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Tercera llamada, México en busca de la paz perdida

29/11/2010 14:31 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Sin distingo de clases sociales, posición económica o posturas políticas, a lo largo de los últimos cuatro años y más de treinta mil muertos, un clima de inseguridad, violencia e impunidad que raya en el hartazgo social, ha sido la constante del México actual

Por Roberto Díaz Ramírez

Sin distingo de clases sociales, posición económica o posturas políticas, a lo largo de los últimos cuatro años y más de treinta mil muertos, un clima de inseguridad, violencia e impunidad que raya en el hartazgo social, ha sido la constante del México actual, sin que hasta el momento se avizore una luz al final de este túnel de la muerte en que se ha convertido el sexenio de Felipe Calderón, al menos no en el futuro inmediato.

El 14 de noviembre, en Ciudad Victoria, Tamaulipas, perdió la vida el empresario maderero Alejo Garza Tamez, de setenta y siete años, defendiendo su propiedad ante los embates del crimen organizado que asola esa región, homicidio que sirve como ejemplo de que la situación está al rojo vivo, mientras el presidente Felipe Calderón exhibe su optimismo falaz ante los medios de comunicación.

Sí, pese al asesinato a mansalva del que fue víctima Alejo Garza, el optimismo de Calderón se desborda cuando afirma que en México se vive en democracia, pues “a pesar de sus problemas, tiene una libertad de prensa y de expresión, por ejemplo, que nunca se había visto”, adujo el Ejecutivo, el 24 de noviembre, a sabiendas de lo que dice está a años luz de la realidad.

La muerte de Alejo Garza Tamez, el empresario tamaulipeco que no se arrugó ante las amenazas del narco y le presentó batalla a un comando de 30 sicarios armados ante los dientes, matando a cuatro criminales e hiriendo a otros dos, cuando éstos se apersonaron para expulsarlo de su rancho, es la trágica evidencia de que México anda de cabeza, al ser letra muerta el clima de libertad que presume Calderón.

A cien años de iniciada la gesta revolucionaria que buscaba darle libertad y democracia al pueblo mexicano, vemos que lejos de eliminar el yugo de la pobreza, ésta se acrecienta día tras día, al tiempo que nuevos yugos se acumulan, mientras la clase política, que se presume está para generar las condiciones que privilegien el progreso nacional, sólo vive del presupuesto, haciendo todo lo contrario de su deber ser.

México extraña la paz que perdió

La realidad del México contemporáneo es una: La justicia y la democracia, características de la Nación que soñaron y por la que dieron la vida Francisco I. Madero y Emiliano Zapata, hoy simple y llanamente no existe, salvo en el fatuo discurso político, ese que de dientes para afuera, solamente sirve para que los funcionarios públicos en turno se den baños de pureza.

El escritor Enrique Krauze, en el marco de la entrega del Premio Nacional de Ciencias y Artes 2010, dijo el pasado miércoles 24 de noviembre que no, que antes que democracia lo que ha prevalecido desde hace dos siglos es una “intolerancia que comenzó por ser religiosa y clerical, luego fue jacobina, reaccionaria y revolucionaria, y hoy es ideológica, hija del fanatismo doctrinal o meramente cínica, defensa sin cortapisa de los intereses creados, privados y públicos”, contra la que se impone una tercera llamada que saque a México del marasmo en que está, alimentado por la discordia política.

Desde hace cuatro décadas, recordó Krauze, México no tiene paz. Y reclamó con justa razón: “México extraña la paz que perdió. No importa que las violencias del ayer revolucionario hayan sido mucho más generalizadas y mayores que las de ahora. No importa que la violencia no sea como en Colombia, guerrillera o paramilitar. La paz civil, es decir, la seguridad de las vidas y los bienes en todo el territorio, debe recobrarse”.

Y no le sobra razón. La memoria de Alejo Garza, clama por esa paz inexistente que, en ausencia, lo llevó a la tumba en defensa de su vida y de sus propiedades, cuando el “Estado Fallido”, administrado por Calderón, pero también por el gobernador de Tamaulipas, Eugenio Hernández y demás funcionarios menores, le falló y gacho, gracias a que los políticos de un reino llamado Calderonia, no pueden ponerse de acuerdo.


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Roberto Díaz Ramírez (122 noticias)
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