Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Cronicasrevista escriba una noticia?

Votar contra el Odio /Empoderar la Sociedad

13/11/2013 11:12 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

imageVOTAR CONTRA EL ODIO ES EMPODERAR A LA SOCIEDAD

Por Teresa Da Cunha Lopes

Recientemente cuentas de jóvenes (y otros no tan jóvenes que se identifican como "líderes" (¿de qué?) o como "profesores"= "formadores", pero que se ocultan por detrás de ese grupo de jóvenes) y que se identifican con la Facultad de Derecho tweetan o publican en Facebook como parte de una estrategia electoralera frases cargadas de odio, de racismo, de xenofobia, pero en particular homofóbas, conducentes a la creación de un medioambiente hostil, discriminante, en que pretenden eliminar el "rival político" o el "rival académico" a través de su aislamiento comunitario o de la permanente amenaza de violencia grupal.

Un silencio cómplice ha permitido a estos ciberbullyings maniobrar abiertamente durante meses y encrustarse como un cáncer en el seno de una comunidad académica y diseminarse como acaros por las redes sociales. Uno de ellos hasta es candidato a consejero profesor y los otros dirigen sus vómitos de odio contra los candidatos alumnos que no les son afines.

Estos posts y tweets destacan una tendencia en relación tanto con la visibilidad de la comunidad LGBTQ como con las actitudes de los hombres en edad universitaria . Es necesario, por lo tanto examinar las condiciones de su producción, pero también referir que son anacronismos de una subcultura que, normalmente no hacen ya parte del México culto y civilizado.

Con efecto, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) dictaminó que expresiones como "puñal" o "maricón" son homófobas, pues fomentan la discriminación y la intolerancia hacia las personas homosexuales.

El criterio fue aprobado por mayoría de tres votos de los integrantes de la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) al resolver el juicio de amparo directo 2806/2012, originado por un conflicto entre periodistas en el estado de Puebla."Las expresiones homófobas, esto es, el discurso consistente en inferir que la homosexualidad no es una opción sexual válida, sino una condición de inferioridad, constituyen manifestaciones discriminatorias, ello a pesar de que se emitan en un sentido burlesco, ya que mediante las mismas se incita, promueve y justifica la intolerancia hacia la homosexualidad", indica el fallo de la Corte.

He escuchado las palabra ’ maricón ‘, "puto""perra", "cerda", "machorra", "picador" con demasiada frecuencia ultimamente en los pasillos, en las clases, en los tweets y en los posts. A veces el insulto proviene de usuarios anónimos de Internet en respuesta a las columnas que escribo, como ésta, y otras veces se lanza, de forma coordinada por un grupo con cuentas que están enlazadas contra compañeros alumnos por su participación en la contienda para Consejo Técnico.

Cuando veo a mis alumnos (y otros que no lo son) afirmar su comodidad con llamar a sus (presumiblemente macho heterosexuales ) amigos ‘maricones ’ o usar simbología "ario mexicana" con imagenes hitlerianas y del KuKlux, no siento directamente miedo de mis alumnos, pero siento miedo de la sub cultura de que tanto él como yo estamos rodeados: un mixto de ignorancia supina con traumas personales enormes y conductas sociopatológicas que pasan por "liderazgo".

La parte complicada de este tipo de comentario es que nos tenemos que nos posicionar en una actitud de tolerancia para precisamente denunciar el llamado que ese grupo de jóvenes y esos "profesores" hacen a la sub cultura que crea la violencia al interior de nuestra comunidad .

Dejar pasar en silencio (el silencio cómplice de las buenas gentes) este tipo de construcción del discurso del odio es soslayar que un medioambiente laboral rarificado, un contexto académico secuestrado y el potencial de violencia sub yaciente.

Más sobre

Dejar proliferar los ácaros anónimos (y otros no tan anónimos) que se piensan "superiores" y que se permiten a partir de esa presunción ejercer una constante violencia sobre otros equivale a una cobardia moral.

El problema con este tipo de discursos de odio y discriminatorios va más allá del micro contexto electoral interno. Es un problema que puede minar toda la sociedad. Los mayores problemas que enfrentan los jóvenes LGBTQ, los jóvenes indigenas, los migrantes, los grupos vulnerables (vulnerados) – falta de vivienda, los crímenes de odio y la violencia emocional y psicológica – se derivan de los comportamientos culturalmente construidos de los más privilegiados de nuestra sociedad, o sea de los hombres en gran parte de raza blanca, en la creencia de que son intrínsecamente mejor que las personas que no comparten su condición, de hombre y de blanco.

Las palabras como ’ marica ’ "puto""perra", "cerda", "machorra", "picador"se usan para degradar a las personas que no encajan en el marco hipermasculino de la estructura de poder de esta sub cultura. Los hombres en edad universitaria que casualmente incorporan ’ marica ’ en su vocabulario nunca han experimentado la violencia que sus palabras crean y por lo tanto les resulta aceptable para llamar a los demás ’ maricón ’ y todavía dicen no ser inherentemente homofóbicos .

Bueno, la homofobia no desaparece sólo porque estás bien con la gente gay que se casan . Homofobia desaparece cuando las personas con "privilegios" reconocen su privilegio y optan por no elegir activamente el uso del lenguaje degradante y cuando participan en acciones positivas para empoderar a los demás en lugar de crear grupos sectarios para degradar a sus compañeros.

Resta colocar la cuestión: ¿ porque no denunciamos a esta sub cultura y el uso que vemos de la misma por estos "formadores", "pseudo líderes" y grupos sectarios?

Creo que una de las razones es la "presión de pares". Existe una necesidad imperiosa en la sub cultura masculina joven para afirmar la masculinidad. Los hombres jóvenes se llaman entre sí ‘perras’ con la frecuencia que se llaman entre sí ‘maricones ’ en un esfuerzo para vigilar la debilidad percibida . De alguna manera, las mujeres jóvenes tienden a poner la otra mejilla y aceptar que su sexo biológico puede ser utilizado como un insulto degradante . Visualización de la feminidad como una debilidad es la actitud exacta que crea la expectativa de que las mujeres ’ deben ’ algo a los hombres y lleva a la alarmante realidad de que una de cada cuatro mujeres en edad universitaria es un sobreviviente de asalto sexual y de violencia de género.

Nuestra sociedad está en una encrucijada . Hay un número creciente de personas – hombres y mujeres, heterosexuales y gay – que rechazan la sub cultura pseudo "machista" que intenta rebajar a tanta gente a la categoría de "inferior ‘. La mayor parte de las personas está empezando a comprender las causas profundas de la violencia, y no sólo la violencia contra la comunidad LGBT, pero la violencia contra las mujeres, las minorías raciales y religiosas, y de la población general de ’ otros’.

Es 2013 .

Cuando los hombres (y las mujeres) de edad universitaria escuchan sus amigos llamando unos a otros ’ maricón ‘"puto""perra", "cerda", "machorra", "picador", deben ser capaces de ponerse de pie y decirles a sus amigos que ya basta, que bajar del alto de su caballito homofóbico.

Deben saber convertirse en un miembro del empoderamiento de la sociedad, rechazando el silencio cómplice, expresando su rechazo activamente en un voto contra el odio.

Nota

Estos son algunos ejemplos de ese discurso de odio, discriminatorio, Xenofobico, Homofobico y de esas cuentas

image


Sobre esta noticia

Autor:
Cronicasrevista (4993 noticias)
Fuente:
grupocronicasrevista.org
Visitas:
238
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Creative Commons License
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.