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Teatro reflexivo y con poca producción caracterizó cartelera del 2011

30/12/2011 03:43 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El quehacer teatral del 2011 se caracterizó por propuestas sobre textos profundos que exhortaron a la reflexión, con poca o nula escenografía y de elencos reducidos, en parte por falta de presupuesto, pero también como una tendencia de una visión contemporánea de compañías y grupos independientes. Arrancó el año con producciones como “Cucarachas”, escrita y dirigida por Rodolfo Guillén, que contó con las actuaciones de Isael Almanza y Fernando Sánchez. La anécdota gira en torno a una pareja que vive en una unidad habitacional, donde Bicho despierta con la noticia de que Gloria, su mujer, desapareció y se llevó el dinero. El montaje se escenificó en el Teatro La Capilla. “Dos mujeres & La otra”, de Javier Daulte, bajo la dirección de Natalia Traven, que se representó en el mismo recinto y narró la historia dos hermanas que llevan una relación enfermiza donde domina a la otra, además de hechos de celos y amor excesiva. La Compañía Nacional de Teatro, que dirige el maestro Luis de Tavira, presentó la obra “El día más violento”, de Bárbara Colio, bajo la dirección de Mauricio Jiménez, enfocada en la historia de Carmen y Aquiles Serdán, seguidores de Madero y del movimiento revolucionario, que estuvo en temporada en el Teatro Jiménez Rueda. Otra producción de la Compañía Nacional de Teatro fue “Lados: los del actor”, en el Foro de las Artes, del Centro Nacional de las Artes, concebida en los laboratorios de la propia compañía. Retoma la creación colectiva a través de un proyecto de composición on line, que permite volcar a la distancia, en un soporte audiovisual. “Las batallas en el desierto”, de José Emilio Pacheco, de la dramaturga Verónica Maldonado y dirección de Ghalí Martínez, relató la infancia de Carlos, un niño de clase media, quien en la Ciudad de México a finales de la década de los años 40, cuando Europa trata de apartarse de la sombra del nazismo y la II Guerra Mundial, la cual se presentó en el Foro Antonio López Mancera, del Centro Nacional de las Artes. En tanto que el Foro La Gruta, del Centro Cultural Helénico fue la sede de la obra “Volupta”, de Luis Santillán, bajo la dirección de Illiana Muñoz, que transportó al espectador al mundo del table dance, donde las bailarinas plasmaron sus emociones y sentimientos antes y después de un espectáculo. En La Gruta se escenificó la obra “Infieles”, del escritor chileno Marco Antonio de la Parra, bajo la dirección de Gerardo Trejoluna, que tocó la infidelidad más allá de la relación de pareja, tema que se vive como algo cotidiano. El matrimonio de Felipe y Daniela hace crisis por los sueños y ambiciones de él, un publicista inconforme con su profesión, su vida reencuentra a su amor de juventud para revivir su ilusión de ser poeta y sus ideales sociales. En el arte escénico dirigido al público infantil se presentó la puesta en escena “Cosas que se dicen”, de Angélica Rogel y José Luis Saldaña, con el tema de la vida de Alfonso, quien ha dejado las mentiras para la ficción en lugar de utilizarlas en la vida real, pues está consciente de las consecuencias que pueden acarrear. Obra que estuvo en temporada en el Teatro El Galeón del Centro Cultural del Bosque. En el Teatro Helénico del Centro Cultural Helénico estuvo en temporada la puesta en escena “¡Soldadera!”, del dramaturgo y director Miguel Sabido; se trata de un monólogo basado en los acontecimientos revolucionarios, que relata desde el punto de vista de una mujer indígena su paso por la Revolución. La Universidad Nacional Autónoma de México vio abarrotado durante toda la temporada el teatro Juan Ruiz de Alarcón con el montaje de “La Tempestad”, de William Shakespeare, protagonizada por Ignacio López Tarso. El Milagro tuvo un año de ensueño y se convirtió en una realidad como espacio para los nuevos dramaturgos, directores jóvenes y dar cabida al teatro de búsqueda o experimental. Sin embargo, el acontecimiento más relevante fue el estreno de “Los asesinos”, escrita y dirigida por David Olguín y escenografía e iluminación de Gabriel Pascal. El año cerró con broche de oro con la sexta Muestra de Artes Escénicas, auspiciada por la Coordinación de Teatros de la Ciudad de México, que acercó el teatro de calidad a gente de escasos recursos, con montajes como “Incendios”, considerada por críticos y público en general como una de las mejores puestas en escena de los últimos tiempos.


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