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#YovoyporAMLO

30/06/2012 04:21 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Por José Castillo Baeza

En las últimos semanas he escuchado frases como estas: "¡No mames!, si gana López Obrador nos van a quitar nuestras propiedades", "¡AMLO es como Chávez!, si llega a ganar nos va a joder a todos". "Ese cabrón es socialista, ya no podremos salir del país y todos vamos a ganar lo mismo". Algunas de estas frases las oí en la calle, otras estuvieron en boca personas que conozco. ¿Efecto de la campaña del miedo? No, efecto de la ignorancia.

Algo hemos venido haciendo muy mal con la educación, pues de otra forma no se explica que existan ciudadanos incapaces de emitir aunque sea un solo juicio crítico en torno a cualquier hecho social. Ahí donde debería estar el análisis encuentra lugar el partidismo (fanatismo, para muchos); ahí donde debería estar la acción inteligente, la pasividad ciudadana; ahí el prejuicio con su séquito de borregos; ahí la frase hecha, el automatismo, las ganas de no pensar. Reflejo de la facilidad con la que nos enajenamos del verdadero fondo de las cosas con este tipo de comentarios en torno a López Obrador.

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El término "izquierda" abarca muchos aspectos, entre ellos una particular visión del mundo, una política económica determinada y una actitud que casi siempre es incluyente y está orientada hacia el bien común. Nada tienen que ver aquí el autoritarismo o la represión. Las dictaduras y los regímenes totalitarios poco entienden de tendencias políticas, puesto que han existido tanto desde la derecha como desde la izquierda. Por lo tanto, el miedo a López Obrador es infundado y se aprovecha de la ignorancia para crecer.

Lo que AMLO y su prometedor gabinete proponen, a grandes rasgos, es ajustar la política económica para que, en vez de que los grandes capitales se sigan enriqueciendo a costa de todos, existan las condiciones de igualdad para activar un verdadero intercambio comercial que involucre a más de dos. Y ello no quiere decir que se vayan a expulsar del país los walmart o los macdonald´s como muchas personas creen (la izquierda se ha modernizado y no puede ignorar que vivimos en un mundo globalizado), se trata de fortalecer el comercio interno y reactivar la producción en el campo. López Obrador lo resumió en una frase: "La mejor política exterior es la interior". Con ello también se refería a su plan de austeridad, mismo que fue comentado por José Díaz Cervera el día de ayer: "No nos dejemos engañar; la propuesta de austeridad republicana no contempla despedir gente de sus puestos burocráticos. Contempla recortar sueldos de altos funcionarios, pero, sobre todo, el ajustar un nivel de gasto corriente y de gastos de operación a las condiciones económicas del país".

De niño vi de cerca el despilfarro de dinero que se daba entre servidores públicos en el vecino estado de Quintana Roo: vales de gasolina para aventar al cielo, planes carísimos para teléfonos celulares, dinero excesivo para viáticos y, encima de ello, era normal que los funcionarios usasen para su beneficio personal los transportes de las dependencias públicas. A eso sí debemos tenerle miedo.

¿Cuánto dinero obtendríamos de ahorrar en esos pequeños detalles millonarios?

Un gobierno de corte neoliberal (como los que hemos tenido en México desde hace décadas, aunque agudizado de Salinas de Gortari a la fecha), bajo la falsa bandera de la "libre empresa" ha permitido la creación de monopolios y grandes capitales que acaparan los mercados y desvirtúan el comercio. Es cierto que hay generación de empleos, pero la estadística es fría y no muestra ni la calidad y perdurabilidad de esos empleos ni las condiciones de vida de miles de trabajadores. Brasil ha demostrado lo que puede lograr un gobierno de izquierda moderna, recientemente Francia ha elegido el mismo camino. La crisis económica europea parece confirmar que las políticas neoliberales han terminado de exprimir la naranja, y ahora se trata de volver a sembrar. No sé si López Obrador ganará la presidencia y tampoco sé si, en caso de hacerlo, hará lo que dice o le dejarán hacer lo que dice que hará. Lo cierto es que es el único candidato que propone un viraje de timón drástico, como tiene que ser para un país de 60 mil muertos y algunos otros millones de cadáveres vivientes.

Josecastillobaeza@gmail.com


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redliterariadelsureste.blogspot.com
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Reportaje
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