
Un tribunal respaldado por Naciones Unidas condenó el jueves por crímenes de guerra al ex presidente liberiano Charles Taylor, el primer jefe de Estado que ser hallado culpable por una corte internacional desde los juicios de Nüremberg contra los nazis.
Taylor, de 64 años, fue acusado de 11 cargos de asesinato, violación, reclutamiento de niños como soldados y esclavitud sexual durante las guerras entrelazadas en Liberia y Sierra Leona en las que murieron más de 50.000 personas.
Taylor, el primer líder africano en ser juzgado por crímenes de guerra, fue acusado de dirigir el Frente Unido Revolucionario (FUR) en una campaña de terror que saquear las minas de diamantes de Sierra Leona con ánimo de lucro y de comercio de armas.
"El acusado es penalmente responsable (...) de ayudar y alentar los cargos en los 11 puntos que conforman la acusación", dijo el juez que preside el tribunal, Richard Lussick, al leer el veredicto.
Taylor fue hallado culpable de proporcionar armas, alimentos, suministros médicos, combustible y equipos a las fuerzas que cometieron atrocidades en Sierra Leona, pero no de haber ordenado o planificado los crímenes.
"El tribunal dictamina que el acusado no puede ser hallado responsable de ordenar los crímenes. El tribunal, habiéndole hallado culpable de ayudar y alentar, no halló que el acusado instigara también estos crímenes", indicó el juez.
El ex presidente, ataviado con un traje azul oscuro y una corbata de color castaño, parecía tranquilo y cabizbajo mientras escuchaba la sentencia.
La letanía de crímenes horribles incluyó violaciones y esclavitud, decapitaciones y destripamientos, amputaciones y otras muchas mutilaciones llevados a cabo por niños soldados que se sabe que iban drogados.
Y a cambio de proporcionar armas y municiones para el conflicto, el juez relató cómo Taylor recibió "diamantes de sangre" de Sierra Leona, entre ellos un diamante de 45 quilates y dos de 25.
"La condena de Taylor envía un mensaje poderoso de que quienes están en los puestos más altos pueden responder por delitos graves", dijo en un comunicado Elise Keppler, asesor de Human Rights Watch.
"Desde Nüremberg, ningún tribunal internacional o de guerra ha emitido un juicio contra un jefe de Estado actual. Esta es una victoria para las víctimas de Sierra Leona, y para todos aquellos que buscan justicia cuando se cometen los peores abuso", añadió.
El acusado negó los cargos, insistiendo en que intentó llevar la paz a la región y argumentando que su juicio formaba parte de una conspiración política de países occidentales.
Pero el magistrado dijo que "el acusado promovía públicamente la paz al tiempo que en privado daba armas al FUR", añadiendo que "hubo un flujo constante de diamantes de Sierra Leona al acusado, a menudo a cambio de armas y municiones".
Autor: Grupocronicasrevista (937 noticias)
Fuente: grupocronicasrevista.com
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