Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Greturviajes.com escriba una noticia?

El templo de Philae, una de las grandes joyas del Nilo

20/08/2011 09:10 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Philae

Philae

Situado en un islote sobre las aguas del Nilo, muy cerca del lago Nasser, se alza uno de los templos más hermosos de la cultura egipcia. Dedicado a la diosa de la fertilidad, su recinto abraza siglos de historia, leyenda y cultura, y hacen de la suya una visita obligatoria.

El templo de Philae, dedicado al culto de Isis y en menor medida de Osiris y Horus, es la última prueba de la existencia de una isla con el mismo nombre, que durante varios siglos sirvió como muestrario de diversos monumentos correspondientes a otras tantas generaciones, periodos e incluso religiones. Se encontraba en el Nilo, a once kilómetros de la ciudad de Asuán, por lo que cuando se construyó la gran presa de la ciudad, entre 1899 y 1902, quedó totalmente sumergida. Fue gracias a la ayuda de la Unesco que cada una de las construcciones fue desmontada y transportada piedra por piedra hasta el islote de Agilkia, que pese a colindar con el lago Nasser, se halla lejos de posibles complicaciones con las aguas del río. Desde entonces, el templo de Philae forma parte del Museo al Aire Libre de Nubia y Asuán, declarado Patrimonio de la Humanidad en 1979 y rebautizado como Monumentos de Nubia de Abú Simbel a Filé.

¿Qué ofrece Philae?

Una definición más correcta del emplazamiento debería sustituir la palabra templo por sistema templario puesto que Philae alberga una serie de construcciones bien diversas en función de los periodos en que fueron erigidas. Se tiene constancia de la existencia de edificaciones desde los tiempos del faraón Keops (correspondientes a la cuarta dinastía), cuando se veneraba al dios Khnom, hasta de Nectanebo I (la dinastía XXX); pero es en la época ptolemaica cuando realmente se empiezan a construir los templos que aún ahora se conservan, siendo naturalmente el de Isis el que se hace con todo el protagonismo. Construido durante el reinado de Ptolomeo II (283 y 246 a.C.) y los dos siglos siguientes, se trata del templo más grande y de mayor importancia, situado en una posición de honor ante la que el resto de edificios (como los templos de Arensnufis o Imhotep) parece rendirle homenaje. La decoración de todos ellos sigue una línea armoniosa al regirse por los mismos principios y normas de gran rigidez, y en conjunto se aprecia fácilmente su vinculación con el resto de monumentos situados a orillas del río.

Un vistazo algo más completo a Philae, permite apreciar una sucesión de columnas que pertenecían al dromos (pasillo de acceso a la cámara mortuoria del faraón) y que dan paso a la imponente puerta de Ptolomeo, llamada así por la figura del mismo que la gobierna. Y ya en el interior del recinto, el vestíbulo de Nectanebo I, la capilla del dios nubio Mandulis, el patio con el mammisi, y el resto de templos además del de Isis, entre los que destaca el de la diosa Hathor (reconocible por sus decoraciones festivas). Además, en la isla se encuentra el Pabellón de Trajano, que construyeron los romanos para rendir culto a los dioses egipcios cuando se apoderaron con el lugar, restos de la biblioteca del templo, y la Estancia Meroítica, con grabados propios de la época.

Historia y mito: la diosa Isis y el culto a su figura

No se puede hablar de un monumento religioso egipcio sin acudir a las apasionantes mitologías que justifican su existencia. En este caso, la protagonista de la función es Isis, diosa de la fertilidad, nacida de la unión del dios del cielo y la de la tierra (Nut y Geb respectivamente) y hermana de Osiris, Nephtis y Seth; los primeros tres representaban el bien en la Tierra, mientras que el último era abanderado del mal. La historia nos dice que Seth, ávido de poder, asesinó a Osiris para poder reinar sobre Egipto, y que Isis se llevó el inerte cuerpo de su hermano al templo de Abidos para resucitarlo. Ahí mantuvieron una relación incestuosa que culminó en el nacimiento de Horus, y que forzó a la primera a refugiarse en la isla de Philae para cuidar de su retoño. Más adelante, Horus desafiaría y vencería a su malvado tío en Edfu, y después se casaría la diosa Hathor que también es venerada en la isla.

Vista del templo de Philae
Más sobre

Vista del templo de Philae

Obviamente, esta leyenda dota al lugar de gran importancia histórica: el culto a Isis en el lugar empezó desde la llegada de Nectanebo I, y durante las siguientes generaciones se siguieron construyendo templos en la isla incluso cuando hicieron acto de presencia emperadores romanos como Augusto, Tiberio o Trajano, cuyos cartuchos (elipsis formada por una cuerda anudada con jeroglíficos en su interior) aún se conservan. Curiosamente, cuando el emperador Justiniano ordenó la destrucción de todos los templos paganos de la isla, en el año 535 d.C., el de Isis fue reconvertido a iglesia, y se destinó a la adoración de San Esteban hasta que en el siglo XII, el islam se reconoció como religión mayoritaria en Egipto. Aún pueden apreciarse motivos cristianos en su altar.

Desde el siglo XIX, el templo de Philae se ha convertido en una de las visitas más recurrentes de las compañías de turismo encargadas de organizar cruceros por el Nilo y/o el Nasser.

Philae turista: cómo visitarlo

De un tiempo a esta parte, hablar de horarios de visita en Egipto no tiene demasiado sentido, puesto que la inmensa mayoría de viajes de turismo se organizan mediante cruceros con todas las guías preestablecidas. De todos modos, desde Asuán se puede tomar un taxi hasta el pequeño embarcadero del que salen los barcos hacia el islote de Agilkia. Abre de 07:00 a 17:00 (17:30 en verano) y el trayecto dura unos cinco minutos. También se puede acceder al templo a partir de la tarde, puesto que cada día se organizan tres espectáculos de luz y sonido (arrancando a las 18:30 en invierno, a las 19:00 en verano) francamente recomendables. Conviene pactar todo de antemano con los taxistas y el embarcadero, de manera que por un determinado precio (muy bajo: unos 4 Euros para el taxi y 6 Euros para el barco) dejen, esperen, y acompañen de regreso. Se trata de uno de los parajes más bellos de todo Egipto, por lo que la visita se antoja obligatoria.

Un par de curiosidades más

Como se ha apuntado con anterioridad, la isla original de Philae desapareció bajo el agua tras la construcción de la presa de Asuán. Pero antes de eso, el templo quedaba igualmente sumergido durante los meses de inundación del Nilo. Como consecuencia de ello, en la mayoría de columnas que hoy se han reconstruido en su nuevo emplazamiento aún se conservan marcas de hasta dónde llegaba el agua.

Por otro lado, el templo de Philae es también el lugar en que se encuentra la última inscripción jeroglífica de las que, hasta ahora, se tiene constancia. Se grabí en los muros de la puerta del emperador Adriano, el 24 de agosto de 394.


Sobre esta noticia

Autor:
Greturviajes.com (860 noticias)
Visitas:
7646
Licencia:
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Etiquetas
Lugares
Empresas

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.