic-as Dolores", de la firma mexicana Pink Magnolia, en su colección Otoño-Invierno. María de los Dolores Asúnsolo y López Negrete, su nombre real, nació el 3 de agosto de 1904 en Durango, en el seno de una familia acomodada, encabezada por su padre Jesús Leonardo Asúnsolo, prominente ganadero y gerente bancario, y su madre Antonia López Negrete, distinguida dama de sociedad. El curso de su vida fue tranquilo hasta que estalló la Revolución Mexicana, suceso que vino a alterar el destino de la familia, dada la condición socioeconómica de la misma, por lo que tuvo que disolverse para evitar la violenta persecución que se dio en aquellos años en contra de la gente de clase acomodada. El padre emigró a Estados Unidos, mientras que Dolores y su mamá se trasladaron a la Ciudad de México. Ya establecidas en la capital, Dolores estudió en el Colegio Francés de San Cosme. De facilidad para el estudio, desarrolló a la par una enorme afición al baile, siendo una gran admiradora de la bailarina rusa Anna Pavlova, convirtiéndose en discípula de la maestra Felipa López. A la edad de 15 años, durante un baile benéfico, conoció a quien sería su primer esposo, don Jaime Martínez del Río, prominente y culto caballero de sociedad, miembro de una de las familias más ricas del país. Con él contrajo matrimonio en 1921 en la Iglesia de la Inmaculada Concepción y la recepción fue en una de las propiedades de los Martínez del Río, el Rancho "La Hormiga", hoy la Residencia Oficial de Los Pinos. Dolores tomó de la familia Martínez del Río su apellido artístico. Ella y su esposo viajaron de luna de miel a Europa y a las islas de Hawaii y, al regreso se ocuparon de habitar el rancho algodonero de "Las Cruces". Fue descubierta por Edwin Carewe, famoso productor de películas en una "soirée", organizada por Adolfo Best Maugard en la casa de Salvador Novo. Carewe invitó al matrimonio Martínez del Río a viajar a Hollywood. Rompiendo con todos los cánones de la sociedad mexicana de aquel entonces, contraviniendo la oposición de la familia Martínez del Río y contando sólo con el apoyo de la madre de Dolores, la pareja emprendió el viaje, en tren, a Estados Unidos. Bajo la tutela de Carewe, la artista aprendió inglés y actuación, mientras que Jaime incursionó como guionista, sin resultado alguno. Sumergidos en el glamour y desengaño de Hollywood, la pareja afrontó serias dificultades, hasta que en 1925 Dolores consiguió su primer papel en el filme "Joanna", cuando apenas tenía 21 años. A pesar de que sus primeras películas en Hollywood no fueron un éxito, Carewe realizó una extensa campaña para promocionar su carrera, con el objetivo de convertirla en una versión femenina de Rodolfo Valentino. Su participación en la cinta "What price Glory?", en 1926, de Raoul Walsh, conseguió darle el anhelado reconocimiento. A la par de su debut, comenzó su fama al lado de figuras como Rodolfo Valentino, Lupe Vélez, Douglas Fairbanks, Marlene Dietrich, Ramón Novarro y Mary Pickford. Fue declarada ganadora del premio WAMPA’S (Western Association of Motion Picture Advertisers) por "Baby stars", en 1926, junto con Joan Crawford, Mary Astor, Janet Gaynor y otras. El filme "Resurrection" (1927) marcó el inicio de su exitosa carrera en Hollywood. En 1928 filmó "Ramona", para la cual grabó un tema musical con la RCA Víctor, y que le reportó ganancias por el resto de su vida. Pero justo en este momento de éxito, su esposo Jaime decidió emigrar a Berlín, donde se suicidó en 1929, mientras Dolores filmaba "Evangeline". En 1930 Carewe le propuso matrimonio, pero lo rechazó. Con el apoyo de la United Artists, Del Río logró librarse de la tutela de Carewe, quien pretendía dominar su vida privada. Ese mismo año conoció en una reunión, en el Castillo Hearst, al magnate de Hollywood, Cedric Gibbons, director artístico de la Metro-Goldwyn Mayer. Contrajo nupcias con él poco después y éste contribuyó a que Dolores se consolidara como estrella en la Meca del Cine. En un principio se rehusó a trabajar en el cine sonoro; los ejecutivos de Hollywood temían que su acento latino interfiriera con sus interpretaciones, pero después de grabar algunas canciones que se escuchaban antes de las proyecciones, decidió protagonizar "The bad one", en 1931. En 1932 apareció en "Ave del paraíso", de King Vidor, con la que escandalizó a los espectadores de la época al bañarse desnuda junto a Joel McCrea. Un año después participó en el musical "Volando a río", que respalda el lanzamiento de Fred Astaire y Ginger Rogers. El tránsito del cine mudo al sonoro no representó dificultad