Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Cultura escriba una noticia?

Vive para siempre Macedonio Alcalá en la memoria de Oaxaca

23/08/2011 02:07 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La figura del músico Macedonio Alcalá vivirá para siempre en la mente de los oaxaqueños, no sólo por haber compuesto el “himno” local, “Dios nunca muere”, sino porque en la capital del estado se le rinde homenaje al ponerle su nombre a calles y teatros. A 142 años de su muerte, ocurrida el 24 de agosto de 1869, el recinto más importante de la capital de Oaxaca es el Teatro Macedonio Alcalá, donde se llevan a cabo las actividades escénicas más relevantes del estado. Es sede de los festivales Rodolfo Morales, Humánitas, Otoño Eduardo Mata y Decembrinas, así como de los encuentros Instrumenta Verano Oaxaca y Muestra Internacional de Danza Contemporánea. Macedonio Alcalá nació en Oaxaca, el 12 de septiembre de 1831, siendo el tercero de los hijos de Gabriel Alcalá y de Tomasa Antonia Prieto. A corta edad, junto con sus hermanos Nabor, Bernardino y Bernabé, asistió a la escuela musical del profesor José Domingo Martínez, en donde no tardaron en ponerse en relieve sus cualidades artísticas y musicales. Macedonio llegó a tocar hábilmente el piano, la viola, el violoncello, la flauta, el figle y, sobre todo, el violín, instrumento con el que deleitó a la generación de su tiempo, no sólo en los templos, sino también en los bailes y reuniones sociales. La persistencia del músico le valió ser recompensado con una beca, por parte del estado de Oaxaca, en la Ciudad de México, en donde concluyó satisfactoriamente sus estudios y luego regresó a su ciudad natal. De regreso a Oaxaca, se convirtió en miembro de la Orquesta Filarmónica de Santa Cecilia, especializada en la interpretación del trabajo de compositores locales, y posteriormente fue director de la Banda de Música de Oaxaca. Sus producciones, de las cuales muy pocas han llegado hasta la actualidad debido a que el artista se resistía a transportarlas al papel, son variadas y de gran calidad, destacando "Marcha fúnebre", "Sólo Dios en los cielos", "El cohete" y "Ave María", entre otras. Cuenta una historia popular que en 1860, cuando el entonces cónsul de España quiso celebrar una verbena en Oaxaca, Alcalá se ofreció de antemano para crear una pieza musical especial para el festejo. Acompañado al piano por el maestro Cosme Velázquez, quien sabía que Alcalá no había hecho nada, no tuvo más remedio que tocar una progresión sencilla de acordes y tonos para salir de la situación tan complicada. Por su parte, Macedonio cogió su violín y comenzó a tocar una pieza tan compleja, que al terminar recibió una gran ovación por parte de los asistentes, quien sólo se limitó a decirle a Cosme: "¡Malhaya sea lo que mañana pueda escribir, de lo que hoy hemos tocado!". Aunque Alcalá siempre fue reconocido como un músico consumado, nunca fue capaz de ganar el suficiente dinero por medio de la música, por lo cual cayó en depresión y comenzó a beber en demasía. Durante su convalecencia, los habitantes de un poblado cercano, llamado Tlacolula, le solicitaron que compusiera un vals en honor a la patrona del pueblo, la Virgen María, ante lo cual Alcalá aceptó gustosamente la petición y compuso la pieza “Dios nunca muere”, que fue del agrado popular, y actualmente es considerado el himno no oficial del estado. Hacia 1867, Macedonio Alcalá se convirtió en profesor de música en la Hacienda de la Concepción, en su ciudad natal, donde murió el 24 de agosto de 1869.


Sobre esta noticia

Autor:
Cultura (17131 noticias)
Visitas:
156
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Lugares

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.