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Pudo Sor Juana Inés de la Cruz tener aptitudes para la pintura

11/11/2010 03:44 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Mucho se ha debatido en torno de una hipotética disposición de Sor Juana Inés de la Cruz para la pintura, como para la música y otras formas de arte y conocimiento, incluso se ha dicho, que la misma Sor Juana es autora de uno de los retratos que de ella se conocen, aunque ello no se ha podido comprobar. De acuerdo con el artículo “Silogismos de colores: Sor Juana Inés de Cruz”, la destreza lingüística, el sentido del ritmo y la inteligencia permitieron a la poetisa hacer visible el lenguaje y convertir su pensamiento en un lienzo de signos que se leen, se escuchan y se contemplan. Quizá, expone, Sor Juana no ejerciera la pintura en el sentido literal, de ser así “no tendríamos por qué deplorarlo, pues hizo de la palabra una forma de representación plástica tan grandiosa como pueda verse en la más alta manifestación de la pintura”. Basta con “ver” el paisaje mental que brinda en su “Sueño”, uno de los poemas clave de la poesía escrita en lengua castellana. Creadora de una desbordante riqueza poética que la convirtió en "la décima musa" y en una de las más polémicas mujeres dentro de la literatura castellana, Sor Juana, nació en la Hacienda de San Miguel Nepantla, Estado de México, el 12 de noviembre de 1648, aunque hay quienes la ubican el mismo día pero de 1651. La poetisa mexicana, quien con entereza se declaró a favor de la cultura de la mujer y a través de su obra sostuvo el derecho a disentir, tenía tres años cuando fue con una de sus hermanas a la escuela con una profesora de primeras letras y a los ocho quiso ingresar a la Universidad de México y compuso el prólogo para una festividad. Tras la muerte de su abuelo en 1659, su madre Isabel Ramírez de Santillana, la llevó a la Ciudad de México, donde recibió del sacerdote Martín de Olivas sus primeras lecciones de latín, idioma que llegó a dominar con verdadera maestría. El 14 de agosto de 1667 ingresó como novicia a la orden de las Carmelitas Descalzas, de donde salió pocos meses después, debido a que no toleró el rigor que se le impuso. Su obra literaria comprende poesías líricas, dramáticas, alegóricas, sacras, festivas y populares. Además, escribió en verso y prosa; a beneficio de los pobres se deshizo de libros y múltiples instrumentos, hizo confesión general y redactó dos protestas que firmó con su sangre. Entre sus escritos destacan "Los empeños de una casa", "La segunda Celestina", la comedia mitológica "Amor es más laberinto", escrita con Juan de Guevara, así como los autos sacramentales "El Divino Narciso", "El cetro de José" y "San Hermenegildo". "Primero Sueño" es un extraordinario poema en forma decasílaba de 975 versos. En 1690, el obispo Manuel Fernández de Santa Cruz publica la "Carta atenagórica", a la que siguió "Respuesta a Sor Filotea" (1691), contestación a la Carta del obispo Fernández de Santa Cruz, una autobiografía y a la vez una brillante defensa del derecho a expresarse libremente. Consagrada al estudio, Sor Juana llegó a reunir más de cuatro mil libros, numerosos mapas e instrumentos musicales, pero sobre todo no dejó de suscitar y crearse envidias y problemas debido a su forma de pensar, escribir y actuar. De natural belleza y talento, la décima musa pronto cobró fama e ingresó a la corte como dama de honor de la virreina Leonor María Carreto, marquesa de Mancera, a quien dedicara algunos sonetos con el nombre de Laura. Aunque admirada y cortejada, Sor Juana decidió abrazar la vida monástica y dejó escrito que fue su deseo vivir sola, no tener ocupación alguna obligatoria que interviniera en la libertad de sus estudios, "ni el rumor de la comunidad que impidiese el sosegado silencio de mis libros". Sor Juana leía mucho y es de suponer que sus autores favoritos fueron los clásicos latinos y españoles como Virgilio, Horacio, Ovidio, Garcilaso de la Vega y Luis de Góngora y Argote. En 1669 tomó los hábitos en el convento de San Jerónimo, donde permaneció hasta el día de su muerte, el 17 de abril de 1695, víctima de la peste, contagiada al cuidar a sus hermanas enfermas durante una epidemia.

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