para la actriz, su desarrollo de "starlette" o aspirante a estrella a verdadera princesa de Hollywood vino a convertirla también en vanguardista en el mundo de la moda y favorita de los diseñadores de más renombre de aquel entonces. Sus posteriores años en Hollywood casi la encasillaron en comedias musicales, pues pese a no ser una gran bailarina y cantante, contaba con una gracia y fotogenia muy particular. Durante 1934 y 1935 el coreógrafo Busby Berkeley la lució en los filmes "Wonder bar" y "In caliente", respectivamente. En 1936 fue considerada "la segunda mujer más bella de Hollywood" (según la revista "Photoplay"), sólo superada por Greta Garbo. Pero la carrera de Dolores en Hollywood comenzó a experimentar un declive. Tras una serie de películas policiacas de escaso éxito filmadas con la Warner Bros., la mexicana fue declarada "veneno de taquilla", junto con otras estrellas como Marlene Dietrich, Joan Crawford y Katharine Hepburn. Hacia 1942, y luego de un proceso de desgaste de la relación, la artista se divorcia de Cedric Gibbons. Posteriormente se vinculó sentimentalmente con el actor Orson Welles, con quien aceptó participar en "Journey into fear" desempeñando sólo un pequeño papel. Tiempo después la relación no funcionó, culminando en divorcio y Dolores desencadenó un enorme escándalo; sin embargo, esto no afectó a la actriz, quien optó por emigrar a México. Dolores regresó a este país en 1942 y a su llegada le ofrecieron el papel protagónico del filme "Flor Silvestre", actuando al lado de Pedro Armendáriz, el cual se constituye en un clásico de la Época de Oro del cine mexicano, además de ser galardonado con el premio de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas. Posteriormente se filmó el que es considerado una de las obras maestras de Emilio Fernández, "María Candelaria", filme que también contribuyó a acrecentar el culto a Dolores como máxima diva del cine mexicano en 1943. Esta trayectoria iniciada en 1942 le redundó en una enorme popularidad y la cadena de éxitos se sucedió de manera continua y aun cuando el giro de 180 grados la colocó en condiciones muy diferentes a las de Hollywood, todavía seguía siendo considerada en la Unión Americana como primera figura del cine. Bajo la batuta del "Indio" Fernández, la cámara de Gabriel Figueroa, la producción de Mauricio Magdaleno y alternando con las grandes figuras, la imagen de Dolores adquirió alturas insospechadas como máxima actriz de la Época de Oro del cine mexicano, convirtiéndose en la imagen de México en el mundo entero. Pero la época dorada también conoció su declive y, sin duda, éste comenzó con la desaparición física de muchos actores de renombre de la etapa y la constante variación de los gustos del público, aunando a ello la práctica de obligar a la producción de películas con presupuesto bajo, sacrificando calidad en busca de ganancias. En 1959, Ismael Rodríguez logró reunirla en el filme "La Cucaracha" con su "rival", María Félix, en un momento considerado crepuscular en la Época de Oro del cine mexicano. En 1959 contrajo nupcias con Lew Ryley, productor teatral estadunidense y antiguo miembro del Hollywood Canteen. Fue llamada nuevamente a Hollywood en 1960 para amadrinar a Elvis Presley en "Estrella de fuego" y trabajar bajo la dirección de John Ford en el filme multiestelar "El ocaso de los Cheyenne". También participó en el filme ítalo-americano "More than a miracle" (1967), junto a Sophia Loren. Para ese entonces Dolores, consciente de su declive, participó en teatro en las obras "Anastasia" (1956), en Broadway; "El abanico de lady Windermere" (1958) y "Camino a Roma" (1959). En 1962, la afamada actriz perdió a su madre, pero a pesar de ello no suspendió la temporada de "Espectros" e incluso trabajó el mismo día, después del sepelio, afirmando que "el show debe continuar". La última película protagonizada por Dolores fue "Los hijos de Sánchez", en la que trabajó con Anthony Quinn y Lucía Méndez, entre otros; durante este tiempo se mantuvo como miembro honorario de la Asociación Nacional de Actores (ANDA), donde participó de manera activa en labores de beneficencia y apoyo a los actores. En 1983 comenzó a experimentar problemas de salud derivados de complicaciones hepáticas; fue trasladada a la ciudad de Newport Beach, California, donde murió el 11 de abril, a la edad de 79 años. En 2011 y durante el Festival Internacional de Cine de Guadalajara (FICG), Diana Bracho criticó el desarrollo actoral de Del Río, de quien dijo "era una pésima actriz".


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