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Sobre el valor de una amistad

07/05/2009 22:32 1 Comentarios Lectura: ( palabras)

A propósito de la cinta Nadie me quiere de Doris Dörrie

La escena no puede ser más evocadora: una disco gay, iluminada a medias, con foquitos de colores, espejos y parejas de hombres atractivos, abrazados, bebiendo alcohol. En un escenario un travesti con un gran chongo y flores blancas en el pelo, frente a un micrófono, mueve los labios mientras se escucha la voz de Billie Holliday interpretando ?Lover man where can you be??. Estamos en la ciudad alemana de Colonia, y son los años noventa. En otra escena posterior podremos ver al mismo travesti, ahora con cabellos largos y sueltos, unos lentes negros de pasta, transformado en una Nana Mouskouri. Se trata de dos escenas significativas de la película Nadie me quiere (keiner liebt mich, Alemania, 1994) de la estupenda directora Doris Dörrie. La amistad entre un personaje homosexual y uno heterosexual puede ser de gran interés para muchos espectadores. Lo que se impone entre Orfeo de Altamar y Fanny Fink es lo humano, que siempre termina siendo algo que no tiene mucho que ver con la preferencia sexual de los involucrados. Suena fácil invocar lo humano en una relación amistosa, sobretodo en una época donde la amistad es un evento que se da entre dos personas que se conocen (en el trabajo, en una fiesta, en la calle) y que no suele pasar de ser un simple encuentro que no implica mayor profundidad. Lo humano, supongo, debe estar en el hecho de que la persona que considero mi amigo (a) es alguien que verdaderamente me interesa más allá de compartir una tarde de chelas, una película cada mes, una fiesta ocasional, o cualquier circunstancia que implique establecer un lazo social con alguien más. Un amigo o amiga que sólo está para criticarte, para bajarte al novio en la primera oportunidad, o que simplemente no está, no es un verdadero amigo. Tampoco puede serlo el que abusa del afecto que puede existir; no es amigo el que en la primera oportunidad te obliga a hacer algo que no quieres, no puedes, o no debes hacer. La amistad, como cualquier relación humana, debe crecer con el tiempo y con la decisión de los que participan de la relación. La decisión para aceptar que en la amistad también hay límites, no existe aquello de lo ?incondicional?. Un verdadero amigo (a) sabe respetarse y respetarte. Dice el mito griego, que Orfeo bajó a los infiernos por su esposa Eurídice y que con su lira pudo encantar al rey del averno (Plutón) para rescatarla y traerla de nuevo a la región de los vivos. Que el Orfeo del mito rescate de la muerte a su amada esposa me parece importante para considerar lo que el Orfeo, de la cinta alemana, realiza con su amada amiga Fanny. Fanny Fink es una mujer que está por cumplir 30 años y no soporta el refrán que a cada rato escucha de las personas más cercanas: ?con 30 años, es más fácil que te caiga una bomba que un hombre?. Fanny no quiere una bomba, quiere un hombre con el cual compartir su vida y su tiempo; alguien a quién preguntarle cómo se siente hoy; alguien a quien indicarle que se ha olvidado de las llaves de la casa o comentar el clima del día. Fanny Fink quiere una pareja. La caracterización del personaje de Fanny es el de una persona obsesionada con la muerte. Toma cursos sobre cómo morir de forma efectiva y sin la intervención de algún salvador de último minuto. No hay amor, no hay vida. Fanny trabaja como agente aduanal en un aeropuerto, y tiene una madre que escribe novelas cuyas críticas nunca son favorables. Vemos a Fanny, en una primera escena de la película, grabando un video para anunciarse en un lugar de esos que prometen conseguirte una pareja acorde con tus necesidades. Fanny dice que se siente como una cerveza caduca, y de esa forma vive: encerrada, aislada, esperando con ansiedad el momento en que llegue el bebedor adecuado y se la tome. Orfeo trabaja como travesti en un bar gay, lee la suerte y cree que no es de este planeta y que algún día vendrán sus hermanos por él. Orfeo está enamorado de un conductor de televisión que en la primera oportunidad le pone el cuerno con su rubio asistente. Orfeo con el corazón destrozado, sin casa, y enfermo (nunca dice de qué) se encontrará con una Fanny que, también con una desilusión a cuestas, se convertirá en una verdadera amiga. Un verdadero amigo es el que puede permanecer en las buenas y en las malas. Un verdadero amigo no juzga sobre nuestros actos, intenta comprender y acepta que el otro además de ser un amigo es un ser humano que se puede equivocar. Un verdadero amigo no te dice ?ya te caíste?, se acerca y te ayuda, te da la mano para levantarte. Es realmente maravillosa la secuencia de imágenes donde Fanny cuida de Orfeo en lo que son los últimos momentos que ambos comparten. No sé qué tenga que ver esa idea de que un amigo gay no resulta un acosador del que cuidarse para la amiga heterosexual, lo que es definitivo es el grado de intimidad que los personajes tienen y que va hasta el hecho de bañarse y dormir juntos. Orfeo se despide de Fanny con un sabio consejo: tu pasado es como una calavera que está detrás de ti, mientras que tu futuro es otra calavera que viene delante, ambas buscan que te detengas a conversar con ellas, pero si lo haces corres el riesgo de perderte del presente. Fanny crece emocionalmente con la partida de su amigo. Fanny deja de ser la joven tímida y ansiosa por la llegada de alguien a quien amar. En la última secuencia de la cinta se permite invitar a sus vecinos a tomar un café a su departamento, y de paso dejar entrar al único personaje que mostraba un verdadero interés en ella. Fanny arroja por la ventana el ataúd que había construido para su curso sobre la muerte. La vida cede espacio al imaginario donde el dolor y la muerte eran los compañeros del personaje. Fanny regresa del infierno y puede vivir y amar. Es definitivo que la frase ?nadie me quiere? está relacionada con el discurso de una víctima. Nadie puede querer a alguien que no se quiere, es definitivo. Fanny se topaba con cabrones que la usaban y luego la dejaban. No era que nadie la quisiera, el hecho era que buscaba precisamente aquellos que no podían quererla. Cuando Fanny descubre que puede amar a otra persona, todo cambia. El verdadero amor se muestra como un sentimiento desinteresado donde lo que prevalece es lo humano de la relación. El respeto al otro es importante, no se trata de buscar relacionarse con alguien que busque cambiar de alguna forma. Las personas no cambian si no hay un análisis profundo de sus acciones. Fanny se enamora de Lothar y se entrega con tal facilidad a su sentimiento que no repara en que él es un tipo que se acuesta con todo mundo para sentirse mejor consigo mismo. No puede ser un buen compañero alguien que no ha dejado de ser un adolescente mental, que confunde sexo con afecto. La prueba contundente de madurez tiene que ver con respetar los límites del otro. Tiene que ver con respetar los propios límites. Doris Dörrie consigue con Nadie me quiere una metáfora maravillosa sobre la posibilidad de crecer en el amor y la amistad.

El verdadero amor se muestra como un sentimiento desinteresado donde lo que prevalece es lo humano de la relación


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Laertes (3 noticias)
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eumari (19/10/2010)

es muy importante tener amistad en nuestro alrededor y a los q nos roden metance en la pagina amistad unia solo para nosotros y a