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Los Trastornos de la Conducta Alimentaria en México

13/05/2013 10:57 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La obsesión por un cuerpo perfecto, la baja autoestima y los cánones estéticos de moda predisponen al aumento de entre un 25 y un 30 por ciento de las demandas en centros hospitalarios por trastornos alimentarios

Los Trastornos de la Conducta Alimentaria en México

Lic. Mario Fausto Gómez Lamont

Terapeuta Familiar Sistémico UNAM FES Iztacala

Asociación Mexicana de Resiliencia Salud y Educación

Asociación Mexicana de Alternativas en Psicología

www.resilienciamx.com

resilienciamx@hotmail.com

Un gran número de personas refieren presentar cambios en sus formas alimentarias generalmente asociados con una disminución o incremento del apetito. Sin embargo, los trastornos de alimentación no sólo se centran en estas alteraciones que en ocasiones pueden ser secundarias a la problemática real que se encuentra incertada en el ambiente familiar. En esta categoría encontramos a la anorexia nervosa, la bulimia nervosa y los trastornos de la alimentación no especificados.

Los estudios epidemiológicos que han analizado un número importante de individuos se han generado principalmente en los Estados Unidos de Norteamérica y en Europa. La prevalencia de la anorexia nerviosa y bulimia nerviosa oscila entre el 0.2% y el 0.5% (Hisu, 1996). La incidencia anual de la bulimia nerviosa varía de 14.1/100, 000 en mujeres de 10 a 24 años de edad (Pasberg & Wang, 1994) a 43/100, 000 en mujeres entre los 16 a los 24 años de edad (Cullberg & Engström-Lindberg, 1988). Un estudio sobre la edad de inicio del padecimiento reportó que ha ido en descenso de acuerdo al año de nacimiento en las generaciones jóvenes (Favaro, Caregaro, Tenconi, Bosello, & Santonastaso, 2009). En México todavía hace falta realizar estudios epidemiológicos. Sin embargo existen varios reportes que hablan de la presencia de conductas alimentarias de riesgo. Tal es el caso de un estudio que incluyó a 9, 755 adolescentes entre los doce y los diecinueve años de edad, de los cuales el 0.9% de los varones y el 2.8% de las mujeres, presentaron tres o más indicadores clínicos que los asocia a formar parte de la población de alto riesgo para el desarrollo de trastornos alimentarios (Unikel, et al., 2000). En diversas investigaciones afirman que existen conductas alimentarias de riesgo en poblaciones jóvenes urbanas principalmente en estudiantes de preparatoria y chicas universitarias, además de que la presión social y la insatisfacción corporal pueden ser factores riesgo para el desarrollo de un trastorno de la conducta alimentaria

La psicoterapia es una herramienta fundamental en el manejo de la anorexia y la bulimia nervosa

Para este tipo de padecimientos es necesario una intervencion multidiscilinaria haciendo énfasis en la psicoterapéutica. La psicoterapia es una herramienta fundamental en el manejo de la anorexia y la bulimia nervosa. Es necesario, de cualquier forma, tener en cuenta que de no existir un proceso de rehabilitación nutricia concomitante, seguramente los resultados serán, en el mejor de los casos modestos (Frank, et al., 2001; Herzog, et al., 1996).

Minuchin y sus colaboradores (Minuchin, Baker, & Rosman, 1975; Minuchin, et al., 1978), proponen la terapia familiar estructural para el tratamiento de la anorexia nervosa. El objetivo de esta dinámica es modificar la estructura familiar disfuncional que organiza las transacciones de sus miembros y que se manifiesta en familias aglutinadas, sobreprotectoras, rígidas, evasoras de conflicto y que involucran al hijo en los problemas parentales. De esta forma, el enfoque se dirige a trabajar en la autonomía de los sistemas intrafamiliares, a fin de permitir el desarrollo de cada uno de los integrantes.

Es necesario asesorar a la familia y tratar la disfunción familiar que frecuentemente se presenta en estos casos (Halmi, 1992; Selvini-Palazzoli, et al., 1988).

En complemento a lo anterior la información sobre el trastorno y sus síntomas ayuda a la familia a reconocer los ámbitos en los que las conductas nocivas, intrusivas y permisivas pueden estar siendo “aliados” del malestar, por lo que es recomendable iniciar siempre sesiones psicoeducativas donde se les proporcione la información adecuada así como la aclaración de todas las dudas necesarias en cuanto a este trastorno.

La presión social y la insatisfacción corporal pueden ser factores riesgo para el desarrollo de un trastorno de la conducta alimentaria

Si quieres sabr más, escribenos a resilienciamx@hotmail.com


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Amerse A.c. (34 noticias)
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