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Tuvo Leni Reifenstahl una vida intensa que fue del ballet al cine

21/08/2012 03:50 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Fue bailarina, fotógrafa, cineasta, pero sobre todo una mujer que no le temió al paso del tiempo, porque sólo así se explica que Leni Reifenstahl aprendiera submarinismo a los 72 años, a los 90 aún se tirara de paracaídas y a los 97 realizara la película ”Impresiones bajo el agua”, la cual presentó a los 101 años. De acuerdo con la biografía que difunde un portal especializado en cine y educación de la Universidad de Huelva, en España, (www.uhu.es), Leni fue una genial documentalista que se volvió polémica y controvertida cuando se le asoció con el nazismo y específicamente con Adolfo Hitler. Ella, en cambio, se calificaba como una mujer que “siempre anduve a la búsqueda de lo insólito, de lo maravilloso y de los misterios de la vida”. Riefenstahl nació en Berlín el 22 de agosto de 1902 y comenzó su carrera artística como bailarina clásica, aprendiendo danza en la escuela de danza y ballet Grimm-Reiter, pero una lesión en la rodilla la hizo retirarse. Una visita al doctor la llevó a ver el poster de una película que la impactó tanto que la hizo decidirse por la actuación. En 1924 tras ver la película sobre los Alpes dolomitas, contactó al Dr. Arnold Fank, con quien protagonizó varias películas, entre ellas “El monte sagrado” y aprendió el manejo de la cámara. Con la película “El acorazado Potemkin” del director cinematográfico Eisenstein, Riefenstahl decidió dedicar su vida al cine, interactuando al arriesgar su vida en la grabación de escenas difíciles, con lo cual logró una reputación como actriz, que la llevó cerca de Hollywood. Para 1932, cuentan sus biógrafos, dirigió su primera película, titulada “La luz azul”, tras ser premiada en la Mostra Venecia, con ello fue reconocida a nivel internacional. Un año después su carrera cobra un giro cuando Riefenstahl es presentada a Adolfo Hitler, cuyo impacto fue de ida y vuelta. Aceptó la dirección de dos documentales sobre el congreso del partido, “La victoria de la fe” en 1933 y “El triunfo de la voluntad” en 1936, que obtuvo el Premio Nacional de Cinematografía, la Medalla de oro en la Bienal de Venecia y en la Exposición Universal de París en 1937. Con ello Riefenstahl se convirtió en la cineasta número uno del nuevo régimen, como resultado se ganó las críticas de algunos generales y para callar los rumores filmó un corto sobre la Wermacht. Con “Olimpia”, el rodaje sobre los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936, no solamente obtuvo el gran reconocimiento del gobierno y pueblo nazi, además fue premiada con un León de Oro en el Festival de Venecia. La película se estrenó el día del cumpleaños de Hitler en sesión privada, en dos partes “Fiesta de los pueblos” y “Fiesta de la belleza”. Riefenstahl continuó su carrera con el rodaje “Tierra Baja”, para la cual, construyó en Alemania, una aldea al estilo español, que debido a los constantes bombardeos sobre Berlín se trasladó a Kitzbühel Austria, donde siguió con la filmación. Posteriormente viajó por África, donde quedó impresionada por unas fotografías de los atléticos cuerpos de la tribu “Los Nuba”, y se obsesionó con filmarlos, a pesar de los peligros y los consejos en contra, partió al sur de Sudán en 1962. Se integró en las costumbres de la tribu y aprendió su lengua, a lado de su colaborador Horst Kettner, en 1968 se adentró a territorios desconocidos y filmó a tribus que nunca habían tenido contacto con el mundo de occidente. Sus biografías destacan que las fotografías y filmaciones dieron la vuelta al mundo y sirvió a sus críticos para indicar sus evocaciones de la ideología nazi, en la última etapa de su vida profesional, prefirió eliminar de sus creaciones el cuerpo humano. A mediados de los años 70, Riefenstahl comenzó a fotografiar arrecifes de coral, tema que incluso le permitió filmar una última película a sus 97 años, que presentó en el año 2000 en celebración de su centenario de vida. Riefenstahl falleció a los 101 años, en Baviera, en el sureste de Alemania, el 8 de septiembre del 2003, a consecuencia del cáncer que padecía.


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