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Una vez más para tránsito

13/11/2009 16:00 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Si la dirección de tránsito, en lugar de ?emparejarse?, infraccionara fuertemente a quienes circulan a exceso de velocidad; o que cambian intempestivamente de carril, o que no guardan la distancia con el vehículo que circula enfrente, seguramente el tránsito sería más cordial

Lic. Francisco Sunderland Álvarez

Ya van varias ocasiones en que comento esta anécdota de que, el Lic. Adolfo López Mateos, ya para salir de la casa oficial de “Los Pinos”, para entregar el cargo de Presidente de la República al Lic. Gustavo Díaz Ordaz, llamó a su presencia a los motociclistas de la Dirección de Tránsito que habían estado comisionados con él durante los seis años de su mandato.

Ese día, ya para salir a la Cámara de Diputados ubicada en las calles de Donceles, del centro de la Capital de la República y acompañado por el Gral. Daniel Gutiérrez Santos, Director de Policía y Tránsito del D. F., les dijo que, en gratitud tangible por sus esforzados servicios durante su gestión, en ese momento aún estaban a tiempo de pedirle lo que desearan para que él pudiera concedérselos, pues en un par de horas más sería imposible.

Ya con la autorización del Gral. Gutiérrez, uno de los motociclistas le pidió, a nombre de todos, que se sirviera girar sus instrucciones para que les aumentaran un par de grados a efecto de tener un mejor ingreso que beneficiara a sus familias.

Se dice que el Presidente, al escuchar esto, soltó una sonora carcajada y les dijo, palabras más, palabras menos: “Por favor, muchachos, pídanme otra cosa, porque todos sabemos que ustedes se emparejan en la calle.”

Pues bien, la principal de las responsabilidades de la Administración Pública es la de cuidar y proteger a su población, teniendo entre los muchos aspectos que abarca este cuidado y protección, el relativo a la vida de las personas o de cualquier otro ser, dentro de los que es imposible dejar al margen los relacionados con los accidentes en que participan vehículos automotores.

Sabemos que cuando algún vehículo lesiona a alguna persona, o le causa la muerte, o causa simples daños materiales en otros bienes, estos accidentes obedecen, normalmente, a que las personas no ponen el cuidado y la atención debidas en lo que están haciendo, incluyendo también, una enorme falta de consideración y respeto hacia los demás.

Las personas, conduciendo vehículos o caminando por la vía pública, sea banqueta o cruzando una calle, traen muchas cosas en la mente, en particular las que preocupan y que distraen, dando así lugar a que, la mayoría de las veces, se ocasionen accidentes.

En el caso de quienes manejan vehículos, deben considerar la tensión por manejo con cansancio extremo; el exceso de velocidad; la desesperación por ir tras de aquellas personas que van “domingueando” o por el carril de alta velocidad a paso de cortejo fúnebre; voltear a ver algo que no sea el camino por el que se conduce; querer meterse “a la brava” en el lugar de otro vehículo; sortear a quienes estacionan su vehículo en segunda fila o en lugar prohibido, circular zigzaguando; etc.

Las responsabilidades de la Administración Pública es la de cuidar y proteger a su población

Para el caso de los peatones, a veces se bajan sin cuidado de la banqueta para rebasar a otras personas que van caminando sin prisa; o que cruzan la calle sin el cuidado debido; o jóvenes retozando y empujándose o caminando sobre el arrollo vehicular; o sin que se haya puesto la “luz verde para peatones” y, a veces, aún cuando esté en luz verde en que debe hacerse con cuidado; etc.

Y bien, todo esto ya lo sabemos pero, ¿qué caso tiene repetirlo?, ¿a qué repetir la anécdota de los motociclistas de tránsito?

Pues la respuesta es sencilla porque aún cuando se ha informado que lo fuerte de la crisis ya ha pasado, los problemas financieros de una enorme cantidad de personas les mantiene con la mente en buscar la forma de salir adelante, por encima de otras actividades, puesto esto es una mortificación seria dentro de la población en general.

Si la Dirección de Tránsito, en lugar de “emparejarse”, infraccionara fuertemente a quienes circulan a exceso de velocidad; o que cambian intempestivamente de carril, o que no guardan la distancia con el vehículo que circula enfrente, seguramente el tránsito sería más cordial.

Si hubiera efectividad en retirar con grúa a los coches estacionados en las esquinas más allá de donde llegan los límites de los inmuebles, o a los vehículos estacionados en doble fila o sobre la banqueta, o los descompuestos en vía pública o los que estén sobre el paso peatonal o en espacios exclusivos para personas de capacidad especial, mujeres en estado de gravidez o adultos mayores, los accidentes se reducirían notablemente.

Por su parte, si a los peatones, se les responsabilizara por los accidentes que ellos generan por su imprudencia y descuido, entonces también habría mayor cuidado y consideración hacia todos y la convivencia sería más armónica.

¿Qué eso es imposible? Creo que no hay más imposible que aquel que nace en quien no quiere hacer las cosas o que quiere seguir la poderosa ley del menor esfuerzo.

¿Qué los coches que puedan detener son de personas difíciles? Pues que se hagan acompañar de Seguridad Pública; ¿qué los vehículos son de personas “influyentes”? Pues que se hagan acompañar de prensa libre de estipendios irregulares.

En fin, ciertamente esto implicaría un marcado cambio cultural pero que no es imposible. Además, si la autoridad se auxilia con los medios de comunicación masiva, particularmente de la radio y la televisión, creo que los resultados serán positivos, empezando desde el momento mismo en que se empiecen a aplicar debidamente las sanciones derivadas de la irresponsabilidad.

O ustedes, apreciables lectoras y lectores, ¿qué opinan?

Universalmente les deseo a todos, hoy y siempre, Salud, para que logremos nuestros objetivos en la vida; Fuerza, para que no nos desalentemos ante las adversidades y, Unión, para que no seamos divididos en nuestras convicciones.

FSA


Sobre esta noticia

Autor:
Raul Peniche (106 noticias)
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Tipo:
Opinión
